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3 octubre 2022

María Goikoetxea: “La igualdad es la mejor forma de prevenir el machismo”

La directora del Instituto Aragonés de la Mujer (IAM), María Goikoetxea, nos explica en esta entrevista algunas de las iniciativas que se están trabajando actualmente en materia de igualdad de oportunidades; prevención y actuación frente a la violencia de género; atención a víctimas de violencia sexual o la puesta en valor de los cuidados, entre otros temas.

Preséntanos brevemente el Instituto Aragonés de la Mujer para los lectores que no lo conozcan.

El IAM el organismo competente del Gobierno de Aragón en materia de protección frente a las violencias machistas y también en la coordinación y elaboración de las normativas referentes a la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

Trabajamos en torno a dos grandes ejes. El primero está relacionado con el ámbito de la igualdad de oportunidades y en este sentido desarrollamos normas, hacemos protocolos, diseñamos materiales que se puedan utilizar en las aulas o en otros espacios, preparamos campañas de sensibilización… Al final la igualdad es la mejor forma de prevenir el machismo. Entonces ahí tenemos toda esa gran área con sus funciones.

Otra gran pata es todo lo relacionado con la prevención de las violencias machistas, así como la protección integral a las mujeres víctimas de las diferentes violencias machistas así como a sus hijos e hijas. Y ahí tenemos la asesoría psicológica, la asesoría social, jurídica, educación familiar… Son profesionales que atienden de manera multidisciplinar e integral para acompañar a las mujeres que en este momento estén pasando por un periodo de violencia de género.

Algo por lo que apuesta el IAM es por ampliar esa cobertura a los hijos de las mujeres víctimas de violencia de género. ¿Cuáles son los recursos que más se utilizan?

El recurso que mayor uso tiene es la asesoría psicológica a menores, tenemos una psicóloga especializada en menores. En el momento en el que una mujer es víctima de violencia de género, sus hijos e hijas también lo son. Aunque solo hayan visto esa violencia, ya son víctimas. Hay veces que esa violencia se ejerce directamente sobre los cuerpos de los menores. Nuestra psicóloga hace una atención y un seguimiento para que los menores puedan volver a tener una infancia.

Desde el IAM se defiende que un maltratador no puede ser un buen padre y por ello se trabaja para que la violencia vicaria entre en la normativa vigente. ¿En qué punto estaríamos?

A nivel estatal ya se ha reconocido la violencia vicaria y nosotras lo que queremos es trasponer esa norma a la normativa aragonesa, a la Ley De Protección Integral De Las Mujeres Víctimas De Violencia De Género De Aragón para que vaya en concordancia con la normativa estatal. Es un proceso administrativo y jurídico para ver de qué forma se incluye esa forma de violencia en la norma aragonesa.

La colaboración interdepartamental hace que podamos abordar la violencia estructural en toda su complejidad

¿Cómo de importante es esa labor, que realizáis con otros organismos, de formación en prevención y detección de violencia de género para jóvenes o para diferentes profesionales?

La colaboración interdepartamental es imprescindible porque la única forma de frenar y revertir la violencia contra las mujeres y el machismo estructural es trabajando en colaboración y desde todos los ámbitos. En ese sentido, el Instituto Aragonés de la Juventud (IAJ) hace un trabajo enorme en la sensibilización, prevención en las campañas de difusión y en la formación dirigida a gente joven. Realiza diferentes actuaciones que van dirigidas a hacer esa sensibilización pero también ofrece asesorías, por ejemplo en materia afectivo-sexual, muy especializadas para los jóvenes, sobre todo mujeres jóvenes pero también a hombres que puedan tener dudas.

Esto es muy importantes porque los recursos tienen que estar especializados y dirigidos a la población a la que nos queremos dirigir. En cada periodo de nuestra vida sufrimos unas formas de violencia, alguna se repite a lo largo de nuestra vida pero las interpretamos de forma diferente depende de la etapa en la que estemos y por eso, contar con recursos especializados dirigidas a esas franjas de edades nos beneficia a todos. Adecuamos los servicios y las destinatarias últimas se sienten más acompañadas y protegidas.

En este sentido colaboramos también con el departamento de Educación, para implantar diferentes programas en los colegios, en los institutos, del mismo modo que trabajamos con el SALUD o con el departamento de Ciudadanía y Derechos Sociales en su conjunto porque esa colaboración interdepartamental es la que hace que podamos abordar la violencia estructural en toda su complejidad.

¿Cómo se atiende desde el IAM a las mujeres víctimas de violencia sexual?

Ahora mismo tenemos dos proyectos encima de la mesa. El primero es una campaña de prevención de las agresiones sexuales desde el punto de vista de la educación afectivo-sexual. Lo que hacemos es trabajar muchos materiales y formatos innovadores para hablar de educación afectivo-sexual y sobre todo para hablar de libertad sexual, de lo importante que es poner el consentimiento en el centro y que las relaciones sexuales además de ser consentidas sean también deseadas.

Creo que es importante, que es un avance normativo que a nivel ministerial se ha hecho un esfuerzo grande para recogerlo en la ley del ‘Solo sí es sí’, que al final viene a dar respuesta a ese ‘Hermana, yo sí te creo’ desde las instituciones, que es tan importante y que no habría sido posible sin el empuje del movimiento feminista y ese señalamiento de ‘No es abuso, es violación’ y cómo es tan importante legislar poniéndonos en la piel de las mujeres. No basta con no decir “no”, es que hay que decir un “sí”.

Tenemos un proyecto muy interesante encima de la mesa que son los Centros de Crisis 24h para la atención de todas las formas de violencia sexual contra las mujeres. En este sentido, gracias a los fondos europeos hemos conseguido traer a Aragón más de 3,5 millones de euros que se van a invertir en la creación de estos espacios que son de referencia en la atención a las mujeres que hayan podido sufrir algún tipo de violencia sexual. También se van a invertir en centros de referencia para la formación de profesionales, para las campañas de prevención y sensibilización y la generación de materiales adaptados a todas las edades y contextos para que podamos hacer una buena prevención y sensibilización; que nuestros profesionales estén muy formados (porque la violencia sexual es una forma de violencia muy específica y hay que tener las herramientas necesarias para poder trabajar en las mejores  condiciones posibles) y además esos centros de referencia para la atención integral de las mujeres que hayan podido sufrir esta forma de violencia que por fin se reconoce como específica.

El IAM y sus recursos también llegan al mundo rural. Recientemente se puso en marcha la Red IAM Rural. ¿A quién está dirigida?

Es un proyecto apasionante porque viene de recoger las demandas de diferentes mujeres que habían decidido emprender en el medio rural y que encontraban ciertas carencias provocadas por la dispersión territorial y a veces la dificultad a la hora de acceder a los recursos en igualdad de oportunidades como lo hacemos en las ciudades.

Pusimos en marcha esta plataforma con varios objetivos. El primero es que sea un punto de encuentro y de referencia entre las diferentes mujeres que han decidido iniciar ese proceso de emprendimiento en el medio rural; que sea un punto en el que se puedan intercambiar buenas prácticas y experiencias, que les haga sentir más cerca de nuestro gran territorio.

Por otro lado, ofrecemos formación online a la que pueden acceder de manera totalmente gratuita y desde cualquier punto del territorio que tenga conexión a internet.

En último lugar, están también presentes las asesorías laboral y empresarial que facilitan las convocatorias que salen de subvención o concursos que les pueden resultar de interés, concursos, ferias, muestras, iniciativas que si de forma individual nos ponemos a buscar se pierde demasiado tiempo. Es una facilitación para que tengan toda la información disponible.

Está funcionando bastante bien, hemos hecho varios encuentros y cada vez son más las mujeres que se apuntan a esta red y que se benefician de alguna forma de lo público. Al final, la idea es intentar trasladar los servicios que ya ofrecemos en nuestra asesoría laboral y empresarial pero de una forma diferente y en el medio rural.

No hay una opción neutral frente al machismo, es imposible mantenerte en una situación intermedia: o estás con los derechos humanos o estás a favor del machismo y de la violencia contra las mujeres. Se trata de una cuestión de derechos humanos

¿Qué tipo de acciones estáis llevando a cabo ahora para visibilizar trabajos realizados por mujeres?

Nosotras colaboramos con diferentes organizaciones empresariales, también del ámbito de la economía social. Lo que hacemos es proponer a las mujeres que forman parte de esta plataforma para que puedan tener sus espacios de difusión y visibilidad en los eventos que se realizan en la comunidad autónoma en este sentido. Cada vez que hay un evento, una feria, una muestra, nosotras intentamos que las mujeres de la plataforma IAM Rural puedan tener su sitio privilegiado, su espacio asegurado para exponer cuáles son sus competencias, ideas de negocio.

En los actos que organiza el IAM, que necesitamos de servicios de cualquier tipo, lo primero que hacemos es mirar en esa red las mujeres que nos pudieran prestar estos servicios.

Entre todos los recursos de los que dispone el IAM, ¿en qué somos pioneros en Aragón y que pueden servir de inspiración a otras comunidades?

En Aragón, gracias a la aprobación de la Ley de Identidad como de Expresión de Género de 2018, conocida como Ley Trans, que todavía genera alguna polémica, aquí en Aragón creo que es un ejemplo de cómo una norma, que en otros sitios es polémica, aquí fue aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos que había en ese momento en las Cortes de Aragón. Habría que ver si ahora volvería a suceder lo mismo o no.

Es cierto que esa aprobación por unanimidad y posterior implementación nos ha llevado a, por una parte, demostrar que esa ley no borra los derechos de ninguna mujer ni los merma, es más, amplía los derechos de todas las mujeres y, por otro lado, la incorporación de las mujeres trans en igualdad de condiciones a los recursos que presta el IAM.

Creo que aquí hemos dado un paso adelante muy significativo, por ejemplo, en la formación a todos los profesionales en materia de Ley Trans, trato ético a las personas trans, especialmente a las mujeres trans y a las mujeres trans víctimas de violencia de género, la incorporación al mercado de trabajo de las mujeres trans. Creo que ahí hemos dado un paso adelante facilitado por esa norma que ya teníamos aprobada en 2018.

Como experiencias pioneras que se han puesto en marcha aquí en Aragón, por ejemplo, durante el estado de alarma pusimos en marcha ese recurso de alternativa habitacional precisamente pensando en esa cara B que nadie estaba viendo de la pandemia que son todas aquellas mujeres que estaban en contextos de prostitución, sin hogar y cuya situación de vulnerabilidad era extrema.

Pusimos en marcha este recurso en colaboración con todas las asociaciones que trabajan en la Comunidad Autónoma de Aragón y tuvimos una buena experiencia. De hecho, muchas de las medidas que luego se pusieron en marcha en el segundo plan de contingencia eran exportadas de aquí de Aragón.

Si algo puso de relieve la pandemia fue la importancia de los cuidados, que estaban invisibilizados y, sobre todo, muy feminizados. ¿Qué enseñanzas nos ha dejado la pandemia en este sentido?

En el ámbito de los cuidados, es cierto que lo que hizo la Covid-19, como en muchos otros ámbitos, fue visibilizar de una forma incontestable algo que hacía muchos años que muchas mujeres estaban diciendo y es que los cuidados recaen de forma mayoritaria en las espaldas de las mujeres. Si no se ponen medidas correctoras para esto, es algo que se repite.

De hecho, desde el IAM realizamos un estudio para cuantificar cuánto supondrían los cuidados en el PIB de Aragón y nos salió que serían 14.000 millones de euros si contabilizásemos económicamente lo que suponen los cuidados. Cuidados que además no son externalizables: no hablamos de esa parte de cuidar que tú puedes contratar a una empresa o a un tercero sino estar en casa y pensar qué vas a comprar para hacer la comida, hacer la compra, poner la lavadora, fregar los platos, llevar a los niños a las extraescolares etc. Ese tipo de actuaciones que hacemos mujeres y hombres, pero de manera mayoritaria las mujeres, supondría 14.000 millones de euros, que es más que el PIB de Industria. Esto es algo que es importante señalar, para que seamos conscientes de la magnitud de los cuidados.

La pandemia lo que hizo es evidenciar que había una carencia en políticas públicas relacionadas con la conciliación y la corresponsabilidad, que esos cuidados todavía caían en las espaldas de las mujeres o de las abuelas  y abuelos y ante esa imposibilidad se generó ese vacío. Las políticas eran insuficientes y en algunos espacios ni siquiera había.

Gracias a esta visibilización y a esta forma tan bestial que tuvimos de comprobarlo todo el mundo en carnes propias se pone en marcha el Plan Corresponsables que está pensado para la elaboración de políticas públicas relacionadas con la conciliación, los cuidados y la corresponsabilidad. Gracias a la financiación del Ministerio de Igualdad hemos podido poner en marcha en Aragón programas por un importe de más de 10 millones y medio de euros. Es la mayor inversión que se ha hecho nunca en nuestra historia en políticas públicas de conciliación y corresponsabilidad colocando la corresponsabilidad en el centro.

También diciendo que esto tiene que ser cosa de hombres y mujeres hay que ser corresponsables pero la administración también se tiene que ocupar de los cuidados, tiene que ofrecer esas políticas de cuidados para que mujeres y hombres puedan desarrollar sus proyectos vitales en igualdad de condiciones, pero no solo lo relacionado con el ámbito de lo laboral sino relacionados con tener mejor calidad de vida. Si una mamá quiere tener un recurso público para poder descansar, desconectar o estar tranquila un rato que pueda hacerlo.

Aquí hemos trabajado en dos líneas amplias de propuestas. La primera en colaboración con el departamento de Educación y que ha consistido en la puesta en marcha de las aulas madrugadoras y de tarde que han beneficiado a 9000 niños de forma gratuita en todo el territorio de Aragón. Hemos bajado las ratios de 5 niños a 2 de forma que se han duplicado los CRAS que han conseguido tener un aula madrugadora o de tarde facilitando así la conciliación de las familias que viven en el medio rural.

Además de esto, una línea de subvenciones para entidades sin ánimo de lucro que hacen proyectos para facilitar la conciliación de los que se ha beneficiado más de 1800 familias de las cuales más de 500 eran monomarentales. Esto también es muy importante porque hay que pensar que si la conciliación es difícil cuando hay varias personas que forman parte de la unidad familiar, cuando es una mujer sola es todavía más complicado. Gracias a este programa más de 500 familias monomarentales se han podido beneficiar de forma totalmente gratuita de los recursos que se habían puesto en marcha.

La segunda gran área de trabajo que estamos realizando en colaboración con las Comarcas tiene que ver con la puesta en marcha de una bolsa de cuidados por horas. Hemos creado una bolsa, como ya existe en otros sectores, a las que se pueden apuntar mujeres que tienen formación relacionada con el ámbito de los cuidados pero también mujeres que, porque precisamente se han dedicado a cuidar y a estar en el ámbito de lo privado durante toda su vida no han podido desarrollar ni su carrera formativa ni su experiencia laboral y que ahora pueden acreditar esa experiencia cuidadora de forma que se les convalida y pueden formar parte de la misma bolsa. Tú puedes formar parte de la bolsa o apuntarte como familia o persona beneficiaria de ese servicio.

Es una única bolsa que se territorializa y cada una de las comarcas gestiona su comarca y según los acuerdos que hayamos llegado también los municipios colindantes.

Hemos hecho un estudio para ver de qué forma en el menor tiempo posible y con la menor distancia posible todo el mundo pudiese contar con una cuidadora a domicilio. Esto es una idea novedosa que nunca se había dado en el ámbito de los cuidados a menores, es un programa para cuidar niños y niñas de hasta 16 años que tiene diferentes objetivos. Primero, revalorizar las tareas de cuidados visibilizando esas tareas, poniéndolas en valor y pagándolas de forma digna; garantizando que no se hacen en precario, que es como viene sucediendo. Las personas que se han dedicado a cuidar lo han hecho en condiciones de precariedad absoluta o muchas veces porque no ha quedado otro remedio.

El segundo objetivo es creación de empleo de calidad y favorecer ese servicio de cuidado a domicilio para que por horas puedan las familias disfrutar de estas cuidadoras. Creemos que es un proyecto novedoso que va a dar buenos resultados. Como todo lo nuevo, a veces cuesta un poco la implementación porque hay que diseñar las normas que van a sujetar el proyecto y el propio funcionamiento del proyecto pero la verdad es que en algunas comarcas ya está muy avanzado y en breves podremos ver resultados.

Educar en igualdad al final es apostar por la ruptura de los estereotipos de género

El feminismo está cada día más presente en la sociedad y en la agenda institucional pero, ¿hay nuevas tendencias machistas que surjan como reacción a esta cuarta ola feminista y que os preocupen desde el IAM?

A mí me gusta ser muy clara y abordar la cuestión con la complejidad que tiene. Por una parte estamos viendo como han vuelto discursos de odio y negacioncitas que vienen a poner en cuestión debates que ya estaban superadísimos. Afortunadamente tenemos una sociedad mucho más avanzada que esas personas que están intentando recuperar estos discursos.

Pero hay que tener en cuenta que esos discursos tienen su reflejo también en la sociedad y ese reflejo también son las personas más jóvenes. Estamos viendo encuestas que nos dicen que uno de cada cinco jóvenes no comprende la violencia de género como un problema social sino como un invento ideológico y esto claramente es una trasposición de estos discursos negacionistas.

Ahora bien, si hay uno de cada cinco que no, es que cuatro sí. Ahí es donde me gusta poner el foco: hay cuatro jóvenes que están claramente sensibilizados, concienciados y que cada vez son más las agrupaciones feministas que se dan en los institutos que tienen asambleas feministas, en los movimientos feministas…

Tú te pasas por cualquier asamblea y ves que es de los pocos movimientos sociales que tiene una gran cantidad de mujeres jóvenes que salen a la calle valiente, libres, sin miedo a decir yo que realmente sienten y quieren.

Sí que es cierto que hay una preocupación porque bien sabemos las mujeres que en los momentos de crisis lo que primero peligra son los derechos de las mujeres, que todo puede cambiar de un momento a otro pero estamos trabajando en la línea de blindar todos esos derechos ya conseguidos. No solo blindarlos sino que, frente al odio que están proponiendo, estamos ampliando esos derechos.

Creo que tenemos que seguir trabajando en esa línea y es muy importante la unidad institucional, los mensajes contundentes. No hay una opción neutral frente al machismo, es imposible mantenerte en una situación intermedia: o estás con los derechos humanos o estás a favor del machismo y de la violencia contra las mujeres. Se trata de una cuestión de derechos humanos, de protegerlos.

Creo que hay un halo de intento de regresión de esos discursos que intentan hacer volver a unos debates que ya estaban superados y creo que nuestra obligación y responsabilidad, como personas que estamos ejerciendo labores de dirección, gestión o cargos políticos, es proteger esos derechos pero sobre todo ampliarlos y tener un mensaje unánime frente a las violencias machistas y creo que así es como conseguimos minimizar el impacto de aquellos que nos quieren hacer retroceder.

La igualdad tiene que ser esa cosa morada que lo impregne todo, hasta las matemáticas se pueden aprender con perspectiva de género

Siempre se hace hincapié en la importancia de la educación para alcanzar la igualdad pero ¿cómo podemos educar en igualdad?

Educar en igualdad al final es apostar por la ruptura de los estereotipos de género, abandonar esa idea de que para las niñas lo rosa y las princesas y para los niños lo azul, los coches y los tractores. Afortunadamente se han dado muchos pasos en este sentido y cada vez son menos los estereotipos de género que se trasladan en la infancia, todavía hay que seguir trabajándolo.

¿Cuál es la mejor forma? Desde que somos muy pequeños y pequeñas, cuando estamos empezando a configurar nuestras identidades que sea de una forma totalmente libre y esto se hace no separando a los niños y a las niñas, no estableciendo criterios diferentes para niños y niñas y sobre todo abriéndoles esa gran ventana de oportunidad que es decirles que independientemente de tu genitalidad tú puedes ser lo que quieras, quien quieras y como quieras. Hay muchas opciones.

Mostrar referentes es imprescindible, que seamos capaces de mostrarles y conocer el legado de aquellas que nos han precedido: mujeres que han roto techos de cristal, que han sido pioneras en muchas cosas y que necesitamos conocerlas y nuestros hijos e hijas también para que tengan ese espejo en el que mirarse. De mismo modo con los niños que también tienen que saber que ha habido hombres que han sido grandes patinadores, por ejemplo, o que pueden hacer multitud de cuestiones diferentes a las que los estereotipos de género mandan.

Ahí se hace una labor muy importante por parte del profesorado que además de sus tareas diarias hacen muchísimos programas relacionados con la igualdad de oportunidades en casi todos los centros educativos, en casi todos hay un plan de igualdad y relacionado hay muchas actividades que tienen que ver con la perspectiva de género. No abordarlo como algo puntual. No podemos hacer campañas el 8 de marzo y el 25 de noviembre y el resto del año no trabajar estas cuestiones. La igualdad tiene que ser esa cosa morada que lo impregne todo, hasta las matemáticas se pueden aprender con perspectiva de género.

Es muy importante que no haya solamente actividades puntuales sino que en todo el currículo académico esté incluido per se todo lo relacionado con la igualdad.

Precisamente hablabas de referentes y en el IAM habéis puesto en valor mujeres que han dejado un legado importante a través de campañas como ‘Mujeres que son tesoros’. ¿Cómo de importante es mostrarles esto a los niños y niñas?

Es importantísimo. Pero no solamente a los niños y niñas, que es muy importante, sino a toda la ciudadanía porque hay que hacer ese cambio, esa ruptura de estereotipos en todas las etapas de la vida.

Yo creo que cuando tú le enseñas a una niña a dónde puede llegar, los caminos que hay, que puede hacerlo, que hay otras que ya lo han hecho hay un empoderamiento de verse reflejada en otras y sentirse acompañada que es imprescindible si queremos desarrollarnos en igualdad. Es imprescindible conocer las diferentes opciones y que tengamos la libertad suficiente y el acompañamiento para poder elegir cualquiera de las opciones.

Hay que mostrar a las mujeres. No solo Premios Nobel, que también, hay mujeres en nuestros barrios que son pioneras, que han tejido comunidad, que pertenecen a sus asociaciones vecinales, comisiones de la mujer. Ellas son las que desde el primer momento y a lo largo de toda su vida están saliendo a las calles a decir que necesitan un centro de salud, que están en contra de las violencias, que necesitan esto o lo otro.

Quiero decir que mujeres valiosas hay en todas las partes y es imprescindible mostrarlas, enseñarlas, conocerlas y al final que tengan ellas el reconocimiento y que el resto seamos conscientes y conocedoras de que hay un camino que otras nos han abierto y que gracias a eso podemos estar transitándolo, del mismo modo que las que vienen detrás podrán ver todo lo que se ha hecho antes y animarles así a seguir en este camino de la igualdad.

Para terminar te queríamos preguntar por tus referentes.

Tengo muchos referentes. A mí me encantan las historias de las mujeres que intentaron silenciar, que silenciaron y que hay que recuperar. Es muy importante conocerlas y conocernos. Creo que hay muchas mujeres que de alguna forma y en algún momento me han marcado a mí y nos han podido marcar a todas pero recientemente leía uno de los capítulos del libro de María Domínguez y es una mujer de la que he bebido mucho sobre todo de esa voluntad y convencimiento de que a través de la educación pública para todos y, sobre todo, en el mundo rural que fuera igualitaria y libre podría transformar la sociedad. Creo que María Domínguez es una gran referente.

Si nos venimos a algo más cercano, durante estos años he tenido la oportunidad de conocer más en profundidad a María Arrondo que es una mujer del barrio de Torrero, que vive allí y que fue concejala en el Ayuntamiento de Zaragoza en las primeras elecciones democráticas y que gracias a ella hoy tenemos, por ejemplo, la Casa de la Mujer.

Puso en marcha muchos servicios sociales en el ayuntamiento, que lo puso a la vanguardia de todo el país y vinieron a conocerla a ella y el funcionamiento de esos servicios políticos de todo el país. Es un orgullo que podamos contar con ella aquí, que colaboremos habitualmente y creo que es importante que reivindiquemos la figura de lo más cercano.

 

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