La docente e influencer educativa Susi la Profe participa en el Tour del Talento que se celebra en Huesca con un mensaje claro para jóvenes y profesores: el talento no es algo reservado a unos pocos, sino una capacidad que se cultiva con constancia, acompañamiento y formación continua. En esta entrevista defiende una educación sin miedo a la inteligencia artificial, reivindica el papel del docente como referente y recuerda que el éxito no es destacar por encima de los demás, sino poner lo que uno sabe hacer al servicio de otros .
El Tour del Talento está impulsado por la Fundación Princesa de Girona, la edición en Huesca está coorganizado con el Ayuntamiento de Huesca y Fundación Ibercaja, en colaboración con Ibercaja, Amazon, Code Regional Directors, Aramon Montañas de Aragón y la Consejería de Educación del Gobierno de Aragón, además de otras entidades públicas y privadas comprometidas con el desarrollo del talento joven y la formación del profesorado en la comunidad.
¿Qué significa para ti participar en el Tour del Talento y formar parte de una iniciativa que pone el foco en el talento joven?
Para mí es un honor y una responsabilidad. Llevo años trabajando con jóvenes en el aula y también desde las redes sociales y sé que el talento no es algo extraordinario que tienen unos pocos: es algo que necesita contexto, oportunidades y adultos que crean en él.
¿Qué crees que puedes aportar en tu paso por el Tour del Talento en Aragón?
El Tour del Talento es un espacio donde se acoge la experiencia de muchas personas y se busca aprender de cada una de ellas. En mi caso, con mi experiencia puedo aportar una visión optimista pero realista sobre la educación digital, la inteligencia artificial y el aprendizaje competencial. No se trata de asustarnos con los cambios, sino de entender cómo acompañar a nuestros alumnos.
Y, sobre todo, puedo aportar un mensaje claro: el talento no es solo sacar buenas notas. Es curiosidad, constancia, creatividad y capacidad de colaborar.
¿Qué crees que necesitan escuchar ahora mismo los jóvenes?
Necesitan escuchar que no tienen que tenerlo todo claro ya.
Viven en un entorno de comparación constante, de presión por destacar, de exposición en redes… y eso genera mucha ansiedad. Creo que necesitan escuchar que equivocarse forma parte del proceso, que cambiar de idea no es fracasar y que el camino profesional no es lineal.
Pero también necesitan escuchar algo muy importante: que tienen un talento. Todos. Aunque todavía no lo hayan descubierto o aunque no encaje en lo que tradicionalmente se premia.
Vivimos en una sociedad que muchas veces les vende que el éxito es individual, que lo importante es destacar por encima del resto o centrarse solo en uno mismo. Y eso, lejos de hacerles más felices, muchas veces les deja más solos e insatisfechos.
“El talento no es solo sacar buenas notas. Es curiosidad, constancia, creatividad y capacidad de colaborar.”
El talento no está para guardarlo. Está para trabajarlo y ponerlo al servicio de los demás.
Cuando un joven descubre lo que se le da bien, lo cultiva con esfuerzo y lo comparte —ya sea a través de la ciencia, el arte, la tecnología, la educación o cualquier otra pasión— encuentra algo mucho más profundo que el reconocimiento: encuentra sentido. Y el sentido es lo que realmente da felicidad.
El Tour habla de “talento joven en acción”. ¿Cómo se pasa del talento a la acción en el día a día de un estudiante?
Se pasa cuando el talento deja de ser una idea y se convierte en hábito.
Un estudiante pasa del talento a la acción cuando organiza su tiempo, cuando se marca objetivos pequeños y alcanzables, si pide ayuda cuando la necesita y cuando practica incluso cuando no le apetece.
“El talento no está para guardarlo. Está para trabajarlo y ponerlo al servicio de los demás.”
El talento en acción no es hacer algo espectacular una vez, es hacer pequeñas cosas bien hechas todos los días.
Huesca apuesta por dejar un legado con este Tour. Desde tu experiencia, ¿cómo se puede mantener la motivación después de que termine el evento?
Los eventos inspiran, pero el legado se construye en el día a día.
Para mantener la motivación podría decir que hacen falta tres cosas: referentes cercanos, proyectos concretos y una comunidad para que los jóvenes no sientan que están solos en sus inquietudes.
Si lo que ocurre en el Tour se traduce en conversaciones en clase, en proyectos interdisciplinares o en nuevas oportunidades formativas, entonces el impacto permanece más allá de estas jornadas.
Participas en el Tour del Talento como docente y comunicadora. ¿Qué papel juega hoy la formación continua del profesorado en el desarrollo del talento joven en Aragón?
Es clave. No podemos desarrollar el talento joven con docentes desconectados de la realidad que viven nuestros alumnos.
La formación continua no es un complemento: es una responsabilidad profesional. Porque los profesores somos los referentes que ellos necesitan para descubrir y desarrollar su talento. Somos ejemplo. Somos autoridad. Y esa autoridad no nace del cargo, sino de la coherencia, la preparación y el compromiso.
“La inteligencia artificial no es una moda pasajera, es un cambio estructural.”
Muchas veces el talento se activa cuando un docente mira a un estudiante y le dice: “Yo veo algo en ti”.
La formación continua nos permite entender mejor cómo aprenden hoy los jóvenes, incorporar herramientas con criterio, acompañar en un mundo atravesado por la inteligencia artificial… pero también nos va educando más a nosotros.
Cuando un docente se forma, no solo mejora su práctica: amplía el horizonte de sus alumnos y si queremos jóvenes con talento en acción, necesitamos profesores en acción.
Aragón tiene una realidad educativa diversa, con centros urbanos y una amplia red de escuela rural. ¿Qué retos específicos ves para el profesorado aragonés y cómo puede la formación ayudar a afrontarlos?
La diversidad es un reto y una riqueza. En contextos rurales, muchas veces el profesorado asume múltiples roles y trabaja con grupos heterogéneos. Eso exige metodologías flexibles y mucha creatividad. En entornos urbanos, los retos pueden estar más ligados a la diversidad cultural o a la brecha digital.
“La clave no es prohibir la tecnología, sino educar en su uso responsable y con sentido.”
La formación puede ayudar ofreciendo estrategias de atención a la diversidad, recursos digitales accesibles y espacios de intercambio entre docentes para compartir buenas prácticas.
La red entre profesores es fundamental, especialmente cuando el contexto geográfico puede generar aislamiento.
Desde tu experiencia, ¿qué competencias debería incorporar hoy la formación del profesorado para conectar mejor con el alumnado?
Diría cinco fundamentales:
- Competencia digital crítica (no solo usar herramientas, sino entenderlas).
- Educación en inteligencia artificial.
- Comunicación y oratoria.
- Diseño de situaciones de aprendizaje competenciales.
- Educación en afectos y acompañamiento.
El docente no es solo transmisor de contenidos: es guía y orientador, es referente.

Muchas veces se habla del talento del estudiante, pero menos del talento docente. ¿Cómo se puede detectar, cuidar y potenciar el talento de los profesores en Aragón?
Primero, reconociéndolo públicamente. El talento docente muchas veces se invisibiliza. Hay profesores innovadores, creativos, con enorme capacidad de impacto, pero que trabajan en silencio.
“El talento en acción no es hacer algo espectacular una vez, es hacer pequeñas cosas bien hechas todos los días.”
Para potenciarlo hay que generar espacios donde puedan compartir su trabajo, dar autonomía real en los centros y fomentar comunidades profesionales de aprendizaje.
Cuando un docente se siente valorado, su impacto se multiplica.
En un contexto de sobrecarga y desgaste profesional, ¿puede la formación convertirse también en una herramienta para cuidar el bienestar del profesorado?
Sí, siempre que no se convierta en una carga más.
La formación que inspira, que conecta con la realidad del aula y que genera comunidad puede ser revitalizadora. Te recuerda por qué eres profesor.
Pero debe ser útil, práctica y respetuosa con el tiempo del docente. Si se plantea como acompañamiento y no como exigencia burocrática, puede ser una herramienta de cuidado profesional.
¿Crees que el sistema actual de formación docente está respondiendo a los cambios tecnológicos y sociales que viven los jóvenes, especialmente con la irrupción de la inteligencia artificial?
Estamos avanzando, pero no al ritmo que exigen los cambios. Se están haciendo esfuerzos por ello desde algunos ámbitos, pero a veces siento que tenemos tantos frentes abiertos que atender, que no se le da la importancia que necesita.
Por ejemplo, a raíz de colaborar con Amazon he descubierto que han habilitado un montón de recursos gratuitos para la formación de docentes y alumnos en tecnología desde su página web amazonfutreengineer.es
La inteligencia artificial no es una moda pasajera, es un cambio estructural y forma parte del contexto en el que viven nuestros laumnos. Necesitamos formación que ayude al profesorado a entender qué es la IA, cómo usarla de forma ética, cómo enseñar a los alumnos a utilizarla como herramienta que potencie su aprendizaje y no que lo sustituya. La clave no es prohibir, sino educar en el uso responsable y con sentido.
Las redes sociales han cambiado la manera de aprender. ¿Cómo pueden los docentes convertir ese entorno en un aliado en lugar de verlo como una amenaza?
Yo lo vivo cada día como creadora de contenido educativo.
Las redes pueden ser puerta de entrada al conocimiento, espacio para despertar curiosidad y canal para divulgar de forma accesible.
“Si queremos jóvenes con talento en acción, necesitamos profesores en acción.”
El reto está en enseñar a discriminar información, verificar fuentes y gestionar el tiempo. Pero, sobre todo, la clave está en enseñar a nuestros alumnos a ser buenas personas en el mundo offline, entonces cuando puedan acceder a las RRSS, sabrán ser buenas personas en el mundo online. Educación en virtudes es de las mayores apuestas que deberíamos cuidar pues si tenemos alumnos virtuosos tenemos alumnos que se saben organizar, que saben tener un uso equilibrado de pantallas, que buscan el bien, que son curiosos y les gusta aprender, que no quieres perder el tiempo con cosas vanas…
¿Notas diferencias cuando explicas matemáticas en redes y cuando te diriges en directo a un auditorio lleno de jóvenes?
Por supuesto que se nota. En redes tengo segundos para captar la atención. En un auditorio tengo la energía del momento, las miradas, las reacciones en tiempo real…
Si un joven aragonés sale de tu conferencia con una sola idea clara sobre su futuro, ¿cuál te gustaría que fuera?
En mi caso es una conferencia práctica para profesorado, sobre todo, aunque también habrá alumnado. En concreto la idea fundamental que quiero transmitir es que en esta era digital que nos toca vivir no tengamos miedo a aprender sobre tecnología, inteligencia artificial… Al contrario, con más razón nosotros, los profesores, tenemos que formarnos para poder dar una palabra con criterio a los alumnos, que nos la están pidiendo. Si queremos que nuestros alumnos puedan usar el día de mañana la tecnología de forma correcta, tenemos que enseñárselo nosotros. Quiero que vayan con la idea de que no es tan difícil y de que merece la pena porque podemos hacer que nuestros alumnos pasen de ser meros consumidores de tecnología a ser creadores y que con la tecnología como medio puedan cambiar el mundo si se lo proponen.














