El Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña, ubicado en Huesca, se prepara para transformarse en un destino turístico pionero mediante la implementación de avanzadas tecnologías digitales. Turismo de Aragón ha licitado un contrato valorado en 400.000 euros, con un plazo de ejecución de seis meses, destinado a la digitalización y renovación de los espacios expositivos del monasterio.
El proyecto contempla la creación de experiencias inmersivas y personalizadas que acerquen la riqueza cultural de San Juan de la Peña a los visitantes. Entre las innovaciones previstas se incluyen aplicaciones de realidad virtual que permitirán explorar destinos turísticos de manera inmersiva, recorridos virtuales por sitios históricos y experiencias temáticas. Además, se instalará un photocall tematizado con fondos y accesorios de realidad aumentada para capturar recuerdos únicos y personalizados.
Un elemento destacado será la incorporación de un avatar tótem interactivo que proporcionará información detallada y guiará a los visitantes según sus intereses. Asimismo, se desarrollará un avatar web disponible en múltiples plataformas que actuará como un experto virtual del destino, ofreciendo recomendaciones personalizadas y mejorando la experiencia de planificación y disfrute. La aplicación de ruta permitirá a los visitantes seguir la visita de forma independiente, con contenido enriquecido y accesible en varios idiomas.
Este proyecto se enmarca en la estrategia de Turismo de Aragón para revitalizar San Juan de la Peña, donde actualmente se están llevando a cabo obras de adecuación que se prolongarán hasta comienzos de 2025. Además, está prevista la apertura de la hospedería durante el próximo año, consolidando este enclave como un referente turístico que combina patrimonio histórico y tecnología de vanguardia.
El Monasterio de San Juan de la Peña está constituido por dos edificaciones principales: el Monasterio Viejo y el Monasterio Nuevo. El primero, erigido en el siglo X, es célebre por su iglesia prerrománica y su claustro, que se considera una obra maestra del románico. Por otro lado, el Monasterio Nuevo, construido en el siglo XVII tras un incendio que devastó la estructura original, presenta un estilo barroco que se suma a la variedad arquitectónica del sitio.
Respecto a los horarios de visita, el monasterio está abierto de lunes a domingo, con variaciones estacionales. Entre el 1 de septiembre y el 31 de octubre, los visitantes pueden acceder al Monasterio Viejo de 10:00 a 14:00 y de 15:30 a 19:00, mientras que el Monasterio Nuevo recibe visitantes de 10:00 a 19:00. La entrada general tiene un coste de 12 euros, con tarifas reducidas para grupos específicos y acceso gratuito para niños menores de 6 años.
Además, se ofrece una visita guiada gratuita en el Monasterio Viejo, aunque en ocasiones la disponibilidad de guías puede fluctuar, permitiendo visitas libres. Hay también un servicio de lanzadera que conecta ambos monasterios hasta el 7 de septiembre. Los visitantes pueden disfrutar de una variedad de opciones gastronómicas en la cafetería del Monasterio Nuevo, lo que enriquece aún más la experiencia del lugar.
















