La renovación de la artillería autopropulsada española avanza con un nuevo paso en la alianza entre Indra y la surcoreana Hanwha Aerospace. Ambas compañías han concretado su relación contractual para incorporar la plataforma K9 como base del futuro sistema de artillería de cadenas destinado al Ejército de Tierra y a la Infantería de Marina.
El contrato de ejecución entre las dos compañías fue firmado el 28 de agosto y activa el suministro de la tecnología y los equipos asociados al K9 necesarios para desarrollar la futura solución española. Hanwha no ha comunicado oficialmente el importe de la operación ni el calendario de entregas por razones de confidencialidad, aunque medios económicos surcoreanos sitúan su valor por encima de los 667.500 millones de wones, alrededor de 425 millones de euros.
La operación forma parte de un programa mucho más amplio. España ha puesto en marcha la renovación de su artillería autopropulsada de cadenas con un presupuesto inicial superior a los 4.500 millones de euros, adjudicado a la unión temporal de empresas formada por Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E).
El proyecto contempla desarrollar un sistema completo de artillería y no únicamente adquirir los obuses. El programa incluye 128 vehículos de artillería sobre cadenas, junto con vehículos de municionamiento, recuperación y puestos de mando, además de los sistemas de mantenimiento, formación y apoyo logístico necesarios para su funcionamiento.
Tecnología surcoreana y producción española
El punto de partida será el K9 Thunder desarrollado por Hanwha Aerospace, uno de los sistemas de artillería autopropulsada de mayor implantación internacional. Se trata de una plataforma blindada sobre cadenas equipada con un cañón de 155 milímetros y 52 calibres y compatible con munición estándar de la OTAN.
Sin embargo, el programa español no plantea simplemente importar el sistema terminado desde Corea del Sur. La alianza contempla transferencia de tecnología para desarrollar una configuración adaptada a las necesidades de las Fuerzas Armadas españolas y crear capacidad industrial propia en España.
Indra asumirá un papel central en este proceso como responsable de la plataforma y contará con autoridad de diseño sobre la versión nacional. La compañía prevé fabricar las barcazas en España e incorporar sistemas propios de misión, comunicaciones, visión de 360 grados y gestión del campo de batalla.
Escribano Mechanical & Engineering tendrá, por su parte, responsabilidades sobre el módulo de artillería. El desarrollo industrial asociado a los nuevos programas contempla también nuevas capacidades para la fabricación de los cañones de 155 milímetros.
La colaboración con Hanwha busca de esta forma que la incorporación del K9 sirva como punto de partida para desarrollar una familia española de vehículos terrestres de cadenas y no únicamente para cubrir las necesidades inmediatas de renovación de la artillería.
Más de 130 millones de inversión industrial
El programa tendrá también consecuencias para la capacidad industrial española. Indra anunció en marzo una inversión superior a los 130 millones de euros para desarrollar nuevas instalaciones y medios productivos relacionados con estos sistemas, principalmente en Gijón.
La compañía calcula que estos trabajos permitirán generar alrededor de 500 empleos directos y otros 1.000 indirectos e inducidos. El proyecto incluye nuevas capacidades industriales y una planta de integración vinculada al desarrollo de los vehículos.
La transferencia tecnológica constituye uno de los elementos centrales del acuerdo con Hanwha. El objetivo es que España disponga de capacidad para diseñar, fabricar, mantener y evolucionar estas plataformas durante todo su ciclo de vida, reduciendo la dependencia tecnológica exterior en un área en la que actualmente no dispone de una plataforma nacional equivalente.
La cooperación tiene además una dimensión internacional. El K9 ya está presente en varios países aliados y España se convertirá en el undécimo operador del sistema y en el primero de Europa occidental. La plataforma está implantada, entre otros mercados, en Polonia, Finlandia, Noruega, Estonia, Rumanía, Australia, India y Egipto.
La firma del contrato entre Hanwha e Indra transforma así la alianza tecnológica anunciada en marzo en una nueva fase de ejecución industrial. Más allá de la incorporación de un nuevo obús, el programa pretende recuperar capacidades de diseño y producción de vehículos militares de cadenas en España y reforzar el peso de la industria nacional en uno de los principales programas de modernización actualmente en marcha.














