Aragón sigue consolidando su posición como una de las principales potencias agroalimentarias de Europa en el cultivo y exportación de fruta de hueso. En 2024, la región generó más de 3.784 millones de euros a través de esta actividad, lo que representa un 28% de la producción final agraria aragonesa, y se proyecta una cosecha total entre 600.000 y 700.000 toneladas para 2025.

Los datos de 2024 destacan una campaña positiva gracias a condiciones hídricas favorables, aunque con un ligero retraso en la recolección por lluvias primaverales. El melocotón se posicionó como protagonista con 273.535 toneladas, marcando un incremento cercano al 40% respecto al promedio de los últimos cinco años. El albaricoque también registró un repunte destacado con 155.567 toneladas. Por su parte, la nectarina mostró una leve caída del 4,15%, con 183.006 toneladas. La ciruela alcanzó una producción de 135.749 toneladas, mientras que el paraguayo y la pavía también registraron aumentos, aunque sin cifras públicas específicas.
Para 2025, las previsiones anticipan una producción aproximada de 190.000 toneladas de melocotón y un volumen total entre 600.000 y 700.000 toneladas de fruta con hueso, donde melocotón y pavía volverán a liderar. Se espera una estabilidad o crecimiento moderado para paraguayo, pavía, albaricoque y ciruela, sujetos a condiciones climáticas y ajustes del mercado.
En 2023, Aragón ya se distinguía con más del 40% de la producción nacional de cereza y 11.368 hectáreas dedicadas al melocotón —el 28% de la superficie española—. En ese año, el país alcanzó 1,76 millones de toneladas de fruta de hueso, impulsado por un crecimiento del 70% en nectarina y del 48,2% en melocotón respecto a 2022.
Oportunidades para el inversor internacional
Más allá de los volúmenes, Aragón ofrece una infraestructura logística avanzada, redes cooperativas consolidadas, y un enfoque en sostenibilidad, digitalización y trazabilidad. Su producción no solo abastece con eficiencia al mercado europeo, sino que también invita a alianzas estratégicas en tecnología agraria, conservación poscosecha e innovación alimentaria.
















