Conoce Shenghe, la tecnológica china que ha elegido Aragón para crecer en la industria de las baterías

Shenghe Energy Technology nació en China en 2009 y se ha especializado en tecnologías para recuperar disolventes industriales y desarrollar materiales utilizados en baterías. Su futura planta de Pedrola, con 25 millones de inversión y hasta cien empleos, será una nueva pieza de su expansión internacional.

A través de su filial Veranova Technology, Shenghe Energy Technology invertirá 25 millones de euros y creará hasta cien empleos en una planta que ocupará 20.000 metros cuadrados en el polígono industrial El Pradillo, en Pedrola. La instalación estará dedicada a recuperar y purificar N-metil-2-pirrolidona, un disolvente utilizado en la fabricación de electrodos para baterías de ion-litio.

El proyecto permitirá conocer en Aragón a una empresa poco conocida hasta ahora en España, pero especializada en una actividad cada vez más vinculada a la expansión de la movilidad eléctrica. Shenghe no fabricará celdas de batería ni reciclará baterías usadas. Su negocio se sitúa en una fase anterior de la cadena industrial: recuperar un disolvente empleado durante la producción y devolverlo al proceso con un alto grado de pureza.

La planta comenzará a construirse previsiblemente en los próximos meses y está previsto que entre en funcionamiento en 2028. La capacidad anunciada alcanzará las 100.000 toneladas de NMP al año, según los datos difundidos por el Gobierno de Aragón.

Un eslabón de la fabricación de baterías

El NMP, abreviatura de N-metil-2-pirrolidona, es un disolvente utilizado, entre otras aplicaciones industriales, en la fabricación del electrodo positivo de las baterías de ion-litio. Durante el proceso de producción, el material se aplica sobre el electrodo y posteriormente se seca. Parte del disolvente puede capturarse, purificarse y reutilizarse.

La actividad de Shenghe se articula alrededor de ese proceso. La compañía diseña sistemas de recuperación, equipos de destilación, instalaciones de almacenamiento y soluciones completas para integrar todos esos elementos en una fábrica. Su oferta incluye también la ingeniería del proceso, la fabricación de los equipos, la instalación, la puesta en marcha y la formación de los operadores.

La empresa trabaja además con materiales conductores para baterías, entre ellos nanotubos de carbono y pastas conductoras. Estos productos se incorporan a las formulaciones de los electrodos para mejorar su conductividad y forman parte de una cadena industrial que incluye productos químicos, materiales avanzados, maquinaria especializada y sistemas de control.

La diferencia es importante. La futura planta de Pedrola no será una instalación de reciclaje de baterías al final de su vida útil, sino una planta de recuperación y reutilización de un insumo utilizado en la fabricación de nuevas baterías.

Una empresa especializada

Shenghe Energy Technology asegura que fue fundada en 2009 y que ha concentrado su actividad en las tecnologías de recuperación de NMP y en los materiales avanzados para la industria energética.

Según la información corporativa de la compañía, su estructura tecnológica incluye tres empresas reconocidas en China como compañías nacionales de alta tecnología, dos empresas con reconocimientos provinciales vinculados a la especialización y la innovación y una cartera de más de 80 patentes. Shenghe afirma asimismo disponer de centros de producción certificados bajo diferentes normas ISO y de equipos de investigación dedicados tanto a la recuperación de disolventes como al desarrollo de materiales conductores.

Estas cifras proceden de la propia empresa y no equivalen a una auditoría independiente de su tamaño o de su posición en el mercado. Sí permiten identificar su perfil industrial. Shenghe no es un fabricante de baterías, sino un proveedor de equipos, procesos y materiales para una industria que necesita reducir costes, emisiones y consumo de recursos.

En el proyecto de Pedrola, la instalación contará con sistemas para recuperar gases y destilar el NMP hasta alcanzar una pureza superior al 99,92%. También está previsto un sistema de aprovechamiento energético capaz de recuperar más del 80% del calor generado, según la información facilitada por el Gobierno de Aragón.

Son parámetros previstos en el diseño de la planta, no resultados industriales que ya hayan podido comprobarse en Aragón. Su alcance real dependerá de la construcción de las instalaciones, de su entrada en funcionamiento y de la capacidad de la empresa para mantener esos niveles durante la producción.

Una expansión internacional

La llegada a Aragón forma parte de una estrategia de internacionalización que Shenghe ya ha iniciado en otros mercados. Según los datos difundidos por el Gobierno de Aragón, la compañía cuenta con doce filiales internacionales y presencia en países y territorios como España, Hungría, Singapur, Indonesia, Malasia y Hong Kong.

A esa estructura se suman tres centros productivos en China y una fábrica en Indonesia que comenzó a operar en 2026. La instalación de Pedrola se incorporará a esa red y será uno de los principales centros industriales de la empresa fuera de su mercado de origen.

Shenghe ya participó en la edición de 2025 de The Battery Show Europe, celebrada en Stuttgart, donde presentó sus soluciones de recuperación de NMP y sus materiales basados en nanotubos de carbono. La empresa especializada en tecnologías de baterías no aparece, por ahora, entre las compañías cuya presencia en la edición de 2026 he podido verificar públicamente, por lo que no conviene atribuirle esa participación sin una fuente directa.

La conexión con Figueruelas

La elección de Pedrola adquiere sentido por su proximidad a la industria del automóvil y a la futura producción de baterías en Figueruelas. La planta de Shenghe está llamada a convertirse en proveedora de la gigafactoría de Contemporary Star Energy, la sociedad conjunta creada por Stellantis y CATL.

Esa relación explicaría parte del interés industrial de la operación. Una planta de recuperación de NMP necesita estar cerca de fabricantes que utilicen el disolvente y generen un flujo constante de material susceptible de ser recuperado. La proximidad a la gigafactoría puede reducir costes logísticos y facilitar la integración de la planta en la cadena de suministro.

El proyecto también encaja con la estrategia aragonesa para atraer actividades vinculadas a la economía circular y a la fabricación de baterías. Aragón Exterior realizó más de 40 gestiones entre mayo de 2025 y abril de 2026 para facilitar la implantación, en coordinación con la empresa, Invest in Spain, ayuntamientos, ingenierías y consultoras.

La inversión de Shenghe no convierte por sí sola a Aragón en un gran polo de fabricación de baterías. Sí añade una actividad especializada a un entorno industrial que aspira a participar en una cadena de valor más amplia, en la que también resultan necesarios los proveedores de productos químicos, materiales, equipos, logística y servicios de recuperación.

Economía circular con exigencias

La recuperación de NMP puede reducir el consumo de disolvente nuevo y disminuir las emisiones y los residuos asociados a la fabricación de electrodos. El aprovechamiento del calor generado puede contribuir además a reducir el consumo energético del proceso.

Ese resultado dependerá de que la instalación alcance los parámetros anunciados y funcione con los niveles de seguridad y eficiencia previstos. El NMP está sometido en la Unión Europea a restricciones específicas por sus riesgos para la salud reproductiva, por lo que la futura planta tendrá que cumplir las exigencias de la normativa REACH, la autorización ambiental correspondiente y las obligaciones de protección de los trabajadores.echa.

La operación presenta, por tanto, una doble dimensión. Para Shenghe, Pedrola representa un paso más en su expansión internacional y una forma de aproximarse al mercado europeo. Para Aragón, supone la oportunidad de incorporar una actividad especializada a la cadena de las baterías sin necesidad de fabricar el producto final.

El resultado deberá medirse cuando la planta esté construida y en funcionamiento. Entonces será posible comprobar si los 25 millones de euros anunciados se traducen en la inversión prevista, si se crean los cien empleos comprometidos y si la instalación alcanza la capacidad de tratamiento anunciada.

Hasta ese momento, Shenghe representa sobre todo una apuesta industrial. La empresa aporta una tecnología vinculada a la recuperación de disolventes y al desarrollo de materiales conductores; Aragón aporta suelo industrial, conexiones logísticas y proximidad a uno de los proyectos de fabricación de baterías más importantes de la comunidad. El interés del proyecto estará en comprobar si esa combinación consigue generar una relación industrial estable y duradera.

Articulos relacionados

Suscribirse
Notificar
guest
0 Comentarios
Más antiguo
Más reciente Más votados

Te puede interesar