Colaborada y amiga de Go Aragón desde hace tiempo, hoy queremos charlar sin prisa con Marisa Felipe, para conocerla un poquito más, tanto en su vertiente de profesional vinculada desde hace años al coaching como en su lado más creativo y literario.
Lo primero de todo, ¿cómo me debo referir a tu trabajo?, ¿coach, profesional del coaching…? Dime, porque a veces con esos términos nos perdemos.
Experta en liderazgo, coach ejecutiva.
¿Cómo es tu día a día realizando esa labor? ¿Qué tipo de actividades haces?
Mi trabajo consiste fundamentalmente en que las personas vivan sin tanto desgaste su día a día, que aprendan a lidiar con las dificultades cotidianas desde la serenidad y la aceptación, lo hago a través de formación en liderazgo o servicios profesionales de coaching. Mi día a día es el de cualquier autónomo con diferentes líneas de negocio: trabajo con ejecutivos y organizaciones, colaboro con centros educativos, acompaño a ONG’s y, además, voy dando forma a mis libros.
Imaginemos que tengo una empresa, soy el CEO, pero ando algo perdido con mi liderazgo, ¿qué puedes hacer por mí?
Lo primero, quedar en una entrevista personal, que es una sesión de coaching a todos los efectos con un doble objetivo; el primero averiguar con exactitud donde se encuentra la fuga de la “pérdida de liderazgo” y el segundo que conozcas el modus operandi de mi trabajo. Con la información recogida, elaboro un programa que podrá estar encaminado bien a una formación específica en liderazgo donde profundizaremos en autoconocimiento, relaciones interpersonales, propósito, motivación… poniendo especial atención en aquellas áreas que tú mismo habrás señalado y que necesiten refuerzo o bien hacia un proceso de coaching ejecutivo. La diferencia esencial es que en la formación hay contenidos que debes estudiar y practicar, mientras que en el proceso de coaching trabajamos de manera más profunda en detectar aquellas fugas concretas de rendimiento y cómo encontrar nuevas formas de proceder que deberás poner en práctica entre sesión y sesión.
Presumes de tu buen humor y recomiendas la risa como válvula de escape para una situación complicada, ¿cuéntanos, por supuesto con mucho humor, alguna situación en la que lo hayas comprobado de forma evidente?
Tengo la suerte de ser aragonesa y llevar por bandera ese humor somardón tan nuestro, así que usarlo me sale de manera inconsciente. Cuando termino alguna charla más general, donde el público es variado, suele acercarse alguien para felicitarme y comentarme que lo que hago está muy bien… pero que en su trabajo no funcionaría, porque “tú no sabes cómo son las cosas en mi empresa”. La verdad es que este comentario me lo hacen prácticamente siempre. Así que con la mejor de mis sonrisas somardonas les respondo que es la primera vez que escucho algo así, que en los trece años que llevo trabajando con las organizaciones, jamás había oído nada parecido y que me satisface enormemente encontrarme con una entidad que tiene un sello tan personal, diferencial y característico. Tras esto, inevitablemente, nos reímos los dos. Lo curioso es que tras este comentario, suelen contratar mis servicios.

Pongámonos más serios. Eres una mujer. ¿Faltan mujeres líderes en el tejido empresarial aragonés?
No. Las hay, y están ahí por talento y mérito. Este es un tema en el que tengo una postura muy clara: creo que este debate está anticuado, las personas, sean hombres o mujeres, deben trabajar en su excelencia, en hacer las cosas que le corresponden y hacerlas bien. A partir de ahí, es muy posible que se encuentre con dificultades, con trabas y con piedras en el camino que deberá sortear unas veces con acierto y otras con menos. Si nos centramos en que por ser una cosa u otra tenemos más o menos oportunidades, nos estamos desviando de nuestro camino. Soy una mujer comprometida con mi género, trabajo por la visibilidad de la mujer en puestos directivos y una de las líneas de mi trabajo se enfoca precisamente en el liderazgo femenino. Además, el 90% de mis clientes son mujeres, así que conozco muy bien este contexto, y creo que invertimos mucho tiempo en batallas que no nos aportan nada y el día a día ya es lo suficientemente intenso como para desgastarnos por estas cuestiones. Esto no quiere decir que no existan desigualdades, comportamientos antiguos o maneras de pensar y de proceder que son de siglos pasados, pero esto es la vida, y saber liderar nuestro día a día con ello, es parte del camino. Sí que es cierto que a la mujer, y ahora estoy generalizando, le cuesta un poco más sacar a la luz su brillo, tiene tendencia a mantenerse en la sombra aun siendo meritorios sus logros y su trayectoria, aunque, quizás tampoco les importe. Yo creo que es mucho más productivo buscar la excelencia y que los resultados hablen por sí mismos. Lo que si echo en falta, es que nuestras jóvenes tengan un marco claro de referencia, que podemos completarlo porque ya está iniciado, a nuestra manera, sin imposiciones, con sentido común y desde luego, con pensamiento crítico.
Llevas años formando líderes y acompañando procesos de cambio, pero aún hay mucha confusión social sobre el coaching. Desde tu experiencia, ¿crees que la ciudadanía en general entiende realmente qué es y qué no es el coaching, o seguimos usando el término de manera demasiado ligera?
Muchos piensan que se trata solo de motivación o de dar consejos, cuando en realidad es un proceso profesional de acompañamiento que clarifica a las personas a descubrir sus puntos de mejora, aprender o consolidar habilidades y a alcanzar objetivos concretos. No es psicoterapia ni consultoría; es un espacio donde se trabaja la autoconciencia, el aprendizaje y el desarrollo del desempeño. Es curioso porque el coaching lleva implantado en España desde finales de los años 90 y desde entonces no ha dejado de profesionalizarse mediante asociaciones, federaciones, escuelas y formaciones especializadas con marcos específicos de calidad. Es decir, llevamos más de dos décadas de desarrollo serio y consolidado, pero aún sigue existiendo la percepción de que el coaching es algo alejado de la realidad o desconectado de los retos cotidianos, cuando sucede precisamente lo contrario. La verdad es que los datos que avalan su eficacia, son difíciles de ignorar, he publicado varios artículos analizando su impacto, y los resultados observados en personas, equipos y organizaciones son consistentes. Universidades como la del País Vasco o la de Valencia han evaluado rigurosamente la eficacia de los procesos de coaching en estudios contrastados y la Universidad de Zaragoza cuenta con varias publicaciones que abordan su aplicación en ámbitos educativos, social y organizacional. La evidencia por tanto, existe y los resultados también. En mi caso, el mejor aval es que el 100 % de mis clientes llegan por recomendación, lo que refleja no solo la efectividad del proceso, sino también la confianza que genera cuando se trabaja con rigor y profesionalidad.
En paralelo, escribes libros. ¿Cuándo? ¿Cómo te organizas? O tal y como se dice ahora, ¿cómo concilias?
Bueno, como buena profesional del liderazgo, lidero mi día a día… en serio, por mi trabajo acumulo mucho material que se repite y que organizo en cuadernos que luego se convertirán en libros. Cuando quiero empezar uno nuevo, marco el objetivo, defino las acciones concretas y me pongo en marcha. No tiene más secreto que cumplir lo que me he propuesto. Cuando escribo soy muy disciplinada: una hora al día sin interrupciones, es siempre a primera hora de la mañana ya que es cuando más productiva soy y en esta primera fase escribo sin corregir. Luego ya edito y ordeno las ideas. Es una actividad de las muchas que tengo en mi día a día con tantas áreas diferenciadas, así que tengo que distribuir bien las horas entre ellas.
¿Cuántos libros tienes publicados?
Seis. Tres son divulgativos; Adolescentes del SXXI, Ya he cumplido los 20 ¿y ahora qué? y el último para adecuarnos a este entorno laboral tan cambiante: Adáptate y Avanza. Y luego están las novelas: Cesaraugusta Falls, Casa Valer y Luces en la Niebla, donde abordo el liderazgo desde historias cotidianas y reconocibles por todos.

¿Vuelcas en ellos tus experiencias profesionales y personales? O sea, ¿la Marisa Felipe escritora es una prolongación de la Marisa Felipe coach?
Por supuesto, tanto que muchos lectores creen que soy la protagonista de todas mis novelas. En la primera quise dar a conocer qué era eso del coaching y de hecho así reza el subtítulo, y muchos creyeron que lo que le ocurre a la protagonista era un relato de mi experiencia. En la segunda, una historia familiar, que pensaron que era la mía. Y en la tercera como la protagonista roza los cincuenta y yo estoy saliendo de la década, el paralelismo es menos obvio, aunque mis lectores que afortunadamente repiten, siempre me ven en todos mis libros. Lo que sí es cierto es que los escribo en primera persona, todas las protagonistas son mujeres y la amistad entre ellas impregna todas las páginas. Además todos los libros están plagados de humor, de Aragón y del desarrollo del liderazgo, elementos que forman parte de mi vida y de los que me resulta muy fácil escribir. Sí es cierto que estoy en ellos, pero no en la historia ni en los detalles en los que me encuentran los lectores, mi impronta está, pero es sorprendente incluso para mí, en que momentos y en que situaciones.
Por último, muchos de nuestros lectores tienen hijos adolescentes. Recomienda uno de tus libros para ellos como regalo navideño.
A los padres de los adolescentes siempre les animo a que dejen de pensar tanto en sus hijos y piensen un poco en ellos, que lean cosas distendidas y que se rían, que buena falta les hace. Por eso escribo mis libros desde el humor, así que contestando a tu pregunta, cualquiera de mis tres novelas mencionadas anteriormente. Si aun así, quieren reincidir y saber más sobre lo que ya tienen en casa: Adolescentes del S. XXI, técnicas de liderazgo parental.















