Primer sorteo Navidad GoAragón 2025

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BASES LEGALES – VERSIÓN COMPLETA

1. ORGANIZADOR
El sorteo está organizado por Go Aragón, periódico empresarial internacional digital con sede en Zaragoza

2. OBJETO DEL SORTEO
Se sortea un pack de dos libros de la colección Ocultura:

  • Las que no duermen NASH, de Dolores Redondo

  • El mensaje de la esfinge, de Graham Hancock y Robert Bauval

3. ÁMBITO TERRITORIAL Y TEMPORAL

  • Participación abierta exclusivamente a personas mayores de 18 años residentes en España peninsular.

  • Plazo: desde el sábado 13 diciembre hasta el domingo 21 de diciembre de 2025 a las 23:59 h.

4. REQUISITOS DE PARTICIPACIÓN
Para participar, el usuario deberá:

  1. Seguir en Instagram a @go.aragon

  2. Dar “me gusta” a la publicación del sorteo.

  3. Comentar mencionando a una persona a quien le regalaría el libro.

  4. Puede participar varias veces siempre que las menciones sean diferentes.

5. SELECCIÓN DEL GANADOR/A
El ganador se elegirá de forma aleatoria entre todos los comentarios válidos.
El sorteo se realizará el jueves 22 de diciembre de 2025 y el nombre del ganador se publicará en el perfil de Instagram de Go Aragón en la publicación del sorteo.

6. PREMIO
Un pack compuesto por dos libros, un ejemplar de “Las que no duermen NASH”, de Dolores Redondo y un de “El mensaje de la esfinge”, de Graham Hancock y Robert Bauval

El premio no es canjeable por dinero ni por otros productos.

7. ENTREGA DEL PREMIO
El envío se realizará por correo postal a una dirección dentro de España peninsular. Go Aragón asumirá los gastos de envío.

8. RESPONSABILIDADES Y CONDICIONES

  • Go Aragón podrá descalificar participaciones fraudulentas o cuentas falsas.

  • Si el ganador no responde a la piublicación del ganador/a en un plazo de 24 horas, se procederá a seleccionar un nuevo ganador/a. Repitiendose una sola vez este proceso.

  • Instagram no patrocina, avala ni administra este sorteo.

  • GoAragón se reserva el derecho a modificar, suspender o cancelar el presente sorteo, total o parcialmente, en cualquier momento, cuando concurran causas que así lo justifiquen, tales como fuerza mayor, fraude, errores técnicos, irregularidades en la participación o cualquier otra circunstancia que, a juicio de la organización, comprometa la transparencia, el correcto desarrollo o la finalidad del sorteo.

    En caso de producirse alguna modificación, suspensión o cancelación, GoAragón lo comunicará a través de sus canales habituales, sin que ello genere derecho a reclamación alguna por parte de los participantes.

9. PROTECCIÓN DE DATOS
Los datos personales se utilizarán únicamente para la gestión del sorteo y envío del premio, conforme al Reglamento General de Protección de Datos (UE) 2016/679.

Las V Jornadas de la Trufa Negra de la Provincia de Zaragoza regresan con nueva ubicación para su mercado y mayor protagonismo del territorio

Las V Jornadas de la Trufa Negra de la Provincia de Zaragoza regresan este año con una edición renovada que refuerza su vínculo con el territorio y apuesta por divulgar el valor gastronómico y económico de este producto emblemático. Organizadas por la Asociación de Truficultores de las Comarcas de Zaragoza (Truzarfa), cuentan con el apoyo de la Diputación de Zaragoza y del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA).

El programa de actividades busca acercar al público la cultura de la trufa negra, conocida como el “oro negro” de la gastronomía, poniendo el foco no solo en su uso culinario, sino también en el trabajo de los productores y en el papel del medio rural en su cultivo y desarrollo.

Actividades en el territorio

Las primeras jornadas se celebrarán en los municipios de Belchite y Zuera, donde se organizarán mercados de trufa fresca, venta de productos elaborados y demostraciones gastronómicas en directo. Estas actividades permitirán mostrar de cerca el proceso productivo y el valor que la truficultura aporta al desarrollo rural.

Según ha destacado la diputada delegada de Turismo de la Diputación de Zaragoza, Cristina Palacín, el objetivo es poner en valor tanto la calidad como la producción de la trufa, además de acercar a la ciudadanía a los territorios donde se cultiva.

Puerta Cinegia acoge la Muestra de la Trufa Negra

Una de las principales novedades de esta edición es el traslado de la Muestra de la Trufa Negra al Mercado de Puerta Cinegia, en Zaragoza. Este espacio acogerá los días 20 y 21 de diciembre el mercado central del evento, con un programa que incluirá showcookings, catas, degustaciones y actividades para todos los públicos.

Estas actividades permitirán a los visitantes descubrir de primera mano las propiedades, aromas y posibilidades culinarias de la trufa negra, uno de los ingredientes más apreciados de la gastronomía europea.

Formación para los futuros cocineros

El programa incluye también el Concurso de Escuelas de Hostelería de la Provincia de Zaragoza, en el que estudiantes de cocina elaborarán platos con trufa negra. La iniciativa pretende fomentar el conocimiento de este producto entre los futuros profesionales de la gastronomía y asegurar el relevo generacional en el sector.

Un motor económico para el medio rural

Más allá de su valor gastronómico, la trufa negra se ha convertido en un importante motor de desarrollo para el medio rural aragonés. Su cultivo contribuye a generar actividad económica, fijar población en el territorio y abrir nuevas oportunidades ligadas al turismo gastronómico y de experiencias.

Con estas jornadas, la provincia de Zaragoza vuelve a reivindicar la trufa negra como uno de sus grandes referentes agroalimentarios y como un producto capaz de conectar gastronomía, investigación y desarrollo territorial.

Libros para regalar estas navidades

Es época de regalos. Tecnología, ropa, juguetes, productos gourmet, experiencias… Cualquier producto es válido para obsequiar a nuestros seres queridos. Y desde luego que en esas listas de presentes no pueden faltar los libros. Aquí va una selección de libros con un claro acento aragonés:

El mejor libro del mundo de Manuel Vilas

El barbastrense Manuel Vilas es uno de los autores aragoneses más reconocidos y lo es gracias a obras como esta publicada el año pasado. Su título es tan pretencioso como imposible, tal y como reconoce el propio escritor. Pero aunque no sea el mejor del mundo sí que es muy, muy recomendable porque en él se habla de todo lo que nos importa: vida, muerte, dinero, goce, poder,… y lo hace como la vida misma, o sea, con una brillante mezcla de trascendencia y comedia.

 

El Plan Maestro de Javier Sierra

Otro autor, ahora de Teruel, con infinidad de seguidores en Aragón, en España y en muchos otros países: Javier Sierra. Cada libro suyo se reedita y reedita. Y lo mismo ocurre con la nueva intriga que plantea en El Plan Maestro. En sus páginas se redescubre la historia desde un ángulo nuevo en el que el arte tiene un papel protagónico. O más bien lo tienen los misteriosos  maestros que ha tejido un plan implacable que guía cualquier faceta de nuestra cultura y formas de vida, es decir, de nuestra civilización.

 

Tierra Dos de Maya Reyes

No todo son autores consagrados ni grandes editoriales con tiradas descomunales. También hay un mundo de escritores noveles y editores osados que se atreven a sacar obras de desconocidos al mercado. Eso ocurre con la editorial Milmadres que tiene su sede en Zaragoza y ha decidido publicar la obra de gente que quién sabe si serán grandes vendedores en los próximos años. Por calidad y valentía que no sea. Un ejemplo esta novela de ciencia ficción que sobre todo habla de nosotros como seres humanos.

 

Bibliotecas y extravíos de José Luis Melero

El zaragozano José Luis Melero ha sido galardonado en 2025 con el Premio de las Letras Aragonesas. Un premio a toda una trayectoria literaria y también periodística inspirada por su infinito amor a los libros. De hecho casi todas sus obras parten de su bibliofilia y su conocimiento del mundo cultural aragonés y español. Así ocurre también en Bibliotecas y extravíos donde nos invita a perdernos entre unos libros que jamás serán best sellers pero son autenticas delicatessen.

 

Cara de madre de Patricia de Blas

La bilbilitana Patricia de Blas tiene ya muchas letras acumuladas debido a su desempeño como periodista. Y como tantos otros plumillas, en algún momento decide dar el salto a la ficción. Ya lo hizo con su primera novela Sostika, y en 2025 ha publicado la segunda: Cara de madre. Un libro protagonizado por tres mujeres que rondan los cuarenta. Todas viven en la misma ciudad, pero cada tiene sus propias circunstancias sociales y económicas, lo que les da puntos de vista diferentes sobre cuestiones como el deseo de ser madre, el reloj biológico o la gestación subrogada.

 

Cesaraugusta Falls de Marisa Felipe

También son mujeres las protagonistas de este libro de la zaragozana Marisa Felipe. Una obra que está estrechamente vinculada con su labor profesional como coach. De hecho, en realidad el protagonista del libro es el coaching capaz de modificar las relaciones entre los personajes y su entorno. Al fin y al cabo parte de una premisa: “el coaching, ese arte de hacer(te) preguntas, puede cambiar tu vida, la de tus amigas y hasta la de tu ciudad.”

 

Castigado sin dibujos de Julio José Ordovás

La editorial Xordica con los años se ha convertido ya en un referente del mundo de los libros en Aragón. Y en ella ha publicado gran parte de sus obras el escritor Julio José Ordovás. Este zaragozano alterna diversos géneros, desde el diario o la poesía hasta los trabajos periodísticos. Y por supuesto también se ha adentrado en la novela, como en este libro titulado Castigado sin dibujos, un relato que recorre los referentes de toda una generación y que narra la vida con una sinceridad que por momentos llega a ser cómica y amarga a un tiempo.

 

La dama de la orquídea púrpura de Beatriz Morancho

Beatriz Morancho Cuezva es una reconocida abogada. Pero ha probado a cambiar la realidad de los juzgados por la ficción de la literatura. Y el resultado ha sido esta novela titulada La dama de la orquídea púrpura que ha recibido el premio al autor revelación en el Festival Aragón Negro 2025. Es decir, quién busque un relato trepidante de policías y crímenes ambientados en Zaragoza, aquí tiene el libro perfecto.

 

El Critiquín de Pilar Sánchez Lailla y José Luis Cano

Este libro es aragonés por los cuatro costados. Primero porque se inspira en la obra El Criticón de Baltasar Gracián. Segundo porque está iluminada por el ilustrador José Luis Cano. Tercero porque lo saca a la venta la editorial local Prames. Y cuarto porque la encargada de hacer esta edición abreviada es la doctora Pilar Sánchez Lailla de la Universidad de Zaragoza, que se ha inspirado en la máxima de “lo bueno, si breve, dos veces bueno”.

 

Los suaves deslices de la lluvia de Enrique Bunbury

Y terminamos con poesía. Un género minoritario pero que se convierte en superventas cuando viene firmada por una estrella del rock and roll como Enrique Bunbury. Es el tercer poemario del “aragonés errante” y en esta ocasión el detonante de sus versos ha sido el duelo tras la muerte de su padre. En definitiva, una lírica imbuida de tristeza pero capaz de encontrar la belleza en los peores momentos.

Toño Palacio: el cocinero aragonés que lleva los sabores de su tierra por el mundo

Formador, maestro cortador y embajador de Aragón Alimentos, combina eventos internacionales con una defensa firme del producto local

Toño Palacio es uno de esos nombres imprescindibles entre cocineros, cortadores, alumnos, productores, gastrónomos, y en general, amantes del buen comer. Cocinero, formador, maestro cortador de jamón, prescriptor de producto aragonés y miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Cocineros de Aragón, vive en un tránsito constante entre aulas, restaurantes, ferias internacionales y escenarios gastronómicos.

Y aun así, mientras habla con Go Aragón, está cortando una paleta de DOP Jamón de Teruel: “Si no, no me da tiempo”. Su vida profesional discurre así, entre cuchillos bien afilados, auditorías gastronómicas y viajes por medio mundo.

El origen: restaurante familiar y una formación construida a pulso

Toño lleva los Alimentos de Aragón por bandera

Aunque muchos lo asocian a Jaca, donde ha tenido negocios, vivienda y una presencia constante durante años, Toño es de Zaragoza. Su padre era de Bespén, un pequeño pueblo del Somontano conocido por el vino, y allí se fraguó parte de su vínculo con la gastronomía aragonesa. Su familia materna, aunque no hostelera, aportó otra raíz: en casa se cocinaba mucha carne de caza porque su abuelo era muy aficionado a salir al monte, y eso hizo que creciera rodeado de guisos potentes, verduras de huerto y cocina tradicional.

Su relación profesional con la cocina empezó en el restaurante familiar, Restaurante Pirineos, en el Polígono Cogullada de Zaragoza. Allí, en los años 80, uno de los platos estrella era jamón de Teruel cortado a cuchillo. Su tío le enseñó a preparar aquellos primeros platos, aún muy lejos de la técnica depurada que hoy muestra, pero suficientes para despertar un interés que luego convertiría en especialidad.

Paradójicamente, él siempre decía que jamás se dedicaría a la hostelería. Estudió Ingeniería Agrícola en Huesca porque le apasionaban la naturaleza y los animales. Pero la vida acabó llevándolo de vuelta a los fogones. Su formación no fue académica al uso: se fue construyendo a base de cursos, estancias con profesionales, práctica continua y libros en varios idiomas (“soy de la era pre-internet”, recuerda), que traducía palabra por palabra para seguir aprendiendo.

Del corte de jamón a la escena internacional

Este aragonés lleva el jamón de Teruel D.O.P. por todo el mundo

Su relación profesional con el jamón empezó temprano, pero se volvió profunda cuando empezó a impartir cursos de corte para el sector hostelero, SEPE, INAEM y otras entidades. Paralelamente siguió formándose, mejorando técnica y conocimientos, hasta convertirse en uno de los especialistas más reconocidos de Aragón.

Hoy corta jamón para denominaciones de origen, para empresas, para ferias profesionales y para eventos privados. Puede estar una semana realizando exhibiciones en Zaragoza y la siguiente en Estados Unidos, Japón o algún país europeo. Su manejo de idiomas ha sido clave: domina el inglés al mismo nivel que el español, se defiende en francés y tiene conocimientos de otras lenguas. Esa capacidad, combinada con su habilidad para explicar el producto, lo ha convertido en un embajador perfecto.

Ha viajado con Turismo de Aragón, con la DOP Jamón de Teruel, con instituciones mixtas público-privadas y también por encargo de compañías privadas del sector. Para él, prescribir producto no es solo mostrar un corte perfecto: es contar la historia que hay detrás, explicar por qué un jamón o un ternasco aragonés es distinto y hacer que cualquier público, de Zaragoza o de Tokio, lo entienda.

 

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Una carrera tejida entre cocina, sala y asesoría

Aunque su nombre está muy asociado al corte de jamón, Toño tiene una trayectoria amplia en cocina y sala. Sus establecimientos más importantes fueron La Pihuela y Cantharellus en Jaca. Allí desarrolló su estilo y consolidó una red de contactos que luego crecería con la formación.

Ha trabajado en servicios de restaurantes con estrella Michelin, como Cancook, donde llegó a actuar como jefe de sala en un servicio privado, o en El Cachirulo. También ha colaborado con bodegas, eventos gastronómicos y empresas de catering en Zaragoza y fuera de Aragón.

La asesoría gastronómica es otra faceta central de su trabajo. Ayuda a restaurantes y también acompaña a marcas alimentarias que quieren introducirse o reforzar su presencia en el canal profesional.

La formación: vocación, método y renovación constante

La Escuela de Hostelería TOPI marcó un antes y un después en su vida. Allí aprendió a trabajar con perfiles muy distintos, a escuchar, a detectar necesidades formativas y, sobre todo, a actualizarse continuamente. “No puedes contar la misma película de hace cinco años. La cocina cambia, los alumnos cambian, todo cambia”, sostiene.

Ha formado a jóvenes que empiezan, a profesionales veteranos y a personal de empresas alimentarias. Para él, enseñar significa aprender: cada grupo, cada clase y cada contexto le obligan a replantearse métodos y discursos. Aunque actualmente está en excedencia de TOPI, continúa impartiendo cursos por toda Aragón y fuera de ella.

Aragón Alimentos: identidad, bandera y compromiso

Toño Palacio es un destacado embajador del Ternasco de Aragón

Si hay un hilo que recorre toda su trayectoria es su defensa del producto aragonés. Toño colabora estrechamente con Aragón Alimentos, con la DOP Jamón de Teruel, con el Ternasco de Aragón, con el Melocotón de Calanda, con las Denominaciones de Origen de vino y, de manera especial, con Arroz Brazal, del que es embajador.

Lo que hace no es solo cortar jamón o cocinar ternasco: es construir un relato de territorio. En ferias y eventos, dentro y fuera de España, insiste en que Aragón tiene una despensa privilegiada y una cultura gastronómica sólida. “En Aragón consumimos muchísimo Aragón, y eso no puede perderse”, repite. Por eso muchos profesionales de fuera lo identifican como “el cocinero aragonés que siempre defiende lo suyo”.

Su presencia en ferias como Alimentaria, Madrid Fusión, Salón Gourmets o SIAL París se ha vuelto habitual, y en cada una ejerce de portavoz de un sector que considera esencial para el territorio.

Presente y futuro: de Zaragoza al mundo

Cuando hablamos, Toño está preparando una paleta para un cliente aragonés muy reconocido en el sector cárnico. Después, ese mismo fin de semana, viajará a Madrid para participar en la Sala Galileo Galilei junto a Sheila González, actriz y wine influencer, en un espectáculo que combina comedia, vino y jamón de Teruel.

Su agenda a medio plazo depende en parte de la evolución de la peste porcina, que ha obligado a reajustar algunos viajes a Asia. Si la situación mejora, en enero estará en Europa y entre febrero y marzo en distintos países asiáticos, prescribiendo jamón y productos españoles. En primavera llegarán las grandes ferias de alimentación y en otoño, SIAL París. Entre viaje y viaje seguirá formando, asesorando y colaborando con productores aragoneses.

Toño Palacio está considerado uno de los mejores cortadores de jamón

El cocinero que Aragón reconoce como suyo

Toño Palacio se mueve entre restaurantes, aulas, ferias, bodegas y escenarios, pero siempre con un hilo conductor: poner en valor los alimentos de Aragón y la cultura gastronómica de su tierra. Cocinero, formador, cortador, asesor y divulgador, ha construido una carrera que combina técnica, oficio y territorio. Y lo ha hecho con una convicción profunda: la gastronomía es también una forma de contar quién somos.

“Me decían hace poco en Alicante que querían ser aragoneses después de oírme hablar. Les dije que ya lo eran, que cuando uno defiende un producto, lo hace suyo”. Esa, quizá, sea la mejor definición de Toño Palacio: un profesional que lleva Aragón donde va, y un cocinero que convierte cada corte, cada plato y cada palabra en una forma de pertenencia.

La exposición del 600 aniversario del Hospital Nuestra Señora de Gracia supera los 31.000 visitantes en el Palacio de Sástago

La gran exposición organizada por la Diputación de Zaragoza para conmemorar el 600 aniversario del Hospital Nuestra Señora de Gracia ha cerrado sus puertas con un balance muy positivo: más de 31.000 visitantes han recorrido las salas del Palacio de Sástago desde su inauguración el pasado mes de noviembre.

La muestra repasaba seis siglos de historia de una de las instituciones sanitarias y asistenciales más importantes de Aragón. A través de documentos, piezas históricas, material médico y recursos audiovisuales, el recorrido ofrecía una mirada accesible y rigurosa a la evolución del hospital y al papel que ha desempeñado en la atención a las personas más vulnerables.

La Diputación de Zaragoza destaca que la afluencia confirma el interés del público por conocer la historia social y sanitaria del territorio. También subraya que esta exposición ha permitido recuperar y difundir un patrimonio en gran parte desconocido para la ciudadanía, mostrando desde los orígenes medievales del hospital hasta su función actual como centro de referencia en salud mental.

La programación paralela —visitas guiadas, actividades educativas y encuentros divulgativos— ha contribuido igualmente a la buena acogida, con una participación muy elevada de centros escolares, asociaciones y grupos organizados.

Con esta exposición, el Palacio de Sástago reafirma su papel como uno de los principales espacios culturales de la provincia y la Diputación de Zaragoza cierra una de las propuestas más destacadas de su calendario expositivo reciente.

Cuatro artistas recuperan la publicidad antigua en las calles de Quinto con la tercera edición de “Retrospectiva. Permitido pintar carteles”

Quinto vuelve a convertir sus calles en un museo al aire libre con la tercera edición de “Retrospectiva. Permitido pintar carteles”, un proyecto que recupera y reinterpreta antiguos anuncios comerciales a través del trabajo de cuatro artistas invitados. La iniciativa, impulsada por el Ayuntamiento y apoyada por la Diputación de Zaragoza, busca poner en valor la memoria gráfica del municipio y reforzar su identidad cultural.

Durante varios días, los artistas han intervenido en distintas fachadas del casco urbano, transformándolas en soportes para carteles inspirados en los diseños publicitarios de mediados del siglo pasado. El resultado combina técnicas tradicionales con enfoques contemporáneos, creando un recorrido visual que dialoga con la arquitectura y con la historia cotidiana del pueblo.

Las obras se han seleccionado tras una convocatoria que prioriza propuestas vinculadas a marcas, oficios y servicios que formaron parte de la vida local. El proyecto destaca además por su relación con los vecinos, que aportan recuerdos, fotografías y anécdotas que ayudan a reconstruir la estética de la época.

Esta edición consolida a “Retrospectiva” como una cita cultural singular en Aragón, capaz de atraer a visitantes y de dinamizar el tejido artístico de la comarca. Con cada intervención, Quinto refuerza su apuesta por el arte en el espacio público y por la recuperación creativa de su patrimonio gráfico.

Blacksad Stories: Weekly 1, de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido

Un regreso al noir que respira con la cadencia de los viejos periódicos

En Blacksad Stories: Weekly 1, Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido expanden el universo del célebre detective felino sin traicionar la elegancia narrativa ni la ambición visual que han convertido la serie en un referente del cómic europeo contemporáneo. Este primer volumen funciona como una invitación a recorrer los márgenes de su mundo —un Nueva York estilizado, crepuscular y lleno de sombras cruzadas— a través de historias breves que preservan la densidad moral y el pulso emocional de las tramas largas.

La recuperación de un ritmo perdido

La elección del formato “weekly”, que emula la periodicidad de los viejos suplementos ilustrados, introduce un tempo particular: cada relato se abre y se cierra como una ventanita que deja entrever tan solo un fragmento del misterio, pero suficiente para reactivar el aura melancólica que caracteriza al personaje. El lector avanza con la sensación de asistir a una colección de instantáneas que, aunque autónomas, dibujan un retrato coherente del detective y de la ciudad que lo sostiene y lo devora.

Guarnido, siempre atento a la dramaturgia del gesto y la atmósfera, ofrece aquí un despliegue gráfico que oscila entre el preciosismo y la inmediatez. Sus trazos parecen contener el ruido de la calle, el humo de los bares y la electricidad de un relato noir que se rehúsa a caer en la caricatura. La expresividad animalizada, lejos de funcionar como máscara, multiplica los matices psicológicos y convierte cada rostro en un pequeño estudio de carácter.

Los autores como intérpretes de un género vivo

Díaz Canales demuestra una vez más su dominio del género: sus diálogos, breves y punzantes, mantienen la tradición del noir clásico sin petrificarla. Hay una voluntad de reinterpretar la herencia de Chandler y Hammett desde una sensibilidad contemporánea, donde la ironía se mezcla con un desencanto discreto pero persistente. Estos relatos breves permiten apreciar con claridad cómo el guionista maneja los silencios, los cortes y las elipsis que dan espesor a un mundo urbano en perpetuo estado de sospecha.

En este juego de mediaciones —entre el pasado y el presente, entre la estética animalizada y la crudeza humana que la sostiene—, los autores actúan como traductores de un lenguaje visual y narrativo que se ha vuelto inconfundible. No buscan sorprender mediante grandes giros, sino afinar la mirada del lector para que descubra la riqueza que se halla en un detalle de luz, un gesto contenido o un comentario que sugiere más de lo que dice.

Una lectura que celebra el misterio

Blacksad Stories: Weekly 1 se disfruta precisamente por lo que no cierra del todo. Su estructura fragmentaria invita a leer sin prisa, como quien hojea un cuaderno de notas que mezcla bocetos, casos inconclusos y confesiones a media voz. El libro encuentra su fuerza en esa apertura: en la sensación de que cada historia es un hilo que podría desplegarse mucho más allá de sus pocas páginas.

Es, en definitiva, un volumen destinado tanto a los seguidores de Blacksad como a quienes quieran descubrir un universo que combina artesanía gráfica, resonancias literarias y un profundo respeto por la tradición del relato detectivesco. Un recordatorio de que el noir sigue vivo, reinventándose a través de la sensibilidad singular de sus creadores.

La Biblia contada para escépticos, de Juan Eslava Galán

Un libro que abre puertas, incluso a quienes nunca pensaron cruzarlas

Hay libros que uno recomienda porque son útiles, y otros porque son un placer. La Biblia contada para escépticos es ambas cosas. Juan Eslava Galán consigue algo que parece sencillo, pero no lo es: acercar la Biblia —ese texto que a tantos intimida, aburre o desconcierta— con una naturalidad que desarma.

Lo magnífico de este libro es que no exige ningún tipo de predisposición. No hace falta ser creyente, ni escéptico, ni experto en historia antigua. Basta con tener curiosidad. Eslava Galán escribe como quien conversa: con ironía suave, con agudeza, con esa inteligencia pedagógica que distingue a los grandes divulgadores. Abre cada relato bíblico, lo sacude de solemnidades y lo devuelve vivo, vibrante, entendible. Y lo hace sin ridiculizar nada, con un respeto que convive sin problemas con la distancia crítica.

A medida que uno avanza, descubre que muchas de las historias que creía conocer cobran un nuevo sentido cuando se entienden sus raíces históricas, sus préstamos literarios o las circunstancias sociales en las que surgieron. El autor ilumina estos pasajes con un enfoque tan humano que, más que leer un ensayo, parece que te estuvieran contando la intrahistoria de un clásico universal alrededor de una mesa.

Recomendar este libro es fácil porque cumple algo muy poco habitual: abre la puerta a la Biblia incluso a quienes nunca pensaron asomarse a ella. Y lo hace sin dogmas, sin rigidez, sin solemnidad. Solo con claridad, cultura y un humor tan ligero como agradecido.

Es, en definitiva, una obra perfecta para cualquiera que quiera entender mejor el relato que ha moldeado buena parte del mundo y que, paradójicamente, casi nadie ha leído completo. Un libro que enseña sin imponer y que se disfruta sin esfuerzo.

Ecos del kimono y del bosque: la delicada oralidad de Cuentos tradicionales de Japón

En Cuentos tradicionales de Japón, la narradora y mediadora cultural Kayoko Takagi reúne un puñado de relatos populares nipones que viajan desde la intimidad del tatami hasta la profundidad del bosque, acercando al lector hispanohablante a un imaginario hecho de espíritus, ancianos sabios y niñas valientes que dialogan con lo sagrado desde lo cotidiano.

Una puerta de entrada al imaginario japonés

La selección de relatos responde a una voluntad clara de mostrar la diversidad del folclore japonés: hay cuentos de yokai y criaturas sobrenaturales, fábulas morales protagonizadas por campesinos o artesanos, y pequeñas historias de amor y lealtad marcadas por el paso de las estaciones. El conjunto funciona como un mosaico que alterna lo luminoso y lo inquietante, con finales a menudo abiertos o agridulces que se alejan del esquema de “final feliz” más habitual en la tradición europea.

Takagi presta atención a la dimensión ritual y simbólica de estos relatos, de modo que el lector puede intuir la importancia del respeto a los mayores, la armonía con la naturaleza o el peso de la comunidad en un país donde el espacio íntimo y el espacio social se entrecruzan de manera constante. Cada cuento se convierte así en una ventana a los valores y contradicciones de una cultura que ha sabido conservar buena parte de su memoria oral al tiempo que abrazaba la modernidad.

Una mediadora entre dos mundos

Más que limitarse a traducir o transcribir historias, Kayoko Takagi actúa como puente entre sensibilidades: ajusta referencias, matiza expresiones y, cuando es necesario, introduce pequeñas aclaraciones que permiten seguir la trama sin diluir su extrañeza original. Esa mediación se nota en el ritmo de la prosa, que mantiene la cadencia de la narración oral pero renuncia a los excesos de explicación que suelen lastrar algunas versiones “occidentalizadas” de los cuentos japoneses.

Su mirada se percibe también en la elección de protagonistas femeninas con agencia propia y en la visibilidad otorgada a personajes secundarios —monjes, mercaderes, viajeros— que encarnan diferentes formas de relacionarse con lo desconocido. El resultado es una colección que no se limita a exhibir exotismo, sino que sugiere afinidades profundas con otras tradiciones cuentísticas, desde los relatos de campesinos europeos hasta las leyendas de montaña de Asia oriental.

Lectura para todos los públicos

Sin perder la sencillez formal que reclama el género, el libro ofrece distintos niveles de lectura: los lectores más jóvenes pueden disfrutar de la peripecia y el encanto de los personajes, mientras que el adulto encontrará resonancias morales, filosóficas e incluso políticas en la manera en que se representan la justicia, el castigo o el azar. La brevedad de los textos y su estructura episódica favorecen además una lectura fragmentada, casi como una pequeña ceremonia nocturna antes de dormir.

 

Una guía ilustrada para empezar de cero: así es The Book. The Ultimate Guide to Rebuilding a Civilization

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Con un tono juguetón y al mismo tiempo inquietante, The Book. The Ultimate Guide to Rebuilding a Civilization, publicado por Hungry Minds, propone un viaje ilustrado por las ideas, técnicas y saberes mínimos que necesitaríamos para recomponer el mundo si mañana el andamiaje de la modernidad se viniera abajo.

Un manual para el día después

El punto de partida es tan sencillo como perturbador: ¿qué pasaría si desaparecieran de golpe internet, la energía, la logística global y todas esas infraestructuras invisibles que sostienen la vida cotidiana, pero quedara un puñado de personas decididas a empezar de nuevo? El libro se presenta como una “guía definitiva” para esa hipotética refundación, un volumen único que condensa el conocimiento esencial para reconstruir algo parecido a una civilización compleja.

Lejos de caer en el catastrofismo fácil, los autores utilizan ese escenario extremo como excusa narrativa para revisar, con mucha pedagogía, qué descubrimientos científicos, qué soluciones técnicas y qué intuiciones artísticas han hecho posible el mundo tal como lo conocemos. El resultado es un ensayo ilustrado que funciona tanto como juego intelectual posapocalíptico como celebración de la capacidad humana para imaginar, diseñar y cooperar.

Ciencia, arte e ingeniería en viñetas

El rasgo más distintivo del libro es su formato: cada capítulo se despliega como una pequeña odisea visual, apoyada en dibujos a mano que combinan diagramas, escenas casi cómicas y mapas conceptuales. Esa estética de cuaderno de campo permite explicar desde principios básicos de ingeniería y energía hasta nociones de organización social, pasando por referencias a la historia de la ciencia y a grandes hitos culturales.

Más que ofrecer instrucciones paso a paso, las páginas apuestan por sembrar ideas: cómo recuperar una fuente de energía fiable, qué tecnologías son verdaderamente “palanca” para el resto, o de qué manera el arte y los símbolos contribuyen también a reconstruir comunidad. El lector no sale convertido en experto en mecánica o agronomía, pero sí con un mapa mental mucho más claro de las interdependencias que articulan una sociedad avanzada.

Un público amplio, de la ciencia ficción al ensayo

Aunque el punto de partida podría seducir al lector de ciencia ficción y mundos postapocalípticos, The Book dialoga igualmente con quienes se interesan por la divulgación científica, la historia de la tecnología o los debates sobre resiliencia y sostenibilidad. Su lenguaje visual y su estructura fragmentada facilitan una lectura salteada, casi como si fuera un atlas de posibilidades para futuros difíciles.

Para un público internacional, la obra encaja bien en la corriente de libros que revisan los fundamentos de nuestra vida material en tiempos de crisis encadenadas, desde pandemias hasta emergencias climáticas. La diferencia es que aquí el discurso no se limita a advertir sobre el colapso, sino que reivindica la curiosidad, el aprendizaje compartido y la imaginación técnica como las verdaderas herramientas políticas del siglo XXI.

Entre el juego y la advertencia

El tono juguetón y la belleza de las ilustraciones pueden hacer olvidar por momentos que el punto de partida es, en realidad, una advertencia: nada de lo que hoy consideramos “normal” está garantizado. Precisamente por eso, el libro funciona como recordatorio amable de que la civilización es un proyecto frágil, acumulativo y extraordinariamente colaborativo.

Quien cierre The Book quizá no se sienta preparado para levantar en solitario una red eléctrica o una universidad, pero sí más consciente de los hilos finísimos que conectan ciencia, arte, técnica y vida cotidiana. En tiempos de ruido y polarización, no es poco mérito que una guía para reconstruir el mundo sirva, sobre todo, para reconciliarnos con las posibilidades del presente

 

Cristina Martínez: “En cualquier encargo el cliente exige la máxima profesionalidad. ¡Es un reto que debe culminar en éxito!”

Cristina Martínez Lalana lleva ya 30 años siendo una de las cabezas visibles de la zaragozana Agencia Almozara, empresa fundada por Miguel Ángel Vicente. 30 años como fotógrafa, habiendo disparado sus cámaras miles de veces y viendo cómo ha cambiado el oficio a velocidad de vértigo. Aunque para tirar fotos, fotos buenas, la clave sigue siendo la misma que hace décadas: el ojo de la persona que está detrás de la cámara. Sobre esa cuestión comenzamos a charlar con Cristina.

Habrá cambiado mucho la forma de trabajar desde sus inicios hasta ahora, ¿no?.

Hace 30 años la fotografía era analógica. Trabajábamos en negativo de medio formato y en diapositiva, lo que nos obligaba a controlar minuciosamente todo el proceso, de principio a fin, para obtener una fotografía perfecta. Con la llegada de la digitalización, a principios de siglo, todo fue más sencillo tecnológicamente, pero la mirada del fotógrafo, la luz, el encuadre y aquello que convierte una imagen en una obra de arte siguen dependiendo del artista.

Así que aunque la tecnología en cámaras, drones y programas de diseño sea determinante, lo realmente diferencial es la creatividad y el sello personal. ¿Cuál dirías que es ese sello en tu trabajo y en las producciones de la agencia?

Cada fotografía, cada diseño y cada trabajo es un mundo. Desarrollarlo con éxito implica adentrarse en el medio y analizar hacia dónde nos dirigimos. Esa sensibilidad es innata en algunas personas y yo me considero afortunada, no solo por los resultados de mis trabajos, sino porque me permite formar parte de los proyectos y relacionarme con personas de ámbitos muy diversos.

Dentro de la fotografía trabajáis distintos campos: producto, gastronomía, bodas, fotografía profesional… Más allá de saber usar la luz y enfocar, son áreas muy distintas. ¿Cómo afrontas cada encargo?

Para mí es muy importante analizar al cliente, ya sea una boda, un congreso o un catálogo de productos. Cada encargo es un reto y hemos de dirigir todos los esfuerzos al éxito. Sea algo tan sencillo como una fotografía de carnet, una boda o un pasamanos con el Rey de España, en todos los casos el cliente exige la máxima profesionalidad, y así lo encaro. ¡Un reto que debe culminar en éxito!

No obstante, ¿en qué tipo de trabajos te sientes más a gusto?

La fotografía publicitaria me permite desarrollar plenamente mi creatividad. Sobre todo en el ámbito gastronómico, que es donde he recibido más éxitos y galardones. Ahí, he publicado más de cuarenta libros y mis fotografías han obtenido premios internacionales, como es el Libro de Oro de la Cocina Aragonesa, galardonado con el Gourmand World Cookbook Awards en Yantai (China) en 2017, entre otros. Cada libro publicado, presente en librerías y en tantos estantes, es un orgullo. Por eso puedo afirmar que quizás sea el trabajo que más me gusta.

En cuanto a la agencia en su conjunto, es evidente que con el tiempo ha diversificado sus servicios: proyectos de marketing, producciones audiovisuales, publicaciones impresas… ¿Cuántas personas trabajáis actualmente? ¿Es un equipo muy multidisciplinar?

Con la era digital hemos ido creciendo y desarrollando nuevos proyectos hasta conformar una agencia con los medios necesarios para un amplio abanico de trabajos: producción de libros, un periódico que es El Gastrónomo Zaragozano, congresos, rutas gastronómicas, etc. Para ello contamos con periodistas, diseñadores, videógrafos y técnicos de imagen y sonido para los montajes audiovisuales, sumando un total de 10 personas.

También producís eventos, algunos tan reconocidos como Nupzial. ¿Cómo llegasteis a este campo de trabajo?

En octubre se cumplieron 17 años de la primera edición de Euronovios Live en el Palacio de Congresos de la Expo. Desde entonces cientos de expositores y miles de parejas han pasado por allí en busca del día más feliz de su vida. El mundo de la boda es apasionante. Nos llegó de forma casual nada más terminar la Expo, y hemos seguido hasta ahora como partner de Feria de Zaragoza con la marca Nupzial. Y además de eso hemos organizado otros eventos gastronómicos, como las dos ediciones de la Feria Agroalimentaria de la Provincia de Zaragoza, con más de veinte expositores y más de cinco mil visitantes en los patios del Palacio de Sástago. O las Rutas Gastronómicas del Toro y el reconocido Concurso de Croquetas de Zaragoza y Provincia, entre otros.

Para ir acabando, habrás trabajado en cientos de proyectos. Dinos alguno de los inicios que recuerdes con especial cariño y otro más reciente en el que sientas que vuestra agencia ha demostrado todo lo que es capaz de hacer.

Uno de los primeros proyectos fotográficos fue la hoja difusora de producto para Continente. Las fotografías debían realizarse en diapositiva y luego se repartían en los buzones de todo Aragón. Era 1996 y yo tenía apenas 21 años. A partir de ahí han llegado mucho trabajos, algunos de los cuales guardo con mucho cariño como los hechos en FITUR y Madrid Fusión, donde Agencia Almozara llevamos la producción, gestión y desarrollo de los sistemas audiovisuales del stand del Gobierno de Aragón. Es un trabajo de gran magnitud y responsabilidad que hemos realizado durante ocho años. Y en lo fotográfico, me lleva a recordar momentos muy delicados, como el instante del saludo del Rey Felipe VI al presidente Azcón, en el que debía conseguir la fotografía perfecta, rodeada de la guardia de Su Majestad. Son trabajos que me permiten tratar con divulgadores conocidos e importantes actores del turismo internacional.

Cristina Martínez

Ahora si terminamos. ¿En qué andas metida a día de hoy?

Actualmente estoy inmersa en un proyecto que me apasiona: El gran libro de la borraja. Es un trabajo potente, con más de 50 fotografías de recetas, además de las de campo, producto y cocina. Sin olvidar mis favoritas: las robadas al cocinero Rubén Martín, un apasionado del producto perteneciente al Grupo Vaquer Flor de Lis. Los textos que acompañan mis imágenes los escribe mi marido y compañero editorial, Miguel Ángel Vicente. Es mi último trabajo, y estoy segura de que será una obra de la que vamos a estar muy orgullosos.

Aragón avanza hacia la IGP de la trufa negra de Teruel

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El consejero de Medio Ambiente y Turismo, Manuel Blasco, ha inaugurado la Feria de la Trufa de Sarrión subrayando que la Indicación Geográfica Protegida (IGP) para la trufa negra de Teruel está a punto de convertirse en una realidad. Blasco destacó que este reconocimiento europeo representa “un motivo de orgullo para Aragón y para todo el sector trufero”, calificando este logro como un hito histórico para uno de los productos más emblemáticos del territorio.

La IGP será aprobada oficialmente en las próximas semanas por la Comisión Europea, conforme indicó Blasco. Este logro es resultado del trabajo coordinado del Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón en colaboración con productores y entidades del sector. El reconocimiento formalizará la autenticidad y origen del producto, otorgando una garantía adicional frente al fraude y abriendo nuevas oportunidades de mercado para el sector.

Aragón se ha consolidado como el mayor productor mundial de Tuber melanosporum, con Teruel liderando de manera indiscutible. La región cuenta con más de 10.000 hectáreas plantadas y concentra aproximadamente el 70% del volumen total autonómico de producción. En 2023, la comunidad exportó trufa negra por 34,6 millones de euros, con principales destinos en Francia (28%), Italia, Alemania y Reino Unido.

La truficultura constituye un motor decisivo de empleo y desarrollo rural en comarcas como Gúdar-Javalambre, Maestrazgo y Jiloca. El sector genera actividad económica en viveros, servicios asociados, adiestramiento de perros, turismo gastronómico y transformación agroalimentaria, contribuyendo a fijar población y promover modelos sostenibles de gestión del territorio.

Teruel acoge la jornada final del proyecto RECONECTA el 10 de diciembre

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Se celebrará el próximo 10 de diciembre la jornada final del proyecto RECONECTA en el Centro de Innovación en Bioeconomía Rural de Teruel (CITA Teruel). El encuentro reunirá a propietarios, técnicos, administraciones y entidades locales para hacer un balance de lo conseguido durante el proyecto y reflexionar sobre lo que queda por hacer. El evento se desarrollará en formato presencial y online en horario de 9:30 a 14:30 horas.

El proyecto “Revinculación de los propietarios forestales con sus fincas para la gestión sostenible de montes en estado de abandono” (RECONECTA) comenzó en febrero de 2024 con el objetivo de identificar, acompañar y motivar a propietarios de fincas forestales en estado de abandono. Ha trabajado en las provincias de Cuenca, Soria y Teruel, impulsando herramientas, análisis técnicos y espacios de colaboración que refuerzan el valor ambiental, económico y social de los montes gestionados, al tiempo que genera oportunidades de desarrollo rural a través de la bioeconomía forestal.

Durante el encuentro se presentarán los resultados del proyecto, se abrirán espacios de diálogo entre los distintos actores del territorio y se identificarán oportunidades para transformar los montes en abandono en espacios gestionados, productivos y resilientes, con impacto directo en el desarrollo local y la economía rural. La coordinadora del CITA Teruel, Marta Barba, destaca que “Teruel ha demostrado que la innovación en el medio rural es posible cuando se generan alianzas” y subraya que “lo logrado es un punto de partida, no un cierre”.

RECONECTA está coordinado por la Asociación Forestal de Soria (ASFOSO) en colaboración con la Fundación Global Nature, el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA Aragón) y el Ayuntamiento de Cuenca, a través del proyecto Urban Forest Innovation Lab (UFIL). Cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea a través de NextGenerationEU.

Aragón coordinará el Consejo de Deportes de la UE en 2026

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Aragón coordinará el Consejo de Deportes de la Unión Europea en 2026

El Gobierno de Aragón asumirá entre enero y julio de 2026 la coordinación del Consejo de Deportes de la Unión Europea, órgano donde se debaten y adoptan las principales iniciativas europeas en materia deportiva. Aragón ejercerá esta función en representación de todas las comunidades autónomas españolas, coincidiendo con la presidencia chipriota de la UE.

La coordinación aragonesa forma parte del sistema de participación autonómica en asuntos europeos acordado en la Conferencia para Asuntos Relacionados con la Unión Europea (CARUE), que permite a las comunidades autónomas contribuir de manera efectiva al proceso legislativo europeo en materias de su competencia.

Durante el semestre 2026, Aragón será responsable de asistir a todas las reuniones técnicas del Consejo de Deportes en Bruselas y trasladar la información al conjunto de comunidades autónomas; presentar enmiendas y aportaciones a los textos europeos que se trabajen; y coordinar la preparación de una posición común de todas las comunidades autónomas en asuntos de especial relevancia. La consejera de Educación, Cultura y Deporte, Tomasa Hernández, será la encargada de representar a las comunidades autónomas ante los ministros europeos de Deporte en el Consejo de Ministros del 12 de mayo de 2026 en Bruselas.

Aragón ha definido dos temas de interés para desarrollar: el turismo deportivo, cuestión que centra actualmente el debate a nivel europeo; y el deporte, la actividad física y la salud mental, ámbito de creciente interés para las regiones europeas.

El semestre incluirá seis reuniones del grupo de trabajo técnico entre enero y junio, más el Consejo de Ministros europeos de Deporte del 12 de mayo. Tras finalizar el semestre, el Gobierno de Aragón elaborará un informe final remitido a todas las comunidades autónomas. El trabajo se desarrollará en coordinación con los representantes del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes de España en la Representación Permanente ante la UE.

Récord de solicitudes en ayudas agroalimentarias en Aragón

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Récord de solicitudes en el plan de ayudas a las industrias agroalimentarias del departamento de Agricultura

La demanda de apoyo económico multiplica por dos los fondos disponibles. La inversión total superaría los 211.5 millones de euros.

El Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón ha recibido una respuesta histórica en la convocatoria de subvenciones para inversiones en transformación, comercialización y desarrollo de las industrias agroalimentarias de la Comunidad, enmarcada en el Plan Estratégico de la Política Agrícola Común (PAC) 2023-2027. La ORDEN AGA/1118/2025, publicada el pasado 5 de septiembre, destinaba 18.572.484 euros para impulsar la modernización, competitividad y valor añadido del sector de cara al próximo 2026.

El interés ha superado todas las previsiones, con 83 solicitudes registradas: 31 en Huesca, 12 en Teruel y 41 en Zaragoza. La inversión total solicitada alcanzaría los 211.526.773 euros, lo que confirma el dinamismo del sector y su voluntad de invertir en innovación y futuro.

Los proyectos abarcan prácticamente todas las ramas de la industria agroalimentaria. La cárnica lidera con 66 millones de euros en 17 expedientes, seguida por frutas y hortalizas con 43 millones en 22 expedientes, y piensos también con 43 millones pero en solo 5 expedientes. Cereales representa 11 millones en 7 expedientes, mientras que huevos y aves suma 10 millones en 6 expedientes.

La demanda económica duplica los fondos disponibles, reflejando la confianza del sector en el impulso autonómico. Con una ayuda media del 15%, las solicitudes superan los 27 millones de euros, muy por encima del presupuesto asignado. Los proyectos se orientan hacia digitalización, sostenibilidad, eficiencia energética, modernización tecnológica y diversificación, generando empleo e impulsando la internacionalización de productos aragoneses.

El alcance territorial es significativo: los expedientes proceden de todas las provincias y diversas comarcas, fortaleciendo la vertebración territorial y el desarrollo rural.

Los proyectos tendrán hasta tres años para ejecutarse, prorrogables un año más, con resolución prevista en el primer cuatrimestre del próximo año. La directora general de Innovación y Promoción Alimentaria destaca que esta respuesta masiva evidencia que la industria agroalimentaria aragonesa está lista para invertir, innovar y crecer, reafirmando el compromiso del departamento de Agricultura en apoyar al sector como motor de empleo y desarrollo territorial.

Esta convocatoria representa la segunda ronda de financiación para transformación, tras los 16 millones de euros de 2024 que ya benefician a más de 50 industrias en toda la región, consolidando la estrategia de Aragón como referente agroalimentario generador de oportunidades.