Fresco, divertido, exclusivo y joven. Son las palabras que Sonia Pueyo, CEO de Popit, utiliza para describir su marca. Produce palomitas gourmet, elaboradas artesanalmente en Zaragoza, que nada tienen que ver con las clásicas del mercado. Con ellas, ha conseguido llegar a puntos de venta internacionales. Actualmente vende su producto en España y en países como Andorra, Francia y Suiza. También sus palomitas se han convertido en un reclamo entre las marcas. Han sido elegidas como aperitivo en eventos de firmas de la talla de Hugo Boss, Audi, Scalpers, Swarovsky, Brownie o eseOese.
“Las colaboraciones con marcas han ido surgiendo. Poco a poco han descubierto que la palomita, por la variedad de sabores que ofrecemos, encaja con muchas bebidas y recetas. Es un maridaje nuevo”, afirma Pueyo, quien piensa que parte del éxito de Popit es que las palomitas atrapan al cliente desde el primer momento, con sus llamativos colores y su original empaquetado. Seguidamente, la sorpresa definitiva llega cuando las prueban.

En este momento, Popit dispone de hasta 30 sabores entre los que se encuentran ‘Tutti Frutti’, chocolate con menta, melocotón rojo, piña colada, maracuyá, lima, salted caramel o galleta. ¡Incluso tienen de sabor café! Una oferta sorprendente, que asegura Pueyo, no existía hasta entonces en España.
La historia de Popit empezó casi de casualidad. “Soy de Zaragoza, pero he estado dos años viviendo en Londres. Allí me sorprendió la cantidad de marcas que había y pensé que había hueco en España. Trabajaba como directora de hotel y Popit empezó como un juego. Al tiempo, me di cuenta de que si quería crear una marca nacional debía reorientar mi carrera y dedicarme por completo a esto”, relata Sonia. Y así lo hizo.
Popit empezó en 2016 como prueba en un garaje, y actualmente da trabajo a nueve personas -el 90%, mujeres- y está presente en todos los Club Gourmet de El Corte Inglés, Supermercados Sánchez Romero y en decenas de tiendas independientes.
Explosión de color y sabor
El propósito principal que se marcó Pueyo al sacar Popit al mercado es que quería lograr una marca de palomitas gourmet diferente a las que se vendían en empresas internacionales. Seis años más tarde, cree que lo han conseguido, aunque reconoce que hasta lograr ‘la palomita perfecta’ han sido necesarios varios intentos. “En Inglaterra tienen cuatro o cinco marcas pero no se parecen a esta”, asegura la CEO. “Si solo fuéramos palomitas de colores no tendríamos el éxito que tenemos”, añade.

La clave de las palomitas Popit se encuentra en el ingrediente base. “Utilizamos un maíz tipo mushroom que explota más redondo y grande de lo habitual. A partir de ahí, la creatividad de nuestros cheffs y del equipo es lo que hace sorprender al cliente”, explica.
En Popit, el diseño de una nueva referencia suele nacer a través de propuestas de los trabajadores de la empresa o de los propios clientes. “Alguien sugiere un nuevo sabor y, si creemos que puede ser atractivo, lo hacemos. Elaboramos catas, lo llevamos a eventos, y si vemos que funciona nos lo quedamos”, cuenta Sonia.
7.000 kilos de maíz al año
Desde hace casi dos años Popit se ha posicionado en el mercado internacional como una experiencia gastronómica. Empezó en el retail, pero cada vez tiene mayor presencia en el sector corporativo.
“Acompañamos a empresas en congresos, viajes de incentivos… También somos con frecuencia el regalo de Navidad. Hemos llegado a hacer palomitas a medida, en función de los colores y sabores que nos pedían las entidades”, indica Pueyo. Recientemente, han colaborado con bancos, consultorías, laboratorios de estética y farmacéuticas. “Personalizamos hasta el logo”, apunta.

Asimismo, varias cadenas hoteleras en España ofrecen palomitas Popit como regalo de bienvenida o como parte del minibar. Una diversificación que han conseguido principalmente gracias a una estrategia de comunicación digital cuidada. “Son las propias marcas las que nos llaman, cuando buscan novedades sobre todo del sector de la moda y las bebidas. Nos encuentran gracias al marketing digital de la marca”, apunta.
Producto fresco, sin stock
Al año, en Popit emplean unos 7.000 kilos de maíz crudo. Y entre las curiosidades que resaltan de la marca es que no tienen apenas stock de su producción. Elaboran las palomitas que saben que van a vender para entregarlas “lo más frescas posible” y que la calidad de su producto sea acorde a su imagen exclusiva, que es lo que reclama su público.
A día de hoy, el cliente potencial de Popit va desde los 20 hasta los 60 años. “Empezamos poniendo el foco en un cliente maduro, que buscara un artículo de lujo, y evidentemente comercializando en el supermercado de El Corte Inglés Gourmet lo conseguimos. Pero hemos visto que los sabores que más se venden son los de colores más intensos y que también los adquieren un perfil joven, de entre 20 y 30 años, principalmente para fiestas y celebraciones como bodas, bautizos y comuniones”, dice la CEO.

Según Sonia Pueyo, las versiones de Popit más vendidas son Salted Caramel, cereza y cualquier de las ocho versiones de chocolate: Salty & Chic, Canela & Cream, Caprichos de Menta, Orange Temptation, Black & White, Cookies Supreme, Pantera Rosa y Delicia de Rosas. “Es un snack tradicional al que le hemos dado la vuelta y hemos convertido en sofisticado”, concluye.
Nuevo lanzamiento
En una entrevista para Goaragón, Sonia Pueyo ha anunciado que Popit lanzará una nueva referencia: ‘sabores del mundo’. Será salada y estará elaborada con maíz, curry, finas hierbas y tomate con orégano. ¿Qué planes tiene tiene Popit a futuro? Pueyo responde: “Nos mudamos a Cuarte, en Zaragoza, y queremos empezar a trabajar con otros países que ya se están fijando en nosotros. Sin embargo, seguiremos con el proceso de elaboración artesano como ahora”. En Popit realizan manualmente hasta el envasado.















