Vietnam entra en la carrera mundial por el talento y prepara un visado para atraer profesionales cualificados

Vietnam quiere facilitar la llegada de expertos extranjeros, mejorar la retención de profesionales y aumentar el papel de empresas y universidades en la formación y la investigación para avanzar hacia actividades de mayor valor añadido.

El país asiático quiere facilitar la llegada de expertos extranjeros, mejorar las condiciones para retener a sus profesionales y dar mayor protagonismo a las empresas en la formación y la investigación. Ciencia, tecnología e innovación estarán entre las áreas prioritarias.

Vietnam lleva años ganando posiciones como destino industrial en Asia. La llegada de fabricantes internacionales, el crecimiento de las exportaciones y la integración del país en las cadenas globales de suministro han acompañado una transformación económica que ahora plantea una necesidad diferente: disponer de profesionales capaces de sostener actividades de mayor valor añadido.

El Gobierno vietnamita quiere acelerar ese proceso con una nueva política nacional destinada a atraer y aprovechar talento, tanto dentro como fuera del país. Entre las medidas planteadas figura la creación de un «Visado de Talento de Vietnam», concebido para facilitar la llegada de especialistas extranjeros y simplificar los trámites administrativos para ellos y sus familias.

La iniciativa fue abordada en una reunión celebrada el 23 de agosto en Hanói y presidida por el secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam. El dirigente reclamó una estrategia que permita detectar, atraer, utilizar y retener profesionales cualificados en un contexto de creciente competencia internacional por perfiles especializados.

La propuesta va más allá de facilitar la entrada de trabajadores extranjeros. Vietnam pretende revisar sus mecanismos para localizar talento, ofrecer mejores condiciones profesionales, conectar a expertos con proyectos estratégicos y aprovechar también las capacidades de la numerosa comunidad vietnamita residente en otros países.

Menos peso de los títulos y más de los resultados

Panorama de la sesión (Foto: VNA)

Uno de los aspectos más significativos de la estrategia está en los criterios utilizados para identificar a los profesionales que el país quiere atraer. Las autoridades plantean que la consideración de talento se base principalmente en las capacidades, la creatividad, los resultados obtenidos y la contribución realizada, en lugar de depender de manera rígida de títulos académicos, cargos o antigüedad.

El planteamiento responde a las necesidades de sectores donde la experiencia técnica y la capacidad para desarrollar proyectos pueden resultar más relevantes que las trayectorias administrativas tradicionales. Ciencia, tecnología e innovación aparecen entre las áreas prioritarias, junto a otros campos considerados estratégicos para el desarrollo del país.

Vietnam quiere acompañar esa selección con condiciones capaces de competir por profesionales en un mercado internacional cada vez más disputado. Entre las propuestas se encuentran sistemas de remuneración asociados a resultados, mejores entornos para la investigación y mecanismos administrativos más ágiles.

La creación del nuevo visado formaría parte de ese paquete. Las autoridades han planteado además un sistema de ventanilla única para simplificar los procedimientos que afectan tanto a los especialistas como a sus familias, una cuestión especialmente relevante cuando se intenta atraer profesionales para estancias prolongadas.

Las empresas tendrán un papel central

La estrategia concede un protagonismo considerable al sector empresarial. Las compañías deberán participar en la identificación de las capacidades que necesita la economía, colaborar en la formación de profesionales y contribuir a conectar investigación, inversión y comercialización.

El objetivo es reducir la distancia entre la formación y las necesidades reales del mercado laboral. Las universidades y los centros de investigación recibirían asimismo mayor autonomía para contratar especialistas, desarrollar proyectos y colaborar con empresas.

La propuesta incorpora una condición adicional para los expertos que participen en proyectos estratégicos: su trabajo no debería limitarse a resolver una necesidad concreta. También tendrían que contribuir a transferir conocimiento, formar equipos y preparar a profesionales vietnamitas capaces de continuar posteriormente esas actividades.

Este componente resulta especialmente importante para un país que aspira a aumentar su autonomía tecnológica. Atraer especialistas internacionales puede resolver carencias inmediatas, pero la transferencia de conocimiento permite que esa incorporación tenga efectos más duraderos sobre empresas, universidades y centros de investigación.

Una red internacional para localizar especialistas

Vietnam pretende utilizar también su presencia diplomática en el exterior para identificar profesionales y facilitar su incorporación a proyectos nacionales. Embajadas, consulados y otras representaciones podrán participar en la búsqueda de científicos, ingenieros, emprendedores y especialistas vietnamitas o extranjeros.

La diáspora ocupa una posición destacada en este planteamiento. Millones de ciudadanos de origen vietnamita viven fuera del país y entre ellos existe una comunidad profesional vinculada a universidades, centros tecnológicos y grandes compañías internacionales. Hanói quiere mejorar los mecanismos para que parte de ese conocimiento pueda participar en proyectos nacionales sin que sea imprescindible, en todos los casos, un regreso permanente.

La estrategia contempla asimismo el desarrollo de una infraestructura digital nacional para gestionar información sobre talento y conectarla con los sistemas de educación, ciencia y tecnología, empleo y mercado laboral.

No se trataría únicamente de crear una base de datos de especialistas. La intención es disponer de una herramienta que permita conocer las necesidades de profesionales, identificar capacidades disponibles y facilitar el contacto entre empresas, centros de investigación, universidades y administraciones.

El talento como siguiente paso del crecimiento vietnamita

La iniciativa llega en un momento en el que Vietnam intenta ampliar el papel que desempeña dentro de las cadenas internacionales de producción. Durante años, una de sus principales ventajas fue disponer de costes competitivos y una creciente capacidad manufacturera. Esa combinación ayudó a atraer producción electrónica, textil y de otros sectores industriales.

El escenario está cambiando. Las nuevas inversiones requieren cada vez más ingenieros, investigadores, especialistas digitales y profesionales capaces de trabajar en procesos industriales complejos. La reciente expansión de la industria de semiconductores es un buen ejemplo.

Empresas internacionales están desarrollando proyectos relacionados con chips y materiales avanzados en el país. La japonesa Tokuyama, por ejemplo, acaba de inaugurar en Ciudad Ho Chi Minh una planta para procesar polisilicio de alta pureza destinado a la industria de semiconductores, dentro de una estrategia para ampliar y diversificar su capacidad de producción asiática.

La llegada de este tipo de inversiones plantea necesidades distintas de las asociadas a la fabricación de menor valor añadido. Contar con instalaciones industriales ya no es suficiente si el mercado laboral no puede proporcionar los profesionales necesarios para operarlas, desarrollar tecnología y asumir progresivamente funciones de mayor complejidad.

Vietnam está intentando anticiparse a esa necesidad. Entre sus iniciativas figura el desarrollo de una red internacional de expertos y programas destinados a ampliar considerablemente el número de profesionales especializados en nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial.

La aspiración es que el país avance desde su posición como gran plataforma manufacturera hacia una economía con mayor capacidad tecnológica, científica y empresarial. Ese salto dependerá de la inversión extranjera y de las infraestructuras, pero también de algo por lo que compiten ya buena parte de las economías desarrolladas y emergentes: personas con conocimientos especializados.

La futura política de talento tendrá que concretarse todavía en medidas, procedimientos y recursos. El anuncio del visado y los nuevos criterios de selección señalan, sin embargo, hacia dónde quiere dirigirse Vietnam. Después de atraer fábricas y capital internacional, el país quiere mejorar ahora su capacidad para atraer, formar y conservar a los profesionales que necesitará para la siguiente etapa de su desarrollo económico.

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