Vive Latino bate su récord en Zaragoza y ya prepara la edición de 2027

El Vive Latino cierra su quinta edición en Zaragoza con 45.000 asistentes, todas las localidades vendidas y su mayor registro desde 2022. Tras cinco años en la ciudad, la organización confirma que ya trabaja en 2027 y cuenta con artistas prácticamente cerrados para la próxima convocatoria.

La quinta edición del festival cierra con 45.000 asistentes y todas las localidades vendidas. Después de cinco años en la capital aragonesa, la organización trabaja ya en la próxima convocatoria y cuenta con artistas prácticamente cerrados para regresar en 2027.

El Vive Latino ha cerrado su quinta edición en Zaragoza con el mejor registro de asistencia desde su llegada a España. Un total de 45.000 personas pasaron durante el viernes 4 y el sábado 5 de septiembre por el recinto Expo, que completó las localidades disponibles para las dos jornadas y confirmó el crecimiento de un festival que, cinco años después de su desembarco en la capital aragonesa, ya trabaja en su regreso en 2027.

La edición de este año había comenzado con un dato que anticipaba la respuesta del público. Por primera vez se agotaron los 15.000 abonos puestos a la venta y posteriormente se completaron también las entradas de día, hasta alcanzar los 22.500 asistentes en cada una de las dos jornadas. El resultado eleva a unas 200.000 las asistencias acumuladas por el Vive Latino desde que Zaragoza acogió en 2022 la primera edición europea del festival nacido en México.

Durante dos días, más de treinta artistas se repartieron por los tres escenarios instalados en la Expo. Julieta Venegas, Amaia, Loquillo, M-Clan, Rigoberta Bandini y Rawayana estuvieron entre los protagonistas del viernes, mientras que Guitarricadelafuente, Siloé, Ojete Calor, Ultraligera, La M.O.D.A., Sonido Gallo Negro y La Plazuela tomaron el relevo el sábado. Junto a ellos participaron bandas y artistas aragoneses y propuestas llegadas desde distintos países latinoamericanos, manteniendo el intercambio musical entre las dos orillas del Atlántico que constituye uno de los rasgos propios del festival.

Las altas temperaturas marcaron especialmente las primeras horas de ambas jornadas y condicionaron la llegada de público al recinto, aunque la afluencia fue aumentando conforme avanzaban las tardes. Los grandes conciertos nocturnos concentraron a miles de espectadores y volvieron a mostrar una característica que la organización ha destacado en esta edición: la incorporación de un público más joven junto a los seguidores que han acompañado al festival desde sus primeras convocatorias.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, destacó tras la finalización del Vive Latino que esta quinta edición había superado las expectativas y subrayó precisamente esa incorporación de nuevas generaciones. El cartel facilitaba ese encuentro entre públicos diferentes, con artistas de largas trayectorias como Loquillo, M-Clan o Julieta Venegas compartiendo programación con Amaia, Rigoberta Bandini, Siloé, Guitarricadelafuente, Ultraligera o La Plazuela.

La mezcla no se limitó a las edades. Rock, pop, canción de autor, punk, flamenco, electrónica, reggae, funk, cumbia o son cubano convivieron durante el fin de semana en una programación que ha ido ampliando las fronteras musicales del Vive Latino respecto a sus orígenes vinculados principalmente al rock iberoamericano. Zaragoza ha desarrollado en estos cinco años una versión del festival con personalidad propia, en la que el intercambio entre artistas españoles y latinoamericanos se combina con una presencia continuada de músicos aragoneses.

Un festival que también se nota fuera de la Expo

El balance de esta quinta edición trasciende las cifras de público dentro del recinto. Las primeras estimaciones municipales sitúan en torno a ocho millones de euros el impacto económico generado durante el fin de semana, mientras que la ocupación hotelera superó el 80%. Son datos todavía provisionales, pero reflejan el peso que ha adquirido el festival sobre la actividad turística, hostelera y comercial de Zaragoza.

El crecimiento se aprecia mejor al observar la trayectoria completa. Las cuatro primeras ediciones habían reunido alrededor de 155.000 asistentes y generado, según los datos municipales, un impacto económico acumulado superior a los 25 millones de euros. Los 45.000 espectadores de 2026 elevan ahora la asistencia total hasta las 200.000 personas en cinco años y sitúan esta última convocatoria como la más multitudinaria celebrada hasta ahora.

El recinto Expo ha sido uno de los elementos que han acompañado esa consolidación. Sus dimensiones permiten distribuir los tres escenarios y las diferentes zonas de restauración, descanso y servicios manteniendo distancias asumibles a pie, algo especialmente importante en un festival construido sobre actuaciones simultáneas. En esta edición se reforzaron además los puntos de agua y otros servicios ante unas temperaturas que volvieron a convertirse en uno de los principales condicionantes durante las horas centrales de la tarde.

La repercusión del Vive Latino tiene también una dimensión vinculada a la proyección exterior de Zaragoza. El festival nació en Ciudad de México en 1998 y eligió la capital aragonesa para establecer su edición europea, convirtiéndola durante un fin de semana al año en lugar de encuentro para artistas y públicos de España y Latinoamérica. Después de cinco convocatorias, esa relación ha permitido construir una identidad propia que va más allá de trasladar a Europa el modelo mexicano.

La organización ya trabaja en 2027

La edición de 2026 tenía además una circunstancia particular. Con ella se completaban las cinco convocatorias contempladas inicialmente para la celebración del Vive Latino en Zaragoza desde 2022, lo que abría la incógnita sobre el futuro del festival en la ciudad. Las declaraciones de su dirección apuntan, sin embargo, a la continuidad.

El director del Vive Latino España, Nacho Royo, confirmó antes de esta quinta edición que la organización ya está trabajando en la convocatoria de 2027 y que cuenta con artistas prácticamente firmados. Royo avanzó también la intención de seguir creciendo en la popularidad de los nombres incluidos en el cartel, una línea que permitiría reforzar la capacidad de convocatoria después del récord alcanzado este año.

Por el momento no se han anunciado oficialmente las fechas de la próxima edición ni sus primeros artistas, y tampoco se han hecho públicas las condiciones de un posible nuevo acuerdo para prolongar la celebración del festival durante varios años más. La información confirmada permite hablar de los preparativos para 2027, pero no todavía de un nuevo compromiso plurianual entre las partes.

La voluntad expresada por la organización llega, en cualquier caso, después de la edición con mayor asistencia de las cinco celebradas. Vive Latino desembarcó en Zaragoza en 2022 como la primera experiencia europea de un festival con una larga trayectoria en México y desde entonces ha ido ganando público, incorporando nuevas generaciones y aumentando su repercusión sobre la ciudad.

El balance de 2026 deja 45.000 asistentes, todas las localidades vendidas y alrededor de 200.000 asistencias acumuladas desde la primera convocatoria. De confirmarse la continuidad que ya prepara la organización, la edición de 2027 abrirá una nueva oportunidad para comprobar hasta dónde puede crecer un festival que, después de cinco años, ha encontrado en Zaragoza una sede estable para conectar las escenas musicales de España y Latinoamérica.

 

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