Las FAMET han realizado los primeros vuelos de máximo alcance del NH90 equipado con dos depósitos externos de combustible. La nueva configuración permite alcanzar hasta seis horas de vuelo directo y amplía las posibilidades de despliegue de uno de los principales helicópteros del Ejército de Tierra.
El Ejército de Tierra ha puesto a prueba una nueva configuración de sus helicópteros NH90 que permite incrementar de forma considerable su autonomía. El Batallón de Helicópteros de Maniobra III (BHELMA III), perteneciente a las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), realizó los días 8 y 9 de septiembre sus primeros vuelos de máximo alcance utilizando dos depósitos exteriores de combustible.
Cada uno de estos depósitos tiene capacidad para 500 litros, por lo que la aeronave puede transportar 1.000 litros adicionales. Según los datos facilitados por el Ejército de Tierra, esta configuración proporciona al menos dos horas más de autonomía y hace posible alcanzar hasta seis horas de vuelo directo.
La mejora tiene consecuencias operativas importantes. Una mayor autonomía permite ampliar el radio de acción de los helicópteros y reducir la dependencia de escalas intermedias para repostar durante determinados despliegues. Entre las posibilidades que plantea el Ejército figura realizar un vuelo directo desde la Península hasta Canarias o desplazarse hasta Eslovaquia, donde España mantiene una unidad de helicópteros en el marco de la operación Flanco Este de la OTAN.
Una prueba alrededor de la Península
Para comprobar las prestaciones de esta configuración, la Unidad de Vuelo del BHELMA III diseñó un recorrido que partió de la base Héroes del Revellín, en Agoncillo (La Rioja), y recorrió las costas cantábrica, atlántica y mediterránea. La operación incluyó una escala en la base de El Copero, en Sevilla, antes de regresar al punto de partida.
El objetivo no era simplemente aumentar el tiempo que el helicóptero podía mantenerse en el aire, sino evaluar las posibilidades que ofrece la instalación de los nuevos depósitos en vuelos de larga duración. Las pruebas se integran dentro del plan de instrucción de la unidad y sirven también para aumentar la experiencia de las tripulaciones en este tipo de operaciones.
El incremento de autonomía proporciona al NH90 mayor flexibilidad para afrontar desplazamientos de larga distancia y facilita la proyección de las unidades sin depender tanto de puntos intermedios de apoyo. Infodefensa señala que la incorporación de los dos depósitos eleva hasta seis horas la capacidad de vuelo directo del aparato.
Diez años del NH90 en las FAMET
Las pruebas coinciden además con el décimo aniversario de la llegada de los primeros NH90 a las FAMET. El Ejército de Tierra denomina HT-29 a este helicóptero, que desempeña funciones relacionadas principalmente con el transporte táctico, la movilidad de fuerzas y el apoyo a las unidades terrestres.
El BHELMA III ha aprovechado la efeméride para intentar superar el actual récord mundial de vuelo de máximo alcance para esta aeronave, aunque la información difundida por el Ejército no confirma por ahora que ese objetivo se haya conseguido.
El NH90 tiene además un papel creciente dentro de la renovación de las flotas españolas de helicópteros. Los programas de adquisición anunciados por Defensa contemplan 31 nuevos NH90 para los tres ejércitos, de los que 13 estarán destinados al Ejército de Tierra, dentro de un conjunto de contratos para adquirir 100 helicópteros por unos 4.000 millones de euros. Las entregas están previstas entre 2027 y 2031.
Más capacidad para desplegar las unidades
La autonomía constituye un elemento especialmente relevante en un helicóptero de transporte y maniobra. Poder mantener la aeronave durante más tiempo en vuelo permite aumentar las distancias de despliegue, reducir determinadas necesidades logísticas y proporcionar más alternativas a los responsables de planificar una operación.
El salto de las cuatro a las seis horas aproximadas de vuelo que permiten los depósitos adicionales no modifica por sí solo las misiones para las que está concebido el NH90, pero sí amplía las condiciones en las que puede realizarlas. El ejemplo de Canarias resulta especialmente ilustrativo: un desplazamiento que puede requerir apoyos intermedios entra ahora, según las pruebas realizadas por las FAMET, dentro de las posibilidades de vuelo directo desde territorio peninsular.
Las pruebas desarrolladas en Agoncillo llegan, además, inmediatamente después de que el mismo BHELMA III participara en la instrucción de los alféreces alumnos de tercer curso de la Academia General Militar de Zaragoza. Entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre, tres NH90, un Tigre y un Chinook participaron en unas maniobras en las que los futuros oficiales realizaron helitransportes tácticos, inserciones y extracciones en montaña.
Las dos actividades muestran dos vertientes diferentes de las FAMET: la preparación de quienes tendrán que dirigir unidades en el futuro y la evolución de las capacidades de las aeronaves que utilizarán en las operaciones. En ambos casos, el NH90 ocupa ya un lugar destacado en la modernización de la aviación del Ejército de Tierra.














