El proyecto de ROSI Energy Iberia para instalar una planta de reciclaje de paneles fotovoltaicos en La Puebla de Híjar ha superado uno de sus principales trámites administrativos. El Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) ha emitido un informe ambiental favorable, aunque condicionado, para la futura instalación del polígono industrial Venta del Barro.
La resolución evita que el proyecto tenga que someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria, pero la empresa todavía deberá obtener el resto de autorizaciones y licencias necesarias antes de iniciar la actividad.
La planta tratará paneles fotovoltaicos de silicio que hayan llegado al final de su vida útil. Su capacidad crecerá de forma progresiva: comenzará con unas 2.000 toneladas anuales y está previsto que alcance las 10.000 toneladas en 2030. La instalación prevé generar alrededor de 20 empleos y podría comenzar a funcionar en el primer trimestre de 2028, una vez completada la tramitación administrativa pendiente.
Recuperar materiales de los paneles
La actividad de ROSI responde a uno de los retos que acompaña al crecimiento de la energía solar: qué hacer con los paneles cuando dejan de ser operativos o ya no resultan competitivos.
Los módulos fotovoltaicos contienen materiales que todavía conservan valor industrial, como aluminio, vidrio, silicio, cobre y plata. El objetivo de la planta será separarlos y recuperarlos para que puedan volver a utilizarse como materias primas en otros procesos.
El tratamiento comenzará con el desmontaje mecánico de los paneles. Después se aplicarán procesos térmicos de pirólisis, separación mecánica y tratamiento químico. La combinación de estas fases permitirá retirar los distintos componentes y recuperar aquellos que mantengan suficiente calidad para su reutilización industrial.
La instalación también podrá clasificar algunos módulos para darles una segunda vida. Los paneles que superen una inspección técnica podrán destinarse a nuevos usos en lugar de entrar directamente en el proceso de reciclaje.
La documentación del proyecto estima que la planta podrá recuperar hasta el 94% de los materiales contenidos en los módulos. ROSI, por su parte, sitúa por encima del 95% las tasas de recuperación que puede alcanzar su tecnología INSPIRE-PV en determinadas configuraciones.
Una nave ya construida
ROSI instalará la actividad principal en una nave industrial de unos 3.250 metros cuadrados situada en una parcela cercana a los 30.000 metros cuadrados. La utilización de una construcción existente permitirá limitar la necesidad de nuevas edificaciones, aunque el proyecto contempla adaptar espacios anexos y ampliar progresivamente las zonas de almacenamiento.pv-magazine+1
La planta contará con áreas de tratamiento, almacenes, una sala de control, oficinas e instalaciones técnicas para gestionar las emisiones y las aguas del proceso.
Las fases térmica y mecánica funcionarán de forma continua, durante 24 horas al día y en tres turnos, a lo largo de 330 días al año. El tratamiento químico se desarrollará durante 253 días. Si se tienen en cuenta las labores de mantenimiento, la instalación mantendrá actividad durante todo el año.
El consumo energético previsto ronda los 10 gigavatios hora anuales. La empresa instalará también paneles fotovoltaicos para autoconsumo, aunque la documentación ambiental no plantea que la planta pueda cubrir con ellos toda la energía que necesita.
Un proyecto vinculado al Nudo Mudéjar
La implantación de ROSI en La Puebla de Híjar forma parte de las iniciativas industriales relacionadas con el plan de acompañamiento del Nudo Mudéjar de Transición Justa. El programa se articula alrededor de la transformación económica de las comarcas afectadas por el cierre de la central térmica de Andorra.
Endesa incluyó entre las iniciativas asociadas a este proceso la creación de una planta dedicada a recuperar los materiales de los paneles fotovoltaicos. La propuesta introduce en el norte de Teruel una actividad complementaria al despliegue de las energías renovables.
La planta no producirá electricidad. Su función será trabajar sobre una fase posterior del ciclo de vida de las instalaciones solares y recuperar materias primas que, de otro modo, acabarían convirtiéndose en residuos.
La actividad se desarrollará sobre residuos no peligrosos, según la documentación ambiental del proyecto. Aun así, la autorización del INAGA establece condiciones preventivas y de control que la empresa deberá cumplir durante la construcción y la explotación de la planta.
La expansión europea de ROSI
ROSI es una empresa francesa especializada en el reciclaje de módulos fotovoltaicos y en la recuperación de materiales de alto valor, especialmente silicio y plata. La compañía dispone de una primera instalación industrial en Francia y está ampliando su capacidad en Europa.
En abril de 2026 anunció una financiación superior a 20 millones de euros, procedente de una ronda de inversión y de ayudas francesas y europeas. Parte de esos recursos se destinará a impulsar sus proyectos industriales, entre ellos la planta prevista en Teruel.
La instalación de La Puebla de Híjar será uno de los principales proyectos de esa expansión. Su puesta en marcha permitirá trasladar al territorio una actividad industrial vinculada a la economía circular y a la recuperación de materias primas estratégicas.
El proyecto todavía debe completar la fase administrativa y construir la planta antes de iniciar su actividad. Si cumple el calendario previsto, La Puebla de Híjar contará a partir de 2028 con una instalación capaz de tratar miles de toneladas de paneles solares y convertir parte de sus componentes en nuevos materiales para la industria.














