El cofundador de El Rincón del Vago reflexiona en el Tour del Talento de Huesca sobre el impacto de la IA en la educación y la necesidad de enseñar a los jóvenes a utilizarla con pensamiento crítico
El emprendedor tecnológico Miguel Ángel Rodero participó en el cierre del Tour del Talento en Huesca con una conferencia en el auditorio del Palacio de Congresos, donde abordó el papel de la inteligencia artificial en el presente y el futuro de la educación. Durante su intervención, defendió que la IA debe entenderse como una herramienta capaz de potenciar el aprendizaje si se utiliza de forma responsable.
Rodero destacó también la creciente preocupación del profesorado por integrar estas tecnologías en el aula y valoró positivamente el nivel de algunos proyectos que ya se están desarrollando en institutos. En su opinión, acompañar a los estudiantes en el uso crítico de la tecnología será clave para aprovechar todo su potencial en los próximos años.
En esta entrevista con Go Aragón desarrolla su visión sobre esta nueva herramienta digital cada vez más utilizada.
“La inteligencia artificial es un superpoder y hay que utilizarla de forma responsable.”
Después de tu participación en el cierre del Tour del Talento en Huesca, ¿qué balance general haces del Congreso?
La verdad es que el Congreso ha estado fenomenal. Me quedo, sobre todo, con el excelente trato que he recibido y con la increíble organización; sinceramente, ha sido una pasada. Además, me alegra mucho comprobar que este tema preocupa a los profesores. Por desgracia, todavía queda mucha concienciación por hacer.
“Se percibía una gran preocupación y concienciación sobre la necesidad de llevar estos temas a las aulas.”
Como dije durante la ponencia, la inteligencia artificial no es algo que vaya a venir en el futuro: ya está aquí. Por eso es muy positivo que se esté pensando en ello y que se esté intentando concienciar a los docentes, dándoles herramientas y formación para que puedan acompañar a los alumnos.
También mencioné algunos casos que se están desarrollando en institutos y que me sorprendieron muchísimo por su nivel. Salgo muy contento y muy sorprendido, especialmente por esa parte.
¿Qué te ha sorprendido más del ambiente y del perfil de los asistentes que han acudido al Palacio de Congresos?
El ambiente me ha gustado mucho. Se percibía una gran preocupación y concienciación sobre la necesidad de llevar estos temas a las aulas y acompañar a los alumnos. Pero también me sorprendió mucho el nivel de los participantes. Hubo una sección en la que se presentaron cuatro proyectos realizados en institutos, con profesores y alumnos explicando su trabajo, y el nivel era realmente impresionante.
Sinceramente, pensaba que el grado de madurez tecnológica era menor del que ya se está alcanzando en algunos centros. Fue alucinante ver lo que se está haciendo.

Desde tu experiencia como emprendedor tecnológico y cofundador de El Rincón del Vago, ¿qué puede aportar hoy el talento joven al ecosistema empresarial y educativo?
El talento joven es la savia nueva que vamos a necesitar. La tecnología ya está presente y seguirá estándolo, además con ciclos de cambio cada vez más rápidos. Por eso, las nuevas generaciones tienen que estar preparadas para dar el siguiente impulso y navegar en un entorno cada vez más cambiante. Nuestro papel es ayudarles, formarles y prepararles para que sean ellos quienes recojan el testigo.
“El talento joven es la savia nueva que vamos a necesitar.”
¿Crees que en España estamos sabiendo aprovechar adecuadamente ese talento o todavía existen barreras importantes?
En España hay muy buena materia prima y existen ejemplos de cosas que se están haciendo muy bien. Sin embargo, a nivel de país todavía tenemos cierta cultura orientada hacia la estabilidad, como preparar una oposición, en lugar de emprender y asumir riesgos.
Crear tejido productivo es lo que realmente mueve a los países. Por eso creo que debemos dar mucho más valor y apoyo a los jóvenes que quieren emprender. El talento existe. Lo que hace falta es ponérselo más fácil, porque ahora mismo no se lo ponemos nada fácil.
En tu conferencia hablaste sobre innovación y tecnología. ¿Cuál era la idea principal que querías transmitir al público?
La idea principal era que la tecnología ya está aquí desde hace tiempo y que ahora mismo es la base de cualquier cambio que queramos impulsar. Además, los ciclos de cambio cada vez son más cortos.P or eso tenemos que fomentar que las nuevas generaciones se apoyen en la inteligencia artificial y en la tecnología, que aprendan a manejarla bien y que la utilicen para potenciar sus capacidades.

¿Cómo valoras la receptividad de los jóvenes ante los cambios tecnológicos que estamos viviendo?
Los jóvenes suelen adoptar muy bien cualquier cambio tecnológico. Adoptaron Internet, los móviles, las redes sociales y también están adoptando la inteligencia artificial. El problema no es la adopción, sino cómo la utilizan. Muchas veces la usan sin entender realmente qué están manejando o cuáles son los riesgos .Ahí es donde tanto nosotros como las escuelas y los institutos tenemos un papel fundamental: acompañarles y ayudarles a entender qué herramientas están utilizando.
Desde tu punto de vista, ¿cómo puede la inteligencia artificial transformar la docencia en los próximos años?
Creo que hay tres etapas claras. En educación infantil, los niños no deberían usar directamente la IA. Son los profesores quienes pueden utilizarla para crear historias, cuentos, música personalizada o adaptaciones para alumnos con necesidades específicas.
“La tecnología ya está presente y seguirá estándolo, además con ciclos de cambio cada vez más rápidos.”
En primaria y en los primeros cursos de la ESO es importante empezar a introducirla con acompañamiento del profesor, evitando miedos y tabúes, pero enseñando también los riesgos. Y en los últimos cursos de la ESO y en bachillerato debería usarse abiertamente como una herramienta que potencie a profesores y alumnos: para generar resúmenes, crear materiales de estudio, producir podcasts o desarrollar nuevas formas de aprendizaje.
Por ejemplo, en una clase de filosofía sería muy motivador poder crear un avatar de Sócrates con el que conversar y debatir, en lugar de limitarse a memorizar contenidos.
Entonces, ¿la inteligencia artificial debe verse más como una herramienta de apoyo que como una amenaza?
Sin ninguna duda. Pero hay que entenderla bien y acompañar a los estudiantes en su uso. También es importante que sepan que la inteligencia artificial puede equivocarse y que tiene sesgos. Por eso deben mantener siempre un pensamiento crítico. No se trata de hacer una pregunta y copiar la respuesta.

¿Qué competencias deberían potenciarse en las aulas para preparar a los estudiantes ante este nuevo escenario digital?
Cada etapa educativa es distinta, pero cada vez tendrán más peso las humanidades. Vamos hacia un mundo más conversacional, en el que trabajaremos con máquinas que amplificarán nuestras capacidades. Para hacerlo bien necesitaremos saber qué preguntar, cómo preguntar y cómo pensar críticamente. Por eso serán fundamentales la lectura, la cultura, la expresión y la capacidad de estructurar ideas con claridad.
¿Qué mensaje te gustaría dejar a quienes han asistido al Congreso?
El propio hecho de asistir ya demuestra que existe una preocupación y una voluntad de subirse al barco del cambio. El viaje no será fácil. Habrá momentos de incertidumbre y cambios constantes, pero también será un viaje apasionante. Los avances tecnológicos que vienen, especialmente con la inteligencia artificial, abrirán oportunidades increíbles. Poder vivir estos cambios en primera línea y ayudar a los jóvenes a aprovecharlos es una gran oportunidad.
¿Y un último mensaje para los estudiantes?
Los estudiantes adoptarán la tecnología, eso está claro. Pero deben hacerlo con responsabilidad. La inteligencia artificial es un superpoder, y como decía el tío de Spiderman: un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Hay que usarla con pensamiento crítico, no quedarse con la primera respuesta y aprender a cuestionar y mejorar lo que nos ofrece. El objetivo no es que la IA nos sustituya, sino que nos ayude a ser mejores.

















