Perú y China: una relación económica que ya va mucho más allá del comercio

Más de 200 empresas chinas han realizado inversiones en Perú, con presencia en minería, energía, infraestructuras y otros sectores. China es además el principal socio comercial del país y el Puerto de Chancay ha incorporado la logística marítima a una relación económica desarrollada durante décadas.

China es el principal socio comercial de Perú y sus empresas participan en sectores como minería, electricidad, hidrocarburos, infraestructuras, logística y tecnología. Más de 200 compañías chinas han realizado inversiones en el país y el Puerto de Chancay ha añadido una nueva dimensión a una relación económica desarrollada durante las últimas décadas.

La presencia económica de China en Perú se ha extendido progresivamente por diferentes sectores de la economía. Lo que comenzó fundamentalmente como una relación comercial basada en la exportación peruana de materias primas se ha convertido en un entramado que incluye inversiones empresariales, explotaciones mineras, distribución eléctrica, infraestructuras y, desde finales de 2024, una conexión portuaria directa con Asia a través de Chancay.

China es actualmente el primer socio comercial de Perú. El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo peruano calcula que representa alrededor del 35% del comercio exterior del país. Además, en 2025 concentró el 36,2% de todas las exportaciones peruanas.

La relación dispone también de un marco institucional consolidado. Ambos países mantienen un Tratado de Libre Comercio desde 2010 y en noviembre de 2024 firmaron un protocolo para modernizarlo. Perú completó en julio de 2026 sus procedimientos internos para su ratificación, incorporando cuestiones como economía digital, cooperación aduanera, servicios e inversión.

El comercio, punto de partida

Las materias primas constituyen una parte fundamental de las exportaciones peruanas hacia China. Cobre, oro, plomo y harina de pescado figuran entre los productos con mayor presencia en los intercambios.

En los dos primeros meses de 2026, China recibió el 39% de todas las exportaciones peruanas, por un valor de 6.936 millones de dólares. El crecimiento estuvo impulsado precisamente por los mayores envíos de minerales y productos pesqueros.

La relación comercial funciona también en sentido contrario. China suministra al mercado peruano vehículos, maquinaria, equipos tecnológicos, productos industriales, acero, productos químicos y numerosos bienes de consumo.

Este intercambio ha experimentado una transformación notable durante las últimas dos décadas. Según el Observatorio Nacional de Prospectiva de Perú, China representaba únicamente el 9,5% de las exportaciones peruanas en 2006. En 2024 ya absorbía aproximadamente un tercio.

Las empresas chinas entran en la minería peruana

El siguiente paso fue la inversión directa. La minería constituye uno de los principales ejemplos.

Empresas y consorcios chinos participan en algunas de las grandes explotaciones mineras del país. Entre ellas se encuentran Las Bambas, una de las principales minas de cobre de Perú, operada por MMG; Toromocho, vinculada a Chinalco; y las operaciones de Shougang Hierro Perú en Marcona.

La presencia responde en buena medida a la complementariedad existente entre las dos economías. Perú dispone de importantes reservas de minerales, mientras que la industria china necesita grandes cantidades de materias primas para sectores como construcción, automoción, electrónica, redes eléctricas y energías renovables.

El resultado es una relación en la que China no actúa únicamente como comprador de minerales peruanos. Sus empresas también participan directamente en su producción.

De las minas a la electricidad

Las inversiones se han extendido posteriormente hacia el sector energético.

Grupos chinos han adquirido durante los últimos años activos relevantes en generación y distribución eléctrica. Entre las operaciones más significativas se encuentran Luz del Sur, adquirida por China Yangtze Power, vinculada a China Three Gorges, y los antiguos activos peruanos de distribución de Enel, adquiridos por China Southern Power Grid.

A estas operaciones se suman inversiones en generación hidroeléctrica y otros proyectos energéticos.

La presencia china abarca también los hidrocarburos. La petrolera estatal CNPC mantiene actividad en Perú desde hace años y ha participado en diferentes operaciones de exploración y producción.

De esta manera, la inversión china se ha diversificado desde los recursos minerales hacia diferentes segmentos relacionados con el suministro energético del país.

Chancay incorpora la logística

Por Lamder – Trabajo propio, CC0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=194444207

El Puerto de Chancay representa una nueva etapa.

Inaugurado en noviembre de 2024 y situado aproximadamente 80 kilómetros al norte de Lima, el puerto está controlado en un 60% por COSCO Shipping Ports, perteneciente al grupo estatal China COSCO Shipping.

Su función principal es facilitar una conexión marítima directa entre Perú y Asia mediante grandes portacontenedores. La reducción de escalas permite acortar determinados trayectos y facilita las exportaciones peruanas hacia los mercados asiáticos.

Chancay ha sido planteado además con una dimensión regional. Perú pretende que pueda concentrar mercancías procedentes de otros países sudamericanos para posteriormente transportarlas hacia Asia. El Ministerio de Relaciones Exteriores peruano lo presenta expresamente como un eje para mejorar la conectividad entre ambos continentes y como plataforma regional para empresas interesadas en operar desde Perú.

La infraestructura añade así la logística a una relación económica que ya estaba presente en el comercio, la minería y la energía.

Tecnología, telecomunicaciones y servicios

La presencia empresarial china se extiende igualmente a otros ámbitos.

Compañías como Huawei y ZTE operan desde hace años en el mercado peruano de telecomunicaciones y tecnología, suministrando equipos y soluciones para operadores, empresas e instituciones.

También existe presencia en servicios financieros y otras actividades relacionadas con el creciente volumen de comercio e inversión entre ambos países.

El número de empresas permite hacerse una idea de la diversificación alcanzada. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú señalaba en marzo de 2026 que más de 200 compañías chinas habían realizado inversiones en el país, especialmente en minería, energía, infraestructuras y recursos minerales.

Perú busca además ampliar esas inversiones hacia nuevas áreas. Las autoridades han presentado ante inversores chinos oportunidades relacionadas con transporte, saneamiento, agricultura e irrigación para el periodo 2026-2028.

Una relación construida durante décadas

Las relaciones diplomáticas entre Perú y la República Popular China se establecieron en 1971, pero la integración económica se aceleró especialmente durante las primeras décadas del siglo XXI.

El crecimiento de la economía china aumentó la demanda de minerales y otras materias primas latinoamericanas. Perú, como uno de los principales productores mineros del continente y país situado en la costa del Pacífico, incrementó progresivamente sus intercambios con el mercado asiático.

El TLC de 2010 reforzó esa tendencia. Desde entonces se han sucedido nuevas inversiones empresariales y adquisiciones de activos, mientras las exportaciones peruanas hacia China han aumentado de forma considerable.

La actualización del acuerdo comercial actualmente en proceso de entrada en vigor incorpora una nueva generación de materias relacionadas con comercio digital, inversión y cooperación económica.

Una presencia cada vez más diversificada

La relación económica entre ambos países puede observarse hoy en diferentes puntos de la cadena productiva.

China compra minerales y productos agrícolas peruanos; compañías chinas participan en explotaciones mineras y activos energéticos; fabricantes tecnológicos suministran equipos y servicios; y COSCO controla mayoritariamente un puerto diseñado para conectar directamente el Pacífico sudamericano con Asia.

Perú, por su parte, continúa promoviendo el comercio y la llegada de nuevas inversiones chinas, al mismo tiempo que desarrolla relaciones económicas con Estados Unidos, la Unión Europea y otros mercados asiáticos.

Los datos comerciales muestran la dimensión que ha alcanzado este vínculo. China pasó de representar menos del 10% de las exportaciones peruanas en 2006 a superar un tercio en la actualidad. En 2025 volvió a ser el principal destino de los productos del país y en los primeros meses de 2026 mantuvo esa posición.

La inauguración de Chancay ha añadido ahora una infraestructura física a esa relación. Después de dos décadas de crecimiento comercial e inversor, la presencia económica china en Perú abarca ya desde las minas del interior del país y el sistema energético hasta las redes tecnológicas y los puertos de la costa del Pacífico.

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