El sector servicios de Japón acelera y alcanza su mayor crecimiento en cinco meses

El PMI de servicios de Japón subió hasta los 52,5 puntos en agosto, frente a los 51,2 de julio. La fortaleza de la demanda interna impulsa la actividad, aunque las exportaciones retroceden y la presión sobre los precios refuerza las expectativas sobre una posible subida de tipos del Banco de Japón.

La actividad se beneficia de la mejora de la demanda interna, aunque los pedidos procedentes del exterior continúan cayendo. Las presiones sobre los precios añaden argumentos para una posible nueva subida de los tipos de interés por parte del Banco de Japón.

El sector servicios japonés ganó impulso durante agosto y registró su mayor ritmo de expansión de los últimos cinco meses, apoyado principalmente en una recuperación de la demanda interna. Los nuevos datos ofrecen una señal positiva sobre la evolución de la economía japonesa, aunque mantienen abiertas algunas incógnitas relacionadas con el comercio exterior, el empleo y, especialmente, la inflación.

El índice PMI de servicios elaborado por S&P Global se situó en agosto en 52,5 puntos, frente a los 51,2 registrados en julio. El indicador encadena así tres meses consecutivos por encima de los 50 puntos, el nivel que separa el crecimiento de la contracción de la actividad.

La mejora estuvo acompañada de un aumento de los nuevos pedidos. Las empresas consultadas señalaron un mayor volumen de trabajo, nuevos proyectos relacionados con el sector público y un incremento de las consultas de clientes. Los nuevos negocios acumulan ya 26 meses consecutivos de crecimiento y en agosto avanzaron a mayor velocidad que durante el mes anterior.

El comportamiento de la demanda interna explica buena parte de esta evolución. La situación es diferente en los mercados internacionales: los nuevos pedidos de exportación disminuyeron por quinto mes consecutivo y lo hicieron al ritmo más acusado desde noviembre de 2020.

Esta diferencia entre la evolución del mercado doméstico y las ventas exteriores introduce un importante matiz en los buenos resultados del sector servicios. La economía japonesa muestra capacidad para mantener su actividad gracias al consumo y la demanda interior, mientras continúa afrontando un contexto internacional más complicado.

El empleo crece, pero pierde impulso

La mejora de la actividad tampoco se está trasladando con la misma intensidad al mercado laboral. El empleo en el sector servicios aumentó por duodécimo mes consecutivo, pero lo hizo de forma marginal y al ritmo más lento del último año.

Algunas compañías ampliaron sus plantillas para responder al incremento de la actividad, mientras que otras optaron por no sustituir determinadas bajas voluntarias. El volumen de trabajo pendiente aumentó ligeramente, manteniéndose cerca de los niveles mínimos registrados durante los últimos meses.

La evolución resulta especialmente significativa en una economía como la japonesa, que desde hace años afronta las consecuencias de una población envejecida y una reducción progresiva de su fuerza laboral. La disponibilidad de trabajadores se ha convertido en uno de los factores estructurales que condicionan las perspectivas de crecimiento del país.

La presión sobre los precios continúa

El otro gran elemento que deja el PMI de agosto es la evolución de los precios. Aunque el crecimiento de los costes de los insumos se moderó hasta su nivel más bajo en cuatro meses, las empresas continúan soportando incrementos considerables.

Parte de esos costes se están trasladando a los clientes. Los precios cobrados por las empresas del sector servicios aumentaron en agosto al segundo ritmo más elevado desde que comenzó la serie estadística a finales de 2007.

La tendencia se extiende además al conjunto de la economía. El PMI compuesto, que integra manufacturas y servicios, aumentó desde los 52,7 puntos de julio hasta 53,5 en agosto, su nivel más elevado de los últimos seis meses. Los precios de venta del indicador compuesto registraron, por su parte, el mayor incremento desde el inicio de la serie.

Estos datos pueden adquirir especial relevancia para las próximas decisiones del Banco de Japón. Una economía que mantiene su crecimiento mientras las empresas continúan trasladando los mayores costes a los consumidores reforzaría los argumentos a favor de continuar normalizando la política monetaria.

S&P Global considera que las persistentes presiones sobre los costes podrían traducirse en nuevos incrementos de la inflación oficial durante los próximos meses y que, combinadas con una actividad económica más sólida, aumentan las posibilidades de una nueva subida de los tipos de interés.

Japón afronta así los próximos meses con señales contrapuestas. El sector servicios, uno de los principales motores de su economía, muestra una actividad más dinámica y una demanda interna resistente, mientras el comercio exterior pierde fuerza y las presiones inflacionistas continúan presentes. La evolución de estos factores determinará hasta qué punto la recuperación puede mantenerse y cuál será el siguiente movimiento del Banco de Japón.

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