El gigante estadounidense refuerza su alianza con el fabricante taiwanés de semiconductores, que incorporará la tecnología NVLink Fusion para desarrollar chips personalizados capaces de integrarse en las infraestructuras de Nvidia. La colaboración se extenderá también a ordenadores personales y vehículos.
Nvidia continúa ampliando su influencia sobre la industria mundial de la inteligencia artificial. La compañía estadounidense ha anunciado una inversión de 3.500 millones de dólares en bonos convertibles de MediaTek, uno de los principales fabricantes de semiconductores de Taiwán, como parte de una alianza que abarcará centros de datos, ordenadores personales y automoción.
La operación forma parte de una emisión internacional de bonos convertibles de MediaTek por valor de 3.900 millones de dólares. Alphabet, matriz de Google y uno de los grandes actores mundiales en infraestructura de inteligencia artificial, también ha participado en la colocación, aunque la compañía taiwanesa no ha hecho público el importe de su inversión.
El acuerdo supone una nueva etapa en la relación entre Nvidia y MediaTek. Ambas compañías ya colaboraban en diferentes proyectos, pero ahora extenderán esa cooperación al desarrollo de la próxima generación de plataformas de computación para inteligencia artificial.
Uno de los elementos centrales será la incorporación por parte de MediaTek de NVLink Fusion, la plataforma con la que Nvidia pretende facilitar el desarrollo de procesadores personalizados capaces de conectarse directamente con sus sistemas de inteligencia artificial y sus grandes infraestructuras de centros de datos.
La tecnología está dirigida especialmente a grandes proveedores de servicios en la nube, operadores de centros de datos y compañías que desarrollan modelos avanzados de inteligencia artificial y buscan diseñar sus propios procesadores.
Nvidia quiere estar también detrás de los chips de otros fabricantes
La operación se produce en un momento en el que algunas de las mayores compañías tecnológicas del mundo están desarrollando chips propios para reducir su dependencia de los procesadores de Nvidia, cuyo liderazgo en el mercado de aceleradores para inteligencia artificial ha convertido a la compañía en una pieza central de la expansión global de esta tecnología.
La respuesta de Nvidia pasa, entre otras estrategias, por conseguir que esos nuevos procesadores puedan seguir funcionando dentro de su propia arquitectura tecnológica.
NVLink Fusion permite precisamente integrar procesadores personalizados con las infraestructuras de Nvidia. De esta manera, aunque una empresa decida desarrollar un chip diferente a las GPU del fabricante estadounidense, puede continuar utilizando buena parte de su ecosistema de interconexión, memoria, software y centros de datos.
MediaTek aportará a esta colaboración su experiencia en diseño de sistemas integrados, computación de alto rendimiento, conectividad, eficiencia energética y desarrollo de chips personalizados.
La compañía taiwanesa es ampliamente conocida por su presencia en dispositivos móviles y electrónica de consumo, pero está ampliando su actividad hacia el mercado de los procesadores especializados en inteligencia artificial y las grandes infraestructuras de computación.
Para Nvidia, reforzar la relación con MediaTek supone por tanto ampliar su presencia en un segmento que puede adquirir cada vez mayor importancia: los chips diseñados específicamente para las necesidades de grandes compañías tecnológicas y proveedores de servicios en la nube.
De los centros de datos al ordenador y al automóvil
La alianza no se limitará a las grandes infraestructuras de inteligencia artificial. Nvidia y MediaTek han identificado tres grandes áreas de colaboración: centros de datos, computación local y automoción.
En el ámbito de los ordenadores personales, ambas compañías continuarán trabajando en nuevas generaciones de procesadores que combinan las GPU de Nvidia con los sistemas integrados desarrollados por MediaTek.
Las dos empresas ya han colaborado en el desarrollo del superchip GB10 Grace Blackwell utilizado en DGX Spark y han ampliado posteriormente su relación con RTX Spark, una plataforma destinada a llevar mayores capacidades de inteligencia artificial a la próxima generación de ordenadores personales.
La tercera área será el automóvil. MediaTek y Nvidia continuarán desarrollando conjuntamente plataformas para vehículos definidos por software y dotados de funciones avanzadas de inteligencia artificial.
MediaTek dispone de su familia Dimensity Auto, que integra tecnologías de Nvidia para ofrecer inteligencia artificial y gráficos RTX en los sistemas digitales de los vehículos y que puede funcionar conjuntamente con las plataformas DRIVE AGX del fabricante estadounidense.
La estrategia refleja hasta qué punto la inteligencia artificial está dejando de concentrarse exclusivamente en los grandes centros de datos. Nvidia y MediaTek quieren extender estas capacidades desde las infraestructuras de computación en la nube hasta los ordenadores personales y los vehículos.
Crece el escrutinio sobre las inversiones de Nvidia
La operación también vuelve a poner sobre la mesa el creciente entramado de inversiones que Nvidia está construyendo alrededor de la industria de la inteligencia artificial.
Reuters señala que estas relaciones financieras están despertando la atención de algunos inversores ante la posibilidad de que se produzcan situaciones de financiación circular: Nvidia invierte en empresas que, directa o indirectamente, desarrollan productos e infraestructuras que utilizan su propia tecnología.
La compañía rechaza esta interpretación y defiende que estas inversiones responden a decisiones estratégicas destinadas a ampliar el ecosistema tecnológico de la inteligencia artificial.
En el caso de MediaTek, la inversión de Nvidia representa la mayor parte de una emisión de bonos convertibles de 3.900 millones de dólares y refuerza una colaboración tecnológica que ya existía entre ambas compañías.
Más allá del componente financiero, la operación permite observar hacia dónde se está desplazando una parte de la competencia mundial por la inteligencia artificial. La batalla ya no consiste únicamente en fabricar el procesador más potente. También pasa por controlar las tecnologías que permiten conectar esos procesadores, integrarlos en grandes centros de datos y construir alrededor de ellos un ecosistema capaz de convertirse en un estándar para toda la industria.
La inversión en MediaTek responde precisamente a esa lógica. Nvidia puede encontrarse en los próximos años con un número creciente de procesadores diseñados por otras compañías, pero su objetivo es que muchos de ellos continúen funcionando dentro de una infraestructura tecnológica construida alrededor de Nvidia.












