42 empresas agroalimentarias de Aragón participan en jornadas de ALCAMPO

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42 empresas agroalimentarias aragonesas se reúnen con compradores de ALCAMPO en las III Jornadas de Proveedores

Las III Jornadas de Proveedores organizadas por ALCAMPO y la asociación empresarial Alimentos y Bebidas de Aragón tuvieron lugar el 25 de junio en el salón de actos de Mercazaragoza. El evento reunió a empresas del sector agroalimentario aragonés con responsables de compras de la cadena de distribución para fortalecer sus relaciones comerciales.

Participación y desarrollo del evento

Un total de 42 empresas agroalimentarias de Aragón participaron en las agendas de reuniones coordinadas para este encuentro. Las entrevistas entre empresas agroalimentarias y compradores regionales y nacionales de ALCAMPO se desarrollaron durante toda la mañana.

El objetivo principal de estas jornadas fue fomentar las relaciones entre las empresas agroalimentarias aragonesas y los responsables de compras de las principales secciones de Alimentación y Bebidas de la cadena ALCAMPO.

ALCAMPO mantiene desde hace años una apuesta decidida por la promoción de los alimentos locales y el fomento de los productos aragoneses. La cadena participa activamente en las diferentes acciones de promoción conjunta que realizan Alimentos y Bebidas de Aragón y el Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón.

Juan José Dávila, Director Territorial de ALCAMPO para Aragón, La Rioja, Navarra y Soria, afirmó que la cadena seguirá apoyando la producción agroalimentaria aragonesa con la nueva campaña “Sabor de verdad”, presentada el 19 de junio por el Gobierno de Aragón. “Lo que hacemos no es solo comprar y vender: es escuchar, es apoyar, es dar visibilidad al trabajo que se cultiva, se cría y se elabora en Aragón”, declaró.

La jornada permitió a las empresas del sector conocer mejor la cadena ALCAMPO y sus principales pilares estratégicos, que incluyen la apuesta por lo local, un surtido amplio de productos de alimentación y bebidas, y la sostenibilidad.

Enrique Chueca, Presidente de Alimentos y Bebidas de Aragón, destacó la importancia de organizar este tipo de jornadas para que los consumidores aragoneses y españoles puedan disfrutar de la calidad y variedad de los productos aragoneses gracias a cadenas como ALCAMPO. Además, indicó que la asociación está trabajando para dar visibilidad en el punto de venta a los alimentos aragoneses con la nueva campaña “Sabor de verdad”.

Qué hacer en Aragón este verano: rutas, patrimonio, arte, pueblos con encanto y fiestas para todos

Durante los meses de junio y julio, Aragón ofrece muchas opciones para disfrutar del buen tiempo sin salir de la comunidad. Sus espacios naturales, pueblos tranquilos y un calendario de fiestas y actividades culturales lo convierten en un destino muy completo, tanto para familias como para personas que buscan escapar del calor sin masificaciones.

Hemos hecho un pequeño resumen de algunas de las alternativas para disfrutar y descubrir lugares de nuestra comunidad autónoma. Aquí no hacen falta mares: bastan montañas verdes, pueblos con alma y noches que invitan al descanso. Durante estos meses estivales, nuestra despliega su abanico de posibilidades: desde rutas de alta montaña hasta fiestas que parecen sacadas de otra época, pasando por visitas a edificios monumentales y celebraciones donde la gastronomía es la protagonista.

Paisajes que respiran

Aragón posee 18 espacios naturales protegidos que respiran frescura incluso en los días más cálidos. Caminar por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es como sumergirse en un cuento. O el nacimiento del río Pitarque, que sorprende por su pureza, y la Sierra de Guara, que sigue siendo la meca del barranquismo.

Además, la red de senderos señalizados permite recorrer estos parajes a pie, en bici o incluso en 4×4. Y si uno prefiere dejarse guiar, hay actividades organizadas en la mayoría de estos espacios.

Dormir bajo las estrellas… con manta

Dormir tapado en julio suena a utopía, pero en muchos pueblos aragoneses es lo habitual. Desde Ansó, con sus chimeneas mágicas, hasta Daroca, donde las murallas contarían si pudieran siglos de historia, pasando por La Fresneda y sus insólitas cárceles por clases sociales.

En estos lugares es posible encontrar paz, historia y un fresco natural que nada tiene que envidiar al mejor aire acondicionado.

Y si además se duerme en una de las Hospederías de Aragón, ubicadas en antiguos castillos o monasterios, la experiencia es digna de película.

Teruel celebra La Vaquilla del Ángelque-hacer-en-aragon

Si Hemingway hubiera visitado Teruel en julio, probablemente habría escrito varios capítulos sobre La Vaquilla del Ángel. Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, es una exaltación colectiva de la alegría, la música y el toro como símbolo festivo.

El momento más emocionante llega el sábado por la tarde, cuando se coloca el pañuelo al pequeño toro de la Plaza del Torico. A partir de ahí, la ciudad se transforma: sus 19 peñas abren las puertas a locales y forasteros, con verbenas, conciertos, juegos infantiles y teatro… todo gratuito, inclusivo y en la calle. Solo hay que vestir de blanco con pañuelo y fajín rojo y dejarse llevar.

Además, el componente taurino está muy presente, como no podía ser de otra forma. Los toros ensogados, tan típicos de la capital turolense, recorren las calles de la ciudad como uno de los espectáculos preferidos de los vaquilleros.

Este año se celebra del viernes 4 al lunes 14 de julio, y sus días grandes son del viernes 11 al lunes 14, así que todavía estás a tiempo si te animas a visitar la Ciudad del Amor durante sus fiestas más importantes.

Zaragoza en silencio: iglesias iluminadas

¿Te imaginas recorrer templos con cientos de años de antigüedad en plena noche, a la luz de los focos, sin ruido ni turistas? Esa es la propuesta de FIAT LUX, una experiencia exclusiva que recorre las principales iglesias del casco histórico de Zaragoza.

Hay dos rutas: una dedicada a las dos catedrales (La Seo y el Pilar) y otra que visita los templos más venerados de la ciudad. Más que visitas, son encuentros sensoriales donde el patrimonio se ilumina —literal y figuradamente—, y el silencio se convierte en guía.

Graus y la longaniza más famosa

La longaniza de Graus ya era célebre antes de que Georgina Rodríguez la mencionara en sus redes, pero ahora tiene aún más fans. El 27 de julio, este embutido se convierte en protagonista de una fiesta única que bate récords: la parrillada de longaniza más grande del mundo, según Guinness, y que se celebra desde hace más de 30 años.

A la celebración no le falta sabor: música, tradición, calles con historia y una plaza renacentista —la de Graus— que deslumbra con sus fachadas pintadas, herencia de la rivalidad decorativa entre familias nobles.

Caspe vuelve al siglo XV

Cada año, el último fin de semana de junio, la localidad de Caspe viaja al siglo XV para conmemorar el Compromiso de Caspe, momento crucial en la historia de Aragón. Las calles se llenan de pendones, escudos y personajes medievales que recrean el momento en que Fernando I fue proclamado rey.

De esta forma se revive el momento en el que, en 1412, tras las deliberaciones en el Castillo de la Orden de San Juan, desde entonces conocido como Castillo del Compromiso, San Vicente Ferrer se asomó a la portada principal de la Colegiata de Santa María la Mayor para proclamar: “Visca, visca el Rey Don Fernando de Aragón”.

La representación principal, en las escalinatas de la Colegiata, es un espectáculo multitudinario, pero hay mucho más: mercados, justas, exhibiciones de cetrería, danzas y representaciones que convierten el pueblo entero en un escenario.

Goya regresa a la Aljaferíaque-hacer-en-aragon

Mientras el Museo de Zaragoza está en obras, una parte de su tesoro se traslada a un escenario de excepción: el Palacio de la Aljafería. La exposición “Goya. Del museo al palacio” reúne 62 obras del genio de Fuendetodos en un entorno cargado de historia islámica, mudéjar y cristiana.

Es una oportunidad única para recorrer la evolución artística de Goya y admirar su genio pictórico mientras se camina por uno de los edificios más importantes del patrimonio aragonés.

Opciones para todos los gustos

Sin duda, Aragón en verano es una opción cómoda, variada y cercana para disfrutar sin complicaciones. Ya sea para un plan para una tarde, por unos días o para una escapada de fin de semana, hay actividades para todos los gustos.

10 razones para enamorarte de Oporto, la joya atlántica de Portugal

Ciudad de puentes, vino y horizontes que miran al Atlántico, Oporto combina tradición y vanguardia en un equilibrio irresistible. Desde la Ribeira hasta las bodegas de Gaia, pasando por su patrimonio de azulejos y miradores, esta guía reúne 10 experiencias imprescindibles para descubrir el alma auténtica de una de las urbes más carismáticas de Europa.

1. Puente Don Luis I

Más que un puente, es un icono de la ciudad y la conexión entre Oporto y Vila Nova de Gaia. Pasea por su parte superior al atardecer y admira el Duero y la Ribeira tintados de oro. La ingeniería de Gustave Eiffel late en cada hierro retorcido.

2. La Ribeira

El corazón histórico de Oporto, con sus casas de colores junto al río, terrazas animadas y calles empedradas donde se siente la vida local. Disfruta del bullicio diurno y de la magia nocturna, y déjate seducir por su ambiente irrepetible.

3. Bodegas de vino de Oporto (Vila Nova de Gaia)

Cruza el puente para adentrarte en el mundo del vino fortificado más famoso. Realiza una degustación en una bodega centenaria, aprende sobre los orígenes y tradiciones de este néctar y, si puedes, acompaña la cata con vistas al río.

4. Estación de São Bento

Un templo de la historia portuguesa plasmada en más de 20,000 azulejos. Este edificio Belle Époque revela epopeyas de reyes, batallas y paisajes rurales a través de los típicos azulejos azules y blancos. No te lo pierdas, incluso si no vas a viajar en tren.

5. Torre de los Clérigos

Escala sus 76 metros y 240 escalones para gozar de las mejores vistas 360º de Oporto. Su arquitectura barroca y su iglesia anexa merecen una visita pausada. El esfuerzo tiene recompensa con la panorámica final y, a veces, conciertos de órgano.

6. Librería Lello e Irmão

Considerada una de las librerías más bellas del mundo, inspiradora para J.K. Rowling, con su escalera neogótica y vitrales. La experiencia de recorrer sus pasillos es como sumergirse en una novela ilustrada.

7. Catedral de Oporto (Sé)

Fortaleza y templo religioso, fusiona historia medieval con arte barroco. Desde su terraza, las vistas al puente y río Duero asombran, y sus claustros con azulejos narran mitos y leyendas.

8. Palacio de la Bolsa

Joyas arquitectónicas como el Salón Árabe y sus fastuosas salas transmiten el pasado mercantilista de la ciudad. Participa en una visita guiada para descubrir frescos, mármoles y dorados.

9. Mercado do Bolhão

Siente la vida cotidiana de Oporto en su mercado de abastos. Frutas frescas, pescado, flores y el trato cercano de los comerciantes dibujan el pulso gastronómico de la ciudad. Una parada esencial para entender la autenticidad local.

10. Crucero por el Duero

Embárcate en un paseo fluvial para contemplar los seis puentes, los barrios históricos y el paisaje de viñedos que flanquea la ciudad. Varias opciones permiten sumergirse en la ruta tradicional de las embarcaciones rabelos.

Mención especial: No te pierdas el arte callejero en la Rua das Flores y en el Miradouro da Vitória, la Casa da Música si eres aficionado a la música contemporánea, y el Parque da Cidade para paseos al aire libre.

Oporto ofrece la experiencia de una ciudad que mira al Atlántico y al mundo, fusionando lo antiguo y lo moderno en cada esquina. Estos diez lugares son solo el inicio de una ruta que sorprende, cautiva y deja un recuerdo imborrable tras cada visita.

Festa de São João en Porto: mucho más que una fiesta

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La Noche de San Juan en Oporto — Festa de São João — es mucho más que una fiesta: es el corazón cultural y popular de la ciudad, una celebración vibrante que transforma cada rincón al inicio del verano. Cada 23 de junio, Oporto se sumerge en un torbellino de música, colores y fuego donde la tradición une a miles de personas, desde locales hasta turistas de todo el mundo.

Una noche mágica y multitudinaria.

Las calles del centro histórico y la Ribeira, junto al río Duero, se colman de vida con conciertos gratuitos, mesas en las aceras para compartir comida típica y un ambiente festivo inconfundible. Los platos protagonistas son las sardinas asadas en parrillas al aire libre, caldo verde, cordero y ensalada de pimientos, acompañados inevitablemente por vino de Oporto.

Tradiciones únicas: martillos, hogueras y manjerico

Uno de los rituales más curiosos es el uso de pequeños martillos de plástico, que todos —desde niños hasta ancianos— emplean golpear para suavemente la cabeza de quienes se cruzan, una costumbre que antes se hacía con puerros y ajos. Este gesto festivo es tan característico que no se puede entender la noche sin él.

La otra gran tradición es el manjerico , la planta aromática similar a la albahaca, regalada en macetas con banderitas y versos populares para atraer el amor y la buena suerte.

Cuando cae la noche, cientos de globos de papel iluminan con su fuego el cielo de Oporto, mientras se encienden hogueras y muchos se atreven a saltarlas, cumpliendo el rito pagano de la purificación y el deseo. Las calles de la ciudad se decoran con banderines y linternas volantes, simbolizando el solsticio de verano y el legado de los antepasados.

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El apogeo: fuegos artificiales y alegría hasta el alba

A medianoche, el espectáculo de fuegos artificiales sobre el Puente Don Luis reúne multitudes a ambos lados del río, en Oporto y Vila Nova de Gaia, creando uno de los mayores espectáculos visuales de Portugal. Las comparsas y las rusgas de barrio, con trajes típicos y baile, prolongan la fiesta hasta bien entrada la madrugada.

Lo más extraordinario de la Noche de San Juan en Oporto no son solo sus tradiciones, sino la manera en que la ciudad entera se une en una celebración espontánea, alegre y simbólica. La fiesta, heredera de raíces paganas y cristianas, mezcla pasada y presente, y deja en la memoria del viajero un recuerdo inolvidable de comunidad y alegría compartida.

Teruel en verano: un paraíso por descubrir entre dinosaurios, mudéjar y estrellas

Naturaleza salvaje, ciudades medievales, rutas paleontológicas y cielos de otro mundo. La provincia de Teruel despliega un abanico de planes perfectos para disfrutar en familia o en pareja, sin prisas y sin masificaciones.

A menudo olvidada en los mapas turísticos, Teruel guarda sus mejores tesoros. Quizá por eso, descubrirla en verano se convierte en una experiencia tan auténtica como inolvidable. Mientras otros destinos se saturan, esta provincia ofrece algo que escasea: tiempo y espacio. Espacio para caminar entre cañones de roca, tiempo para sumergirse en pozas de aguas turquesa, silencio para contemplar las estrellas y paisajes que parecen sacados de otro planeta. Y sí, también dinosaurios.

La diversidad de planes en Teruel es amplia: hay actividades pensadas para niños pequeños, rutas ideales para adultos, pueblos con encanto, monumentos mudéjares, museos bajo tierra, observatorios astronómicos y hasta arquitectura contemporánea entre viñedos. Un destino ideal para escapadas familiares o fines de semana tranquilos sin renunciar a la emoción.

En Go Aragón no queremos que te pierdas nada de todo lo que te ofrece la provincia, así que hemos preparado este resumen para que sepas de un vistazo todo lo que podrás encontrar si visitas Teruel.

Naturaleza viva: cañones, pozas y ríos que refrescan

El verano en Teruel se siente distinto. Aquí no hay playas, pero sí pozas fluviales que nada tienen que envidiar a las calas mediterráneas. Una de las rutas estrella es el Parrizal de Beceite, un sendero de pasarelas que sigue el curso del río Matarraña a través de un cañón de piedra caliza. El agua cristalina, el juego de luces entre las paredes del desfiladero y las pequeñas cascadas convierten el paseo en una auténtica aventura para toda la familia.

También cerca de Beceite se encuentra el Salt de la Portellada, una espectacular cascada que cae desde 20 metros de altura sobre una piscina natural. El acceso hasta allí es sencillo y el entorno invita a pasar el día en este lugar.

Para los más aventureros, el Barranco de la Hoz en Calomarde ofrece una ruta circular entre pasarelas colgantes y paredes de vértigo. Es una caminata algo más exigente, ideal para quienes buscan un poco más de acción sin salir del paisaje.

Viaje al pasado: dinosaurios y minas bajo tierraDinópolis registra 13.842 visitantes en Semana Santa 2025 - Imagen relacionada con "Dinópolis atrajo 13.842 visitantes en Semana Santa 2025, un crecimiento del 30,51%, consolidándose como un destino turístico clave en Aragón."

Hablar de Teruel sin mencionar a los dinosaurios es impensable. Dinópolis, ubicado en la capital, es uno de los mayores parques paleontológicos de Europa. No es un parque de atracciones al uso: aquí los fósiles son reales y la ciencia es tan protagonista como la diversión. Hay simuladores, zonas interactivas, esqueletos gigantes, cine en 3D y una ambientación que fascina a grandes y pequeños. Además, existen subsedes como Titania (Riodeva) o Legendark (Galve), donde se pueden visitar yacimientos y conocer los hallazgos más importantes de la región.

Otro lugar que no deja indiferente es el Museo Minero de Escucha, una mina real de carbón reconvertida en museo. El visitante desciende equipado con casco y lámpara hasta 200 metros bajo tierra para revivir el trabajo de los antiguos mineros. 

Aventura para todos: tirolinas, caballos y pedaladas

El verano también es buen momento para liberar adrenalina. En Albarracín Aventura, a solo unos minutos del pueblo, hay circuitos de tirolinas y puentes colgantes para todas las edades. Los niños encuentran circuitos a su medida, y los adultos pueden escalar, disparar con arco o practicar paintball.

Y por supuesto, visitar Albarracín, donde el medievo todavía perdura en las calles, los edificios y la esencia del pueblo.

Quienes prefieran una experiencia más pausada, pueden optar por una excursión a caballo por la Sierra de Albarracín. En el centro ecuestre de Moscardón organizan rutas guiadas por bosques y montañas, con opciones desde una hora hasta jornadas completas.

Teruel capital: mudéjar, leyendas y atardeceres

En el corazón de la provincia, la ciudad de Teruel despliega todo su encanto. Declarada Patrimonio de la Humanidad por su arquitectura mudéjar, conserva torres, techumbres y arcos que son testimonio de la convivencia de culturas. La Torre de El Salvador, la Catedral de Santa María o los aljibes medievales son paradas imprescindibles.

El viaje no estaría completo sin conocer la historia de los Amantes de Teruel, una leyenda tan trágica como universal que se puede revivir en el Mausoleo dedicado a Isabel y Diego. Y al caer la tarde, nada como subir los peldaños de la Escalinata neomudéjar y contemplar la ciudad desde allí.

Un cielo para mirar: estrellas sobre Javalambre

Lejos de la contaminación lumínica, la Sierra de Javalambre se ha consolidado como uno de los mejores lugares de Europa para la observación astronómica. El centro Galáctica, en Arcos de las Salinas, permite conocer el cielo a través de telescopios, planetarios y talleres. 

Arte y vino entre olivos

En la comarca del Matarraña, tierra de olivos centenarios y pueblos de piedra, se esconde un proyecto singular: Solo Houses. Arquitectura de vanguardia, esculturas monumentales al aire libre y rutas para caminar entre arte y naturaleza. Y todo ello puede completarse con una cata de vino local en alguna de las bodegas cercanas. 

Escapadas a medida

Teruel permite crear itinerarios a la carta. Para una excursión de un día, las pozas de Aguaviva o el Parque de Dinópolis son opciones perfectas. Si el plan es un fin de semana en familia, se puede combinar un día de aventura (tirolinas, rutas fluviales) con otro de cultura (Teruel ciudad o Galáctica).

Y para una escapada en pareja, nada mejor que una noche en el Matarraña, bajo las estrellas, con una copa de vino y el silencio de fondo.

A tener en cuenta

Como ves, tienes mucho donde elegir si visitas la provincia de Teruel. Eso si, hay algunas cuestiones que debes tener en cuenta:

-Muchos de estos lugares requieren reserva previa en verano. 

-Las noches son frescas incluso en agosto: lleva abrigo si visitas zonas de sierra o alta montaña.

-Algunas pozas tienen aforo limitado o acceso regulado: consulta horarios y restricciones locales.

-En pueblos como Valderrobres, Albarracín o Mora de Rubielos, los meses estivales se llenan de festivales, mercados y cine al aire libre.

Y ahora sí, que disfrutes de la provincia de Teruel.

¿Quién quiere trabajar? Una mirada al desencanto laboral

Hace un tiempo que ha llamado mi atención un fenómeno curioso pero revelador: tenemos pocas ganas de trabajar. No se trata de pereza o de falta de compromiso, sino de algo más profundo y estructural. Esta sensación manifiesta, la vengo observando en diferentes generaciones con un patrón común: el trabajo ha dejado de ilusionar.

No es raro para mí, escuchar a jóvenes que acceden a su primer empleo afirmar que el modelo laboral actual está obsoleto. No se identifican con las jornadas rígidas, los espacios jerárquicos o las expectativas tradicionales de “hacer carrera”. Algunos ni siquiera aspiran a ello. Su visión del mundo está marcada por otras prioridades que extraen de unas redes sociales repletas de libertad, tiempo, propósito y rutinas de trabajo desde la tumbona de la playa. Y lo más importante, no entienden por qué trabajar debe significar renunciar a su bienestar. 

En el polo opuesto se encuentran los profesionales sénior. Personas con años de experiencia que han sostenido estructuras, liderado equipos, enfrentado crisis y, en algunos casos, con una vida laboral que comenzaron muy temprano. Muchos de ellos, con la jubilación a la vista, sienten un cansancio que además de físico, es vital. No es falta de capacidad, sino de entusiasmo, muchos, han perdido el sentido y recompensa emocional de sus profesiones. Así se enfrentan a su día restando lo que les queda, contando los días que faltan para la jubilación, una palabra que no dejan de repetir, como la única meta que les queda por alcanzar. 

Cuando en diferentes círculos cercanos a esta franja de edad menciono este hecho, lo toman como algo profundamente personal, defendiendo con enfado su derecho a descansar. Algunos incluso me acusan de que dar conferencias, formar a ejecutivos, hacer procesos de coaching y escribir (novelas, ensayos y divulgación, artículos…), no es trabajo y no puedo entender su agotamiento. 

Y entre ambos extremos, la gran masa trabajadora que se encuentra en la mitad de su vida profesional: con responsabilidades familiares, compromisos financieros y una trayectoria aún por recorrer. Lo inquietante es que ni siquiera aquí —donde históricamente se ha concentrado la energía productiva— parece haber satisfacción. Se trabaja porque hay que trabajar. Pero sin ganas. Sin vínculo. Sin motivación real.

Así que no puedo dejar de preguntarme: si cada vez menos personas quieren trabajar… ¿quién lo hará? Más aún cuando seguimos consumiendo, viajando, queriendo vivir experiencias y consumiendo sin sentido productos que —nos guste o no— se sostienen con el dinero que obtenemos del trabajo.

Es verdad que necesitamos un nuevo paradigma laboral porque este no se corresponde a la realidad del día a día. La cultura del “trabajo duro” ha perdido prestigio, pero no ha sido reemplazada por una alternativa clara. Lo que antes se valoraba como logro, hoy se percibe como desgaste. Lo que antes era aspiración, hoy es una carga.

¿Es posible volver a tener ganas de trabajar?

Mi trabajo consiste en acompañar a que surjan las respuestas a esta pregunta, yo también estoy cansada de frases y discursos motivacionales que prometen plenitud, crecimiento y “pasión por lo que haces”, cuando la experiencia cotidiana suele estar marcada por la rutina, el estrés, la desconexión emocional y la sensación de que todo es urgente… pero poco importante.

Trabajar con ganas no es una utopía, incluso cuando estamos al final del recorrido laboral. Pero requiere valentía, valentía para aceptar que el trabajo, que proviene del latín tripalium —un instrumento de tortura usado para evitar que los esclavos descansaran— ha dejado de ser sinónimo de sufrimiento.

Quizás la clave no sea encontrar razones para trabajar, sino descubrir por qué trabajar con ganas dejó de ser una opción. 

Que el debate sobre ello, nos permita encontrar las respuestas. 

Marisa Felipe. Coach Profesional EjecutivaExperta en Liderazgo para equipos directivos

 

Pirineo Aragonés: las 9 rutas únicas que no te puedes perder

El Pirineo Aragonés esconde tras él una belleza única, que no puede ser vista en ningún otro lugar. En verano, muchas de las zonas más altas se deshielan, siendo la mejor época del año para contemplar de cerca parajes que parecen de película. 

A continuación, os dejamos 9 rutas por el Pirineo Aragonés que puedes realizar a lo largo de este verano.

Cola de caballo

La ruta de la cola de caballo es una de las más bonitas del Parque Nacional de Ordesa. Como la mayoría de rutas del Pirineo Aragonés, comienza en el parking de la pradera de Ordesa. En temporada alta, para llegar hasta allí, debido a la gran circulación, hay que coger un bus desde la localidad de Torla. El recorrido es único desde el comienzo, y nos hará atravesar todo el valle. 

Parte discurre por un frondoso bosque de hayas, pinos y abetos en el que veremos otras cascadas, como la de Arripas, de la cueva, el Estrecho y las gradas de Soaso. El río acompaña siempre al senderista, y hay acondicionados varios miradores. Conforme se avanza, a la altura de las gradas de Soaso ya se atisba el fondo del valle con las cumbre más altas: Monte Perdido y el Cilindro de Marboré.

Foto de la cola de caballo. Imagen: Parque Nacional de Ordesa

El último tramo es un camino empedrado hasta llegar al final de la ruta y contemplar la famosa cascada de la cola de caballo. Se trata de una ruta para todas las edades. 

Ibón de Piedrafita y su Arco

Uno de los mayores reclamos del verano en el Valle de de Tena. Comienza desde el propio parking, en este caso uno de los dos habilitados del parte Lacuniacha. Se inicia el sencillo ascenso por camino de tierra, en el que ya se puede empezar a gozar de unas vistas privilegiadas del valle. 

A lo largo del recorrido pueden tomarse hasta tres atajos, pero no son aconsejables si no te quieres perder las partes más bonitas. Así se llega hasta un cruce, teniendo que desviarse a la izquierda tal y como marca la señal. 

A partir de aquí, el sendero cambia radicalmente, pasa a ser más estrecho y con un riachuelo que acompaña durante un buen rato del ascenso. Con la Peña Telera cerca, y casi por sorpresa, en poco más de media hora de ese camino se llega hasta el Ibón de Piedrafita. 

Para llegar hasta el Arco, hay que dejar el Ibón atrás por una pista ancha. Sin pérdida alguna se llega a un pequeño refugio escondido entre las rocas, y luego hasta una pequeña llanura.  De repente, tras pasar la pedrera, te encuentras ante los pies del majestuoso Arco. Siguiendo el camino puedes llegar a su parte más alta. Una imagen única del Valle de Tena y del Pirineo Aragonés que compensa la subida que se acaba de realizar.

Ruta de Aguas Tuertas e Ibón de Estanés 

Está enclavada en el Parque Natural de los Valles Occidentales, a unos 1.750 metros de altitud. Es un recorrido lineal de 19 kilómetros que no tiene dificultad técnica. 

El sendero para iniciar la subida parte del aparcamiento que hay al final de la pista de tierra que desde la Selva de Oza lleva hasta Guarrinza. Desde aquí se sube hasta el final del valle siguiendo las marcas ya mencionadas. Seguidamente se parte hacia un refugio de pastores desde donde se contempla el Achar d´Aguas Tuertas.  Desde ese punto,  el camino se vuelve especialmente bonito, acompañando a contracorriente al río Aragón Subordán que baja trazando diferentes meandros. 

Meandros que acompañan la excursión a Aguas Tuertas e Ibón de Estanés. Imagen: Selva de Oza

Al final del valle toca la parte más “dura” por terrenos más accidentados que ascienden hasta un campo con vistas sobre el ibón de Estanés. A partir de allí, toca descender el lago, que es uno de los más importantes del Pirineo Aragonés. El regreso se hará volviendo por la misma ruta a través del mismo camino de la ida.

Ruta de las tres cascadas 

Situado en el Valle de Benasque, este recorrido es uno de los más populares del Pirineo Aragonés. Partiendo desde Cerler, se sigue un camino que claramente marca que su destino son las tres cascadas: La Masearada, El Clotet y El Bom. Tiene poco más de 7 kilómetros y es circular. 

Arranca por un camino de piedras en ascenso, que nos lleva hasta la ermita de San Pedro Mártir, patrón de Cerler. Este primer tramo es el único del sendero que ofrece sombra, ya que el resto del camino discurre por terrenos abiertos. Tras dejar atrás la ermita, saldremos a una zona deforestada que nos llevará poco a poco hacia el río Ardonés. En este punto del recorrido se puede disfrutar de la vista varios picos de más de tres mil metros de altura.

De repente el valle se cierra y el paisaje se torna más agradable. Al fondo se verá la primera cascada: la de Ardonés. La más espectacular de las tres que se verán. Siguiendo el recorrido, tras una bajada llegaremos a la segunda cascada: la del Clotet.

Cascada de Ardonés. Imagen: Aramón

Por último, tras unos minutos recorriendo el barranco por su margen derecha, ya en dirección de regreso a Cerler, hallaremos la última de las cascadas, la de la Mascarada. Podremos acceder a ella tras cruzar un pequeño puente metálico. Normalmente, es la que menos agua lleva de las tres

El trayecto de regreso al pueblo de Cerler ofrece una visión panorámica espectacular, ya que esta parte del sendero discurre a media ladera, por cotas elevadas que mejoran la perspectiva. 

Ibón de Acherito

Es uno de los que más técnica y destreza se necesita, no apto para cualquier edad ni condición física. Este recorrido circular en el Pirineo Aragonés parte del puente sobre el barranco del Acherito. Desde allí se sigue el GR que asciende por la antigua calzada romana. Seguidamente se coge la orilla derecha del barranco de la Foyas, hasta cruzar el valle al pie de los cantiles rocosos de las Rallas de la Foyas. 

Se sigue atravesando laderas con fuerte pendiente cubiertas de matorral. Se llega así al ibón del Acherito. Si se prosigue, se llega a la cabecera de la cuenca valle del Acherito, momento para recordar por su gran belleza. Tras cruzar sendos barrancos el valle se ensancha moderadamente.

El principal interés de la ruta es el acceso al espectacular ibón del Acherito de claro origen glaciar pues se ubica en un antiguo circo glaciar colgado. 

Ruta de las pasarelas de Panticosa 

Es un recorrido diferente a los demás del Pirineo Aragonés. Se trata de una ruta de pasos colgantes de 800 metros de longitud sobre el congosto del río Caldarés.  El aforo es limitado por turnos, para evitar las aglomeraciones sobre las pasarelas y hace falta reserva previa (sobre todo en épica estival). Los tickets pueden encontrarse por página web o bien en una máquona expendedora en el Parking de la Telecabina de Panticosa (al inicio del recorrido).

El recorrido comienza en el aparcamiento de la estación de esquí. Se cruza el puente sobre el río Caldarés después se rodea el edificio del telecabina, y justo detrás se inicia el sendero. El primer tramo de pasarelas lleva a la pasarela colgante ofreciendo una vista espectacular del barranco de  las aguas del río Caldarés. 

Imagen: Web de Pasarelas de Panticosa

Tras ellas, se toma un camino que se introduce en la zona boscosa, hasta llegar en unos metros a un cruce en el que se plantean dos opciones para completar el recorrido. Se recomienda tomar el de la izquierda, que prosigue en suave ascenso hacia el Mirador O’Calvé. Desde este mirador se dominan unas espectaculares vistas de Panticosa y todas las montañas que le rodean.

La señalización existente nos dirigirá directamente de nuevo a Panticosa y al aparcamiento.

Ruta de las Gorgas del Alba y Sendero Botánico 

En la carretera a los Llanos del Hospital, hay que coger el desvío a la derecha hacia los Baños de Benasque. Desde allí comienza un sencillo y bello paseo, que se inicia a los pocos minutos con una cascada. 

A la media hora de haber empezado a caminar,  se llega a un bosque de hayas donde la ruta se divide: un cartel hacia el bosque de hayas y otro hacia las Gorgas de Alba. Si eres un amante de la flora y fauna, puedes elegir el primero para hacer un breve recorrido circular por el bosque y regresar al mismo punto para continuar hacia las Gorgas de Alba. 

El camino hacia las Gorgas atraviesa una pasarela metálica sobre el Ésera y, a partir de allí ya se vislumbran a lo lejos las Gorgas del Alba. Hay un sendero que te llevará al mirador inferior y otro al superior. El camino de regreso  te llevará hasta el aparcamiento.

Un recorrido corto y para todos los públicos, que en su cima te permitirá observar uno de los mejores paisajes que hay en la actualidad en los Pirineos. 

Cañón de Añisclo 

El cañón de Añisclo, también conocido como el cañón del río Bellos, está situado muy cerca de la localidad de Escalona (Huesca) en uno de los lugares más bonitos del Pirineo Aragonés. Es conocido por la tremenda variación de rutas que ofrece al público. 

Desde el puente, la cueva y el eremitorio de San Urbez sale el camino. Sigue paralela al río durante un importante y largo tramo. Desde allí sale una derivación hasta enfrente de la cascada del Barranco Cavalis. Un gran plano inclinado y una cornisa por un magnífico bosque de hayas nos llevan hasta la Ripareta. 

Cañón de Añisclo desde el aire. Imagen: Turismo de Aragón

Un sendero sube hasta la zona alta de la Pardina, el refugio y Cuello Arenas. Metros más arriba sale marcado el sendero una señal que sube a las cornisas occidentales de Añisclo. Se llega a la pasarela que cruza el río Bellós y nos conduce a la orilla izquierda.

Al mismo tiempo sale a la derecha la senda que sube hacia las alturas de San Vicenda y Cuello Viceto y las cornisas orientales de Añisclo. Se sigue por la orilla izquierda hasta el lugar de la Fon Blanca.

El camino sigue por pedreras ganando los distintos resaltes que le separan del Collado de Añisclo (2.440 mts.). Buenos acantilados, gran paisaje y la impronta de la mordedura glaciar en toda la cabecera del valle.

Ruta de las Ermitas 

En la cabecera del Valle de Tena nos encontramos con la Ruta de las Ermitas. Para el recorrido hay que desplazarse hasta Yebra de Basa. Allí encontramos una zona de aparcamiento desde donde sale la ruta, a la izquierda de la pequeña Ermita del Angusto.

El recorrido esta señalado en todo momento. Durante los primeros compases, la ruta va llaneando hasta cruzar el riachuelo que forma el barranco de Santa Orosia, a partir de ese momento la ruta será cada vez más empinada. Durante el ascenso nos encontraremos con dos pequeños santuarios, el primero de ello es la ermita de Escaronilla y el segundo la ermita de las Rodillas. 

Siguiendo el sendero, encontraremos un camino entre vegetación haciendo este tramo más fresco y agradable. Si miramos hacia arriba en este punto, habrá una bonita panorámica de las ermitas de la Cueva (superior) y de San Cornelio (inferior) con la cascada precipitándose sobre ellas.

Vista de la cascada de la ruta de las Ermitas. Imagen: Turismo de Aragón

Tras girar a la izquierda en el desvío, y subiendo por las escaleras, llegamos a la Iglesia de las Cuevas. Bajando las escaleras de nuevo vamos a la zona de la cortina de agua donde esta la ermita dedicada a San Cornelio. Continuando, llegamos ahora a la Ermita de San Blas. A pocos pasos veremos la Ermita en honor a Santa Barbara.

Al final de la ascensión, nos situamos a la planicie superior, donde toparemos con la ermita de O Zoque. Con el paseo totalmente plano, llegaremos a nuestro destino principal: la ermita de Santa Orosia.

Desde este punto podríamos volver sobre nuestros pasos, pero si queremos terminar con un recorrido circular, seguimos la pista que sale desde Santa Orosia en sentido de bajada (hacia la derecha).

Marcos Chicot: “La historia no necesita adornos: mi trabajo es contarla con verdad y tensión”

Marcos Chicot, psicólogo clínico y finalista del Premio Planeta, clausura su trilogía de asesinatos filosóficos con El asesinato de Aristóteles, ambientada en la convulsa Grecia del siglo IV a.C. En esta entrevista para Go Aragón, el autor revela cómo su formación en psicología aporta dimensión a pensadores como Platón o Sócrates, ahora enfrentados a conspiraciones bajo el dominio de Alejandro Magno.

¿Cuándo comenzó tu amor por la literatura?
Mi amor por la literatura comenzó antes de lo que pueda recordar. En cuanto aprendí a leer, quedé atrapado por los cuentos, por Asterix, por Tintín… Después vinieron las novelas. No sabría decir una fecha. Es como preguntarte por tu primer recuerdo: está ahí desde siempre.

¿Qué te llevó a decantarte por el thriller y la novela histórica?
Empecé escribiendo novelas de distintos géneros. Eran pruebas, retos personales, muchas sin publicar. Pero me fui centrando en el thriller histórico porque es lo que más disfruto como lector. Para mí, la combinación perfecta es entretener y aprender al mismo tiempo. Eso es lo que busco escribir.entrevista-marcos-chicot

¿Por qué elegiste la Grecia Antigua y a sus filósofos como eje central?
La pregunta, en realidad, sería: ¿cómo no elegirla? La Grecia clásica es la etapa más fascinante de la historia: un estallido artístico, intelectual y vital. Y los filósofos son quienes sientan las bases de todo lo que somos hoy. Ética, moral, política… todo arranca allí.

“La Grecia clásica es tan fascinante que no escribir sobre ella sería lo extraño.”

Estudiaste Psicología y trabajaste en ese campo. ¿Cómo ha influido en tu escritura?
Muchísimo. Cuando diseño un personaje, lo trato como a un paciente en terapia. Les paso test de personalidad, los siento en el diván. Solo muestro la punta del iceberg, pero conozco sus traumas, su infancia, su mapa emocional. Es una deformación profesional muy útil.

Tus novelas requieren una gran labor de documentación. ¿Cómo te documentas?
Soy un perfeccionista obsesivo. Leo todo lo posible: obras originales, historiadores cercanos a la época, fuentes primarias. Luego, con esa base sólida, construyo la trama de ficción. Pero siempre con una premisa: jamás modificar la realidad histórica.

¿Qué te ha sorprendido durante este proceso de investigación?
Alejandro Magno. Creemos conocerlo, pero tras el mito descubrí a una persona muy sola. Tenía una visión imperial casi utópica: unir Europa y Asia mediante relaciones, no conquistas. Nadie lo entendía, ni su ejército ni sus amigos. Era un adelantado, y muy humano.

“Jamás altero la realidad histórica. Es la ficción la que se adapta a ella, no al revés.”

¿Cómo logras equilibrar la realidad histórica con la tensión narrativa?
La clave está en que la ficción abrace a la historia, sin modificarla. El hilo narrativo sirve para mantener el ritmo, los giros, las confrontaciones. Pero siempre dejando claro al lector qué es verdad y qué parte es invención. Por eso incluyo una carta explicativa al final de cada novela.

¿“El asesinato de Aristóteles” cierra una etapa? ¿Qué viene después?
Sí, cierra mi etapa de reconstrucción de la Grecia clásica. No quiero volver a encerrarme cinco años en una novela. Buscaré proyectos más compatibles con la vida. Pero siempre con un compromiso divulgativo. Como decía Voltaire: la literatura debe tener una función social.entrevista-marcos-chicot

Has dicho que el libro aborda más el asesinato de sus ideas que el del personaje. ¿Qué quieres decir?
Platón, Sócrates, Aristóteles… sus ideas incomodaban al poder. Eran peligrosas. Igual que hoy. Denunciaban la corrupción, la demagogia. Cuando lees lo que vivieron, no puedes evitar ver paralelismos con nuestra sociedad actual.

“Alejandro Magno no quería vencer, quería unir. Su visión era demasiado grande para su época.”

Existe una contradicción entre las habilidades para alcanzar el poder y las necesarias para ejercerlo. ¿Cómo lo ves?
Lo decía Platón: quien tiene las virtudes para gobernar, no desea hacerlo. Quien sí lo desea, no suele tener esas virtudes. Gobernar debería implicar buscar el bien común, la felicidad del mayor número posible de personas. Pero las habilidades para llegar al poder son otras: ambición, falta de escrúpulos, manipulación. Ahí está la tensión de nuestras democracias.

¿Qué has aprendido tú con estas novelas?
Han sido 20 años leyendo y pensando con los mayores maestros del pensamiento humano. Es imposible que eso no te transforme. Me han enseñado pensamiento crítico, moral, profundidad. Son parte de lo que soy.

La exposición MagnIA atrae a 500 visitantes en Teruel 2023

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Exposición MagnIA concluye exitosa gira por Teruel con 500 visitantes

La exposición “MagnIA: la historia jamás contada” finalizó su primera ruta por la provincia de Teruel tras casi tres meses de itinerancia, visitando 10 municipios de distintas comarcas. La muestra, que combinó fotografía, arte e inteligencia artificial, recorrió más de 800 km y atrajo a cerca de 500 visitantes, con expectativas de reedición para continuar acercando la cultura a zonas rurales.

La gira se desarrolló entre el 9 de marzo y el 24 de mayo, llegando a Crivillén, Samper de Calanda, Valdealgorfa, La Portellada, Villaroya de los Pinares, Alcaine, Bueña, Guadalaviar, Perales del Alfambra y San Agustín. Los ayuntamientos adaptaron espacios como el Centro de Arte Contemporáneo Pablo Serrano (Crivillén) o naves multiusos (Guadalaviar) para alojar la exposición, facilitando su acceso en localidades con recursos limitados.

La muestra recreó personajes históricos y escenas rurales mediante fotografías generadas con inteligencia artificial, emulando el estilo de fotoperiodistas como Robert Capa. Se realizaron talleres de escritura creativa dinamizados por la asociación Ahula, con participación de 150 personas de todas las edades, fomentando el diálogo intergeneracional y la reflexión sobre los límites de la IA.

Autoridades locales destacaron la importancia de la iniciativa: Mariano Arbúes (alcalde de Guadalaviar) resaltó la escasez de alternativas culturales en pueblos pequeños, mientras Sofía Espada (secretaria de Crivillén) enfatizó la dificultad para acceder a exposiciones sin propuestas externas. El proyecto, impulsado por el Centro de Innovación Territorial (CIT) de Teruel, forma parte de un acuerdo con la Fundación CIUDEN para promover la sostenibilidad y el patrimonio artístico rural bajo el marco “La Recicladora Cultural”.

Festivales en Aragón: los 15 que no te puedes perder en verano

Durante la época estival, Aragón se convierte en el embajador perfecto de la música y cultura al aire libre. Sumado a los espectaculares paisajes que tienen las tres provincias, hacen que acudir a alguno de estos festivales sea una cita obligada. 

Desde el norte de Huesca hasta el sur de Teruel, los amantes de la música y cultura pueden recorrer la comunidad autónoma de festival en festival. Una ruta que, además de mostrar la apuesta musical, permite descubrir la verdadera esencia de los paisajes. A continuación, traemos 15 festivales que no puedes perderte en Aragón este verano.

Poborina Folk (del 20 al 22 de junio)

Este festival llevado a cabo en la localidad de El Pobo (Teruel) cumple 25 años. Un claro ejemplo de la estabilidad que ha ido ganando año tras año, a base de esfuerzo y sacrificio. 

Su nombre proviene de la mezcla entre la palabra aragonesa borina (fiesta) y El Pobo. Surge de las tradicionales Albadas, creciendo y creando un ambiente mágico en las noches de San Juan.

Cartel de Poborina Folk 2025. (Imagen: Web Poborina Folk)

Del 20 al 22 de junio  recibirá por todo lo alto al solsticio de verano. El escenario principal acogerá a artistas de renombre en el panorama folk como Luar na Lubre, referentes de la música celta, y Pep Gimeno Botifarra, una de las figuras más destacadas de la música tradicional valenciana.

También estarán presentes dos de las rondas más queridas del país: La Ronda de Motilleja y La Ronda de Boltaña, emblema aragonés. La aragonesa Ester Vallejo ofrecerá un doble pase en la iglesia, en un entorno íntimo ideal para su propuesta artística.

Festivales de los Castillos (junio, julio y agosto)

Este proyecto cultural celebra su octava edición con un alegato por el patrimonio histórico aragonés. Castillos, plazas y patios de armas se transformarán en escenarios al aire libre para teatro, música, danza, circo, magia y literatura.

Entre junio y agosto, once fortalezas aragonesas vivirán en primera persona la apuesta por la reversión del trabajo y la economía en el tejido artístico y empresarial. Se ofrece una programación cultural diversa, dando cabida a propuestas rompedoras que vendrán de la mano de jóvenes talentos sociales de los propios pueblos. 

Novallas, Illueca, Grisel, Alfajarín, Loarre, Mesones de Isuela, Jaque de Moncayo, Valderrobres, Albalate del Arzobispo, San Agustín y Fraga serán los destinos elegidos para albergar los 35 espectáculos culturales. Cada uno contará con una programación diferente. 

Metro Festival (julio y agosto)

Almudévar prepara ya la 2ª edición de El Metro Festival, un festival de música que se desarrollará en cuatro días de julio y dos de agosto. Este año, como principal novedad,  amplía sus escenarios para llevar la música a los pueblos que componen el municipio, San Jorge, Artasona y Valsalda. 

Además, el arco del castillo de la Virgen de la Corona acogerá uno de los conciertos. El recorrido comienza el 4 de julio en El Arco (Almudévar), sigue el 12 de julio en Valsalada, hace parada el 18 de julio en San Jorge, continúa el 25 de julio en Artasona, y llega a su destino final en La Balsa los días 22 y 23 de agosto.

Regresan Elefantes y Javier Ojeda, esta vez acompañado por su banda, que el año pasado no pudieron actuar a causa de la lluvia.

Polifonik Sound (del 26 al 28 de junio)

Se trata de uno de los festivales que marcan el inicio del verano en Barbastro. 2025 traerá la 17ª edición de uno de los espectáculos más consolidados del panorama en España.

Con claro guiño a la música indie y a los artistas independientes, tras 16 ediciones mantiene su esencia: propuesta musical innovadora, gastronomía de proximidad y emplazamiento inmejorable. Hace dos años, en su 15º aniversario reunió a más de 10.000 asistentes.

Este año tendrá lugar entre el 26 y 28 de junio. A día de hoy -a falta poco más de dos semanas- hay ya más de 3.000 abonos vendidos y en su cartel destacan nombres como Rozalén, Sopelana o Dorian. También hay espacio para los más jóvenes, con Polifonik Kids, donde podrán disfrutar de actividades, talleres y dos grupos musicales locales.

Calatafest (4 y 5 de julio)

Calatayud se convertirá en la cuna de la música pop durante el 4 y 5 de julio. En su tercera edición, el Recinto Ferial de Calatayud vuelve con dos escenarios para ofrecer una doble propuesta musical. 

Pensado para todos los públicos, contará con un cartel que no tiene nada que envidiar a otros festivales. Desde Camela hasta Grison, pasando por Juan Magán, Alvama Ice o King África, serán algunos de los artistas que pisarán el suelo bilbilitano. 

En sus dos ediciones anteriores el éxito cosechado ha sido rotundo, llegando a superar en ambas fechas los 5.000 asistentes. Esto también tiene repercusión en la ciudad, en donde muchos de sus hoteles ya no tienen alojamientos disponibles para el primer fin de semana de julio. 

Gumma Fest (4 y 5 de julio)

Gumma Fest vuelve a Alcañiz los días 4 y 5 de julio por tercer año consecutivo. Mezcla música urbana, electrónica y de los 90, lo que hace que comprenda muchas edades diferentes entre sus asistentes. 

Destacan Juan Magán y Pignoise, además, el trap y el reguetón de Daviles de Novelda, conocido por sus colaboraciones con artistas como Omar Montes. También podrán disfrutar de la sesión de “Molan los 90”, un evento que reunirá a nombres míticos como Chimo Bayo y Marian Dacal y su Flying Free, además de una selección de DJ’s.

Cartel del Gumma Fest 2025. (Imagen: Página web Gumma Fest)

La fiesta dará comienzo el viernes 4 de julio, con Juan Magán como cabeza de cartel, arrancando a las 19:00 horas y extendiéndose hasta las 6:30 horas. El sábado, a partir de las 19:00 horas, se vivirá una jornada llena de música con Molan los 90 y las actuaciones de Pignoise y Daviles de Novelda. El año pasado batió su récord de espectadores, superando los 3500. 

Sahara Colour Rice (4 y 5 de julio)

Se trata de uno de los principales festivales solidarios de la comunidad. Celebra esta edición sus 15 años de vida. Para la ocasión, será la primera vez que cuente con dos días de programación. Se llevará a cabo el 4 y 5 de julio. 

Organizado en Campo (Huesca) ofrece una experiencia completa con conciertos, charlas, actividades infantiles y food trucks, todo en un entorno natural junto al río Ésera. Fiel a su espíritu solidario, la entrada consiste en 1 kilo de arroz y lápices de colores, que se destinan a los campamentos de refugiados saharauis.

En sus 15 años de historia ha logrado movilizar a miles de personas y enviar toneladas de ayuda, incluyendo alimentos, medicamentos, materiales escolares y apoyo a proyectos sociales y culturales en los campamentos.

Este año, el cartel artístico incluye nombres destacados como Sara Socas, The Moorland, Komando Komare o Lassi.O. La programación se completa con la participación de José Cabrera y Fernando Moraño (Hora Veintipico).

SOnNA (del 5 de julio al 13 de septiembre)

El Festival Sonidos en la Naturaleza, más conocido como SoNna Huesca, surgió como una cita alternativa en tiempos de pandemia. Tras 5 ediciones, ya ha albergado más de 150 conciertos, y en su sexta edición volverá a recorrer las diez comarcas altoaragonesas. 

Un total de 27 conciertos y/o espectáculos de circo y teatro recorrerán durante los fines de semana entre 5 de julio y 13 de septiembre la provincia oscense. Descubrirá este año escenarios como el hayedo de Abi (Aísa), la ermita de los Dolores de Monflorite, la aldea de Puy de Cinca (Secastilla), el paseo del Sifón de Albelda o la ermita de San José de Fonz.

Se podrá disfrutar de artistas procedentes de Venezuela, Polonia, Argentina, Japón, Francia o el Reino Unido, pero también de Aragón, Madrid, Cataluña, Valencia, Murcia, Galicia, Euskadi, Cantabria, Castilla la Mancha, Extremadura o Baleares

Pirineos Sur (del 10 de julio al 27 de julio)

Hace 30 años la Diputación de Huesca ponía en marcha el Festival Pirineos Sur, un punto de encuentro entre continentes, culturas y sonidos, que ya en sus primeras ediciones se convirtió en la referencia nacional. Fue de los festivales pioneros en este tipo de música. 

Cada año se articula en torno a una temática determinada. También es conocido por su escenario principal: un espectacular auditorio natural situado en una plataforma flotante en el pantano de Lanuza. En él, los miles de asistentes pueden disfrutar de unos paisajes y vistas únicas.

Esta edición se llevará a cabo entre el 10 y el 27 de julio, con un cartel que acaba de ser anunciado y tiene grandes nombres como Amaia, Ara Malikian, Juanjo Bona, Viva Suecia, Nathy Peluso o Puro Relajo. En algunas de estas citas, ya se ha colgado el “sold out”. En la edición del año pasado se superaron los 33.000 asistentes en poco más de 20 días. 

Moncayo Music Fest (12 de julio)

En sus 13 años de vida, esta cita se ha hecho un hueco dentro del calendario de festivales aragoneses. Está organizado por la Asociación Musical Entrambasaguas,  que busca dinamizar la vida musical de la localidad y preservar su patrimonio. 

Cartel Moncayo Music Fest 2025. (Imagen: Página Web)

Cabe destacar que esta es su edición de verano, ya que también tiene edición en invierno, que se desarrolló el pasado diciembre. El 12 de julio, a las puertas del Parque Natural del Moncayo, se concentrarán cientos de aficionados para disfrutar de música local gratuita. 

Además de la música, el festival también promueve la gastronomía local y ofrece un ambiente festivo. Una cita en un paraje único, que comenzará antes de la comida y se alargará hasta bien entrada la noche. 

 

Monegros Desert Festival (26 y 27 de julio)

32 años después de su nacimiento, este festival en el término de Fraga se ha convertido en un referente de la música techno y hard techno. En 2022, el rey de los festivales techno en España volvió a la tierra que lo vio nacer, alcanzando cifras récord.

 El año pasado se llegó a los 50.000 asistentes, que vibraron durante las casi 24 horas de música ininterrumpida. 

Este año, el 26 de julio trae nuevas sorpresas: 11 escenarios, más de 150 DJs internacionales, decorados gigantescos, escenografías inmersivas, diversidad de géneros musicales y mucha información más que se conocerá próximamente. 

Desde la organización se fletarán buses de las distintas capitales españolas -y de Portugal y Francia- para que todos los amantes de este género musical estén bailando de las 14:00 horas del sábado hasta las 12:00 del domingo, 27 de julio.

Festival Folklórico de los Pirineos (del 30 de julio al 3 de agosto)

Jaca alberga desde 1963 el Festival Folklórico de los Pirineos, una cita bianual que reúne a más de 20 grupos de los cinco continentes. En 1988 se declaró Fiesta de Interés Turístico Nacional. Hasta no hace mucho, la organización se alternaba con la ciudad francesa de Oloron Sainte-Marie, pero en la actualidad sólo se celebra el Festival de Jaca. 

Festival Folklórico de los Pirineos. (Foto: Turismo de Aragón)

Destaca por su ambiente callejero y es un símbolo de la ciudad. Su 53ª edición se llevará a cabo entre el 30 de julio y el 3 de agosto de 2025. Acudirán más de 20 grupos originarios de 16 países diferentes.

 A Jaca acuden cientos de seguidores de festivales del folclore internacional, así como grandes delegaciones de los países participantes. En otras ediciones se calcula que han llegando a congregarse cerca de 40.000 personas en la localidad jaquesa.

Festival Amante (1,2 y 3 de agosto)

Desde 2017, esta iniciativa lleva afirmándose como una propuesta sin ánimo de lucro, revolucionando el panorama aragonés de la música en directo. Un concepto diferente a otros festivales, que busca la cercanía, calidad y pensado para todos los públicos. 

Borja (Zaragoza), hogar de esta cita, acogerá los días 1,2 y 3 de agosto a 25 artistas en nuevos escenarios. Más de la mitad de los abonos ya estaban vendidos sin haber presentado el cartel. Bajo el lema “Resistimos” actuarán grupos reconocidos a nivel nacional como Sidonie, Pignoise o Luc Loren en una octava edición que promete ser muy innovadora. 

Cartel Festival Amante 2025. (Imagen: Página web)

En 2023, el festival cerró con 13.000 asistentes procedentes de más de 30 provincias, y este año se espera superar esa cifra. Un dato que reafirma que el Festival Amante no es solo un evento musical, sino una experiencia colectiva que une música, comunidad y territorio.

Festival Veruela Verano (del 2 al 23 de agosto)

Con tres décadas a sus espaldas, es uno de esos festivales que pueden presumir de llevarse a cabo en un emplazamiento único. Organizado por la Diputación Provincial de Zaragoza, se ha convertido en un referente de la música en Aragón. 

El ciclo se desarrollará todos los sábados de agosto a las 19:30 horas, del día 2 al 23, con un total de cuatro conciertos íntimos en la iglesia del monasterio de Santa María de Veruela, en Vera de Moncayo.

Cuenta con un cartel muy innovador, con Estrella Morente, James Rhodes, El Kanka y Abraham Boba como reclamos. El aforo para cada uno de los conciertos está limitado a 450 asientos. El Festival Veruela Verano no solo ofrece música de calidad, sino que también brinda la oportunidad de disfrutar de un entorno patrimonial excepcional en las noches estivales.

Vive Latino (5 y 6 de septiembre)

Se trata de la versión española del Festival iberoamericano de cultura musical, originario de México. Este año celebrará en Ciudad de México su 25º aniversario, y en Zaragoza será su cuarta edición. Se mantendrá fiel a su espíritu original y ofrecerá una mezcla de géneros y artistas consagrados y emergentes de ambos lados del Atlántico.

Llegará a Zaragoza los días 5 y 6 de septiembre con un cartel único: Love of Lesbian, Kase.O, Coque Malla, Molotov o Fangoria actuarán durante el fin de semana en el Espacio Expo. Grupos y artistas musicales muy consolidados en el panorama y que ofrecerán una gran gama de diferentes estilos musicales y melodías para todos los públicos. 

En su última edición reunió a 38.000 asistentes y se calcula que generó un impacto económico cercano a los 7 millones de euros, convirtiéndose en uno de los festivales de referencia a nivel nacional.

Cartel Vive Latino 2025.

 

Antonio Serrano asume la presidencia de D.O. Cariñena 2025-2029

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Antonio Serrano ha sido nombrado presidente de la Denominación de Origen Cariñena, sucediendo a Antonio Ubide, con José Antonio Briz como vicepresidente para el período 2025-2029, marcando un nuevo capítulo en la historia de esta prestigiosa denominación.

Cambio institucional

Antonio Serrano, presidente de Bodegas San Valero y del Sector del Vino en la Federación de Cooperativas de Aragón, asume la presidencia tras la gestión de Antonio Ubide, quien lideró importantes proyectos como la renovación de la imagen corporativa, el I Concurso Mundial de Cariñenas y la apertura del Cariñena Wine Museum. José Antonio Briz, director general de Grandes Vinos, complementa el liderazgo como vicepresidente, aportando su experiencia en gestión agroalimentaria, reconocida con el premio al Mejor Directivo de Aragón 2020.

La nueva dirección enfrenta el desafío de consolidar mercados existentes y abrir nuevos mercados internacionales. Se enfocarán en promover la calidad diferenciada bajo el lema “Vinos que Nacen de las Piedras”. Además, se preparan para celebrar el centenario de la D.O. Cariñena en 2032, destacando su historia como una de las primeras denominaciones españolas, fundada en 1932.

Antonio Serrano, ingeniero técnico electrónico por la EUPLA, ha gestionado una explotación agrícola en Cariñena desde 2005 y ha ocupado varios cargos directivos en el sector vitivinícola, incluida su participación en la D.O. desde 2022. José Antonio Briz, economista por la Universidad de Zaragoza, preside la Asociación para la Promoción del Vino de Garnacha y ha sido impulsor de iniciativas como el clúster Aragón Innovalimen.

Este cambio de liderazgo se produce en un contexto de desafíos significativos, como los aranceles en EE.UU., pero con una agenda robusta centrada en reforzar la identidad histórica y la innovación del vino cariñenense.

Orient-Express de Mauricio Wiesenthal: un homenaje nostálgico a la mejor Europa

Reseña: Orient-Express. El tren de Europa, de Mauricio Wiesenthal (Editorial Acantilado)

En pleno verano, cuando el calor invita a la pereza y al ensueño, pocos placeres superan el de embarcarse en un viaje sin moverse del sillón. Mauricio Wiesenthal nos ofrece precisamente eso en Orient-Express. El tren de Europa, un libro que no solo narra la historia de un tren legendario, sino que reconstruye con maestría el alma de una Europa que ya casi solo existe en la memoria y en las páginas bien escritas.

Publicado por Editorial Acantilado en 2020 (colección El Acantilado, volumen 406), este volumen de 384 páginas en rústica cosida (formato 13 x 21 cm) es una joya de edición: elegante, sobria y cuidada, como corresponde a una editorial que defiende la belleza del objeto libro. La cubierta, con su fotografía evocadora, ya sugiere el glamour y la nostalgia que impregnan sus páginas. Es un libro para leer despacio, casi como quien contempla el paisaje desde la ventanilla de un vagón de lujo.

El autor: un testigo de excepción

Mauricio Wiesenthal (Barcelona, 1943) es uno de los últimos grandes humanistas europeos de nuestro país. Escritor, ensayista, conferenciante y antiguo profesor de Historia de la Cultura, su obra se inscribe en la mejor tradición centroeuropea: la de Stefan Zweig, Joseph Roth o Claudio Magris. De ascendencia alemana, viajero incansable y profundo conocedor de la cultura europea, Wiesenthal ya había publicado en 1979 La belle époque del Orient Express, pero este volumen de 2020 es una obra más madura, ambiciosa y personal: un mosaico de historia, memoria, anécdotas y reflexión.

Orient-Express cuenta la historia del tren que, desde 1883, unió París con Estambul (y otras rutas), convirtiéndose en símbolo de una Europa unida por la cultura, el comercio y el placer de viajar.

Wiesenthal no es un historiador al uso. Es un narrador que ha vivido y respirado esa Europa culta, cosmopolita y melancólica que describe. Su prosa, envolvente, fragante y precisa, destila erudición sin pedantería y nostalgia sin sensiblería.

El libro: un viaje por la Europa que fuimos

Orient-Express cuenta la historia del tren que, desde 1883, unió París con Estambul (y otras rutas), convirtiéndose en símbolo de una Europa unida por la cultura, el comercio y el placer de viajar. A través de sus vagones pasaron reyes y espías, aristócratas y aventureros, escritores y artistas, amantes y fugitivos. Wiesenthal reconstruye sus estaciones, sus paisajes, sus olores (el cuero, el humo del carbón, los perfumes franceses), sus menús y, sobre todo, sus personajes.

El libro es un delicioso híbrido entre ensayo, crónica y memorias. No sigue un orden estrictamente cronológico, sino que avanza como el propio tren: con paradas, recuerdos que afloran, anécdotas brillantes y digresiones cultísimas. En sus páginas encontramos a Agatha Christie y a Mata Hari, a reyes destronados y a diplomáticos discretos, a cocineros legendarios y a maquinistas anónimos. Pero la verdadera protagonista es Europa: esa Europa diversa, refinada y dialogante que el siglo XX destruyó en buena medida con sus guerras, nacionalismos y barbaries posteriores.

Wiesenthal defiende con elegancia y cierta tristeza el valor civilizatorio del tren: un espacio de encuentro, de conversación, de tiempo suspendido. Frente a la velocidad absurda de los aviones low-cost, el Orient-Express representaba una forma de entender la vida: lenta, atenta, sensual.

Recomendación de verano

Si este verano no puedes permitirte un gran viaje (o aunque puedas), Orient-Express es la mejor opción. Te llevará desde París hasta Constantinopla, pasando por los Balcanes y los Alpes, sin colas de aeropuerto ni retrasos. Es un libro para leer en la terraza al atardecer, con una copa de buen vino (Wiesenthal, además, es un notable enólogo), dejando que las palabras te mecen como el traqueteo de un vagón de primera clase.

Para los lectores de GoAragón

A los lectores de GoAragón, amantes de la cultura aragonesa en su sentido más amplio y profundo, este libro les interesará especialmente. Porque Wiesenthal defiende una idea de Europa culta, humanista y diversa que también forma parte de nuestra mejor tradición. Aragón, tierra de paso y de encuentros (recordemos el Camino de Santiago o la antigua Corona), siempre ha entendido esa vocación de puente cultural. En tiempos de identidades cerradas y viajes exprés, Orient-Express nos recuerda que la verdadera riqueza está en el trayecto, en la conversación, en el respeto a lo diferente y en la memoria de lo que fuimos.

La Fundación Atención Temprana impulsa su labor en Aragón con 3.000 menores atendidos

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La Fundación Atención Temprana atiende a más de 3.000 menores en 23 centros distribuidos por todo Aragón

La Fundación Atención Temprana celebra el Día de la Atención Temprana del 16 de junio poniendo en valor su compromiso con la infancia y adolescencia aragonesa. La entidad, creada en 2003, ha consolidado una red de atención especializada que sigue expandiéndose, especialmente en zonas rurales.

La FAT cuenta con un equipo de casi 200 profesionales que desarrollan su actividad a través de una red territorial consolidada. Además de los tres centros en Zaragoza capital (Actur, Parque Roma y Moncasí), la Fundación opera en 20 localidades más, incluyendo Alcañiz, Andorra, Borja, Belchite, Calatayud, Caspe, Daroca, Ejea, Tarazona, Utebo y Zuera, entre otras.

La entidad está integrada por la Fundación Ramón Rey Ardid, Plena Inclusión Aragón y profesionales del Hospital Infantil Miguel Servet.

Pilar Castillón, gerente de la Fundación, destaca que “una intervención temprana puede cambiar la vida de un niño o niña y su entorno. La detección precoz y el acompañamiento familiar son fundamentales”. El objetivo de la entidad es “seguir ampliando recursos para atender las crecientes necesidades de la población infantil y adolescente, sin importar su lugar de residencia”.

Programas de atención especializados

La fundación desarrolla cuatro líneas principales de trabajo:

Atención Temprana (0 a 6 años): Proporciona atención integral para menores con dificultades en el desarrollo.

Servicio de Atención a la Infancia (a partir de 6 años): Ofrece intervención especializada en dificultades del aprendizaje, conducta y socialización.

Programa de Atención a la Adolescencia: Enfocado en salud mental, autolesiones, adicciones y trastornos alimentarios, integrando acciones en centros educativos.

PlanTEA: Brinda apoyo individualizado y grupal a la infancia y adolescencia con TEA y a sus familias.

Entre los proyectos destacados figura la Estimulación en Escuelas Infantiles Municipales, que permite detección precoz en el entorno educativo. Iniciado en Caspe, el programa está presente en municipios como Alhama de Aragón, Ariza, Maluenda, Sádaba y Borja.

Los Equipos Itinerantes de Atención Temprana acercan el servicio a familias de localidades como Daroca, Utrillas, La Puebla de Alfindén, Belchite y Andorra. Esta iniciativa está cofinanciada por el Fondo Social Europeo Plus (40%) y el Gobierno de Aragón (60%).

El domingo 15 de junio se celebrará la XII 7K Fundación Atención Temprana en el Parque Grande José Antonio Labordeta a partir de las 9.30 horas. El evento incluye una carrera de 7K para mayores de 14 años, una caminata no competitiva para todos los públicos y pruebas escolares adaptadas para menores nacidos a partir de 2012.

 

Nexus, de Yuval Noah Harari: entre la advertencia y el ensayo de futuro

Tras el éxito global de Sapiens y la repercusión de Homo Deus, Yuval Noah Harari regresa con Nexus, un ensayo que busca situarse en el centro del debate contemporáneo sobre el futuro de la humanidad. Si Sapiens miraba al pasado y Homo Deus especulaba sobre el porvenir, Nexus se concentra en el presente inmediato, en el punto de intersección —o colisión— entre biotecnología, inteligencia artificial e interdependencia global.

Un diagnóstico de la era digital-biológica

Harari parte de una idea sencilla pero poderosa: la humanidad ha entrado en una fase histórica donde las conexiones entre sistemas tecnológicos, biológicos y sociales han adquirido un carácter irreversible. La metáfora del “nexus” resume esa condición: somos nodos enredados en una red de datos, energía y vida, donde ninguna acción es completamente aislada.

El ensayo se despliega en tres ejes principales:

  1. IA y poder político, con un análisis sobre el papel de los algoritmos en la erosión de las democracias y la concentración del poder.

  2. Biotecnología, que introduce dilemas éticos sobre la manipulación genética, la prolongación de la vida y la redefinición de lo humano.

  3. Crisis globales interconectadas —pandemias, clima, migraciones— que confirman la necesidad de soluciones colectivas.

La principal virtud de Harari sigue siendo su capacidad de síntesis narrativa: combina historia, filosofía y ciencia en un relato accesible que logra atraer tanto a lectores curiosos como a especialistas. Además, recupera su faceta de pensador político, advirtiendo de los riesgos de que la revolución tecnológica quede en manos de pocas corporaciones y gobiernos sin controles democráticos.

Sin embargo, Nexus también muestra limitaciones. Su apuesta por la claridad expositiva a veces simplifica en exceso debates complejos: por ejemplo, sobre la viabilidad real de la inteligencia artificial “consciente” o las aplicaciones inmediatas de la biología sintética. En ocasiones, el libro parece más una llamada de atención ética que un análisis profundo con soluciones estructuradas.

En definitiva, Nexus no aporta el golpe de originalidad de Sapiens, ni la audacia especulativa de Homo Deus. Pero cumple otra función: sirve como brújula cultural en un momento de incertidumbre, ofreciendo preguntas incómodas y recordando que el futuro no está escrito, sino que depende de las decisiones colectivas de hoy.

Alaitz Leceaga: “Para mí era importante plasmar la realidad de ese momento, a través de los ojos de ese momento, no a través de la mirada de 2025.”

Alaitz Leceaga nos cautiva de nuevo con su última novela, La última princesa. Una historia que se desarrolla entre los rincones del País Vasco, de sobra conocidos por su autora y por Nora Cortázar, jefa del departamento de Ciencias del Comportamiento de Interpol, en cuya nueva vida lejos de España, parece no tener cabida el pasado que tanto se esforzó en dejar atrás. Ahora Nora debe volver a Lemóiz, a Irving, su antiguo amor; y a todos esos monstruos que deberá enfrentar si quiere resolver un crimen lleno de misterios, que a su vez le hará reconciliarse con su propia historia.

En esta entrevista viajamos con su autora a su propio pasado, cuando publicar era solo un sueño, y conocemos de primera mano los secretos de unos personajes tan complejos como humanos, que con cada novela seducen a más y más lectores.

¿Cuándo comenzó tu amor por la literatura?

Para mí, escribir ha sido siempre una necesidad. Empecé escribiendo cuentos, luego, de más mayor, pasé a los relatos. De hecho, mi primera novela la había planeado como un relato, pero enseguida me di cuenta de que era demasiado extensa para ese formato. Ahí ya me lancé directamente a un texto más largo y a mi primera historia, a mi primera novela. Además, antes de eso, yo no tenía ningún tipo de relación con el mundo editorial. Publicaba en un portal relatos por capítulos y cada semana iba actualizando la historia. Luego, mis lectores empezaron a escribirme para recordarme que tenía que actualizar el relato. Entonces me di cuenta de que realmente me apasionaba escribir de forma más profesional.

¿Cómo viviste el proceso de ver convertido un hobbie en tu profesión?

Yo lo viví, y todavía lo vivo, aunque suene cursi decirlo, como un sueño. Poder dedicarme a algo que me apasiona, y además tener el apoyo absoluto de mis lectores y de la crítica, poder centrarme en escribir, en mis historias, es una suerte que no tiene mucha gente. A día de hoy, y eso que han pasado seis años y, con esta, cinco novelas, lo sigo viendo como un sueño cumplido.

¿Llegaste a sentir vértigo al ver como tus historias adquirían más y más éxito?

Cuando publiqué El bosque sabe tu nombre, fue un éxito no solo aquí en España, también en media Europa. Recuerdo, en ese momento, sentir esa sensación de vértigo, de montaña rusa, al ver que una historia que me ha pertenecido solo a mí, unos personajes que solo yo conocía, de repente son familiares para otras personas. Ahora, con el paso de los años, y después de cinco novelas, el vértigo sigue, pero es tranquilizador saber que a los lectores les van a entusiasmar mis historias y mis personajes.

Tu eres originaria del País Vasco, el mismo lugar en el que se ambienta La última princesa ¿Tomaste la decisión de desarrollar la historia entre esos paisajes como forma de homenaje a tu tierra?

Lemóiz es un escenario maravilloso para un thriller. Esos bosques antiguos, ese mar Cantábrico, encajan de maravilla con lo que son los elementos de la novela negra. Además, parte de la historia se desarrolla en una plataforma petrolífera en altamar, y a mí me atraía muchísimo hablar de dos componentes tan dispares entre sí como son un bosque y unas estructuras gigantes creadas por los hombres.

¿Por que decidiste desarrollar la historia en 1992?

El contexto de 1992 es muy diferente al de 2025. Es un año en el que España está celebrando la Exposición Universal de Sevilla, las Olimpiadas de Barcelona. Yo creo que, a nivel colectivo, todavía perdura el recuerdo de esa época, y me atraía muchísimo desarrollar una historia ambientada en ese momento.

“Quería que los lectores habituales sintieran que estaban leyendo una novela de Alaitz Leceaga, y a la vez que los nuevos lectores se acercaran y descubrieran una historia y unos personajes complejos y diferentes.”

En la historia juegan un papel muy importante la mitología y simbología vascas ¿Cómo fue el proceso de documentación?

La novela incluye todo ese panteón de dioses y criaturas de la mitología precristiana. No solo vasca, sino de toda la zona norte de España. También se mezclan con rituales antiguos, celtas, vascos… Hay una excavación arqueológica en marcha, y el yacimiento de una princesa celta acaba cobrando mucho protagonismo. Tuve la oportunidad, incluso, de visitar un yacimiento arqueológico real de la zona. Fueron tan amables de responder a mis preguntas, no en la perspectiva de cómo se excava ahora, en 2025, sino de cómo se hacía en 1992. Poder documentarme así fue muy especial.

¿Desde el principio supiste que querías incluir personajes mitológicos?

Lo tenía muy claro. Yo soy una escritora muy planificadora. Creo que cuando escribes un thriller, le haces una promesa a los lectores al principio de la historia: “Ven conmigo, ven con mis personajes, vamos a resolver este misterio”, y les debes al final una respuesta, una resolución. Entonces, a mí planificar me ayuda muchísimo a conseguir cerrar todos los hilitos de una historia, todas las tramas, especialmente cuando existe un personaje como Nora Cortázar, que tiene tantas capas que van descubriéndose a lo largo de la historia.

Los personajes de esta novela se destacan por su complejidad y caracteres dispares, lo que los diferencia del tópico habitual en las novelas de misterio ¿Cómo viviste su creación y desarrollo?

Cuando me senté a escribir esta historia, tenía muy claro que quería escribir una novela de misterio, pero que fuera diferente. Quería que, por un lado, los lectores habituales sintieran que estaban leyendo una novela de Alaitz Leceaga, y a la vez que los nuevos lectores se acercaran y descubrieran una historia y unos personajes complejos, diferentes, como mencionas. Siempre es complicado meterse debajo de la piel o en el cerebro de algunos personajes, pero es verdad que yo disfruto mucho escribiendo personajes complejos, y a mis lectores les encanta. Después, cuando llega el momento de las presentaciones o las ferias y se te acerca un lector y te dice: «Este personaje me ha encantado, o me ha dado pesadillas, o le he cogido mucha manía», es muy reconfortante como autora.

Precisamente una de las dinámicas más interesantes de la novela es la que ocurre entre Nora, una policía, y su padre, un asesino en serie.

Yo creo que esta novela trata, entre otras cosas, el pasado y la influencia que tiene en todos nosotros, queramos o no. El pasado de Nora y su dinámica familiar tan dolorosa está marcada por ese padre, por ese famoso asesino. De alguna manera, eso también la ayuda después en su trabajo. Ella es la mejor persiguiendo asesinos en serie, incluso es profesora en la Interpol y enseña a otros a perseguirlos. Desde el principio supe que quería contar una historia sobre el pasado y cómo nos afecta en el presente.

El personaje de Nora es asperger de alto funcionamiento ¿Cómo te documentaste para desarrollar su personalidad en base a ello?

Es verdad que esa es una de las cosas que hacen especiales a Nora, pero no me gusta reducirla únicamente a ser asperger de alto funcionamiento. Me gusta pensar que ella, a pesar de eso, o gracias a eso, resulta tan increíble en su trabajo, porque la hace ser obsesiva, creativa, descubrir una serie de patrones que solo ella ve. Aun así, aunque en su vida profesional es la mejor y es imparable, en su vida personal eso no deja de complicarle un poco algunas relaciones.
Por suerte, tuve la oportunidad de charlar con diferentes asociaciones de personas que pertenecen al espectro autista, y me ayudaron a representarlo en todo momento desde el respeto y siendo fiel a sus características.

“El personaje de Nora Cortázar, me ha dejado claro que merece la pena perseguir a los monstruos, a los demonios, a todas esas cosas que nos asustan.”

¿Sentiste algo de reparo o respeto al tratar este tema?

No, yo sentí, igual que con otros asuntos espinosos y complejos que se mencionan en la novela, que debía ese respeto, al ser alguien que no pertenece al espectro autista, pero que está intentando plasmar esa realidad. Luego, algunas de las personas que me asesoraron pudieron leer algunos episodios que me preocupaban un poco más, o de los que quería estar especialmente segura de que había reflejado su realidad correctamente. Ellos se mostraron muy entusiasmados y muy contentos, así que, en ese sentido, estoy satisfecha.

Hablando de temas espinosos, el padre de Nora formaba parte de ETA. Un grupo que aún estaba muy presente en la sociedad española de 1992.

Es verdad que en el año 1992, el contexto social y político en Euskadi, y en toda España en general, es muy diferente al de 2025. No sentí reparo en sí, como te mencionaba antes con el tema del Asperger, pero para mí era importante plasmar la realidad de ese momento, a través de los ojos de ese momento, no a través de la mirada de 2025, por muy tentadora que pueda resultar. De todas formas, la central nuclear de Lemóiz me ayudó a lograrlo; es casi como una cicatriz, como un símbolo de todo lo que sucedió durante esa época.

Otra de las relaciones más relevantes para la trama es la de Nora e Irving. Un amor de juventud que fracasó, pero que ahora parece tener una segunda oportunidad. ¿Cómo construiste esta relación cuyo comienzo tiene lugar mucho antes del comienzo de la historia?

Irving es el contrapunto de Nora, porque, mientras que Nora es muy obsesiva, Irving es justo lo contrario, aunque de alguna manera su trabajo sí que les hace ser muy parecidos en otras cosas. Él es arqueólogo, entonces se dedica a inspeccionar el pasado, a seguir esas huellas. Cuando los crímenes actuales tienen relación con los crímenes del pasado, y con esa misteriosa tumba de la princesa celta, Nora e Irving se dan cuenta de que deben trabajar juntos y de que puede que, a través de esta investigación, encuentren un camino para sanar su relación. Yo he disfrutado mucho escribiendo su relación, porque se desarrolla a lo largo de toda la historia.

¿Qué crees que has aprendido de esta novela y sus personajes?

A mí esta novela, y sobre todo el personaje de Nora Cortázar, al que le he cogido muchísimo cariño, me ha dejado claro que merece la pena perseguir a los monstruos, a los demonios, a todas esas cosas que nos asustan. El mensaje de la novela es ese: que debemos perseguir a los monstruos, reales o metafóricos, a pesar del miedo.

Tu primera novela va ser llevada a la gran pantalla ¿Cómo has recibido esta oportunidad?

Se vive con mucha emoción, es un sueño hecho realidad, pero a la vez lo veo como un complemento maravilloso y un resultado de todos los cumplidos de los lectores y de ese cariño que ellos me transmiten siempre. Cuando se me acercan y me dicen que, leyendo mi historia, han conseguido evadirse de la realidad o que lo han vivido como si fuese una serie o una película, como escritora, es algo muy bonito de escuchar.

¿Hay alguna posibilidad de que la historia de Nora se extienda más allá de La última princesa?

Con El bosque sabe tu nombre, recuerdo que siempre estaba la pregunta de la continuación. Me apodaron “la bestseller discreta” porque nunca jamás revelo si estoy pensando en otra historia. Y es verdad que nunca me ha atraído escribir continuaciones de mis historias, a pesar de que los lectores las demandan, pero en esta ocasión, después de haber conocido a Nora Cortázar y todo su universo, por primera vez puedo responder: sí, me encantaría volver a resolver otro misterio de la mano de Nora Cortázar.