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18 julio 2024

Fernando Piró: “El nuevo lujo es que te personalicen algo, que puedas decir… ¡me han hecho un diseño exclusivo para mí y sé que ese diseño va a ser solo mío!”

Fernando Piró cosecha una trayectoria de más de 20 años en el mundo de la orfebrería y las joyas. Asentado en la capital aragonesa desde hace ya varias décadas, relata para Go Aragón sus andanzas profesionales, entre ellas la experiencia de colaboración con Pedro Andreu Lapiedra, batería de Héroes del Silencio.  Esta colaboración ha dado lugar a la marca “Siempre Héroes”, una colección de joyas y complementos inspirados en este grupo referente del rock español. 

Original de tierras valencianas, Fernando lleva la joyería en la sangre, es descendiente directo de orfebres y toda su familia está marcada por la profesión. Se trata de la tercera generación de orfebres en la familia, y pese a haber estudiado otras cosas, siempre se ha volcado en ésta que es su pasión, haciendo así honor al legado de su familia, que se estableció en el oficio hace casi 100 años. 

Su nombre empezó a resonar en la capital aragonesa con una de sus piezas más famosas, el medallón de la Virgen del Pilar. Desde entonces Fernando no ha parado de involucrarse en infinidad de proyectos junto a entidades como Fundación Ibercaja, Inycom, Patio de la Infanta o el Alma Mater Museum. 

Esta vez ha vuelto a sorprendernos con una colección de lo más simbólica para el rock español, Siempre Héroes. Esta marca, creada junto a Pedro Andreu, forma parte de un proyecto que no solo pretende conmemorar la trayectoria de Héroes del Silencio, si no que está dirigido a todo tipo de héroes, desde pescadores hasta deportistas.

Cuéntanos, ¿de dónde viene tu pasión por la joyería?

Soy tercera generación de orfebre, esto quiere decir que mi abuelo el año que viene, o dentro de 2 años, va a hacer 100 años que se estableció, no que nació, sino que se estableció, porque mi abuelo ahora tendría ciento veintitantos años. 

Entonces mi abuelo empezó a la antigua usanza, estudió en la Escuela de Artes y Oficios y se metió prontito a trabajar como aprendiz en un taller de orfebre en Valencia, Devesa. El proceso es como se hacía hace 300 o 400 años, tú entrabas en un taller como aprendiz y te empezaban a enseñar todas las técnicas de la orfebrería, no de la joyería, porque la joyería, la orfebrería, y la platería se han ido especializando desde hace relativamente poco. Digo relativamente, un siglo, quizá algo más, pero en los talleres de orfebrería y en los talleres de platería hacían de todo, todo tipo de objetos que fueran de plata o de oro.

Por ahí está el lado de la orfebrería, de mi abuelo, y sobre todo del tener un lugar donde iba los fines de semana, o en vacaciones, a echar una mano y a que me enseñarán. En este caso, la curiosidad cuando eres más pequeño, y la obligación de ir a echar una mano cuando eres más mayor, es en parte lo que fomentó mi pasión por la orfebrería y posteriormente por la joyería.  Para aprender me decían, “mira, fíjate cómo lo hago yo, cómo sujeto la herramienta, como tal…”, y cuando llevas muchas horas de observación, entonces te empezaban a dejar a ti hacer pequeños trabajos para ver si vas cogiendo destreza. 

Pues eso por un lado, y luego también por el lado de mi abuelo paterno, Antonio Piró García, tenía unos tíos abuelos que tenían una tienda de platería, donde ya se tenían joyas. Yo eso no lo viví tanto porque eran tíos abuelos, pero me imagino que por ahí vendrá algo también.

Todo esto sucede en Valencia, yo nací en el 72, así que todo esto fue en los años 80 y los 90, luego conocí a mi mujer, que es de aquí, y ya me vine para Zaragoza cuando terminé de estudiar. Yo estudié algo completamente distinto, más temas de Industria, mantenimiento, y todo esto. Más adelante la vida nos llevó a trabajar en el extranjero, concretamente en Puerto Rico, y luego nos volvió a traer aquí. 

Y bueno, ya estando en Zaragoza yo hice de todo, trabajé en la construcción, vendí seguros, trabajé en la industria también, pero siempre había algo que me hacía pensar “no sé, esto no me llena”. Así que me dije, “¿por qué no monto algo para mí?”, aunque yo tampoco tenía claro que quería volver a las raíces de la familia, pero bueno, se dio la circunstancia. Un amigo sacerdote me dijo, “oye, lo que hace tu familia en Valencia de mantenimiento y restauración de piezas, aquí en Zaragoza me cuesta encontrar gente que también lo haga”. Por aquel entonces yo estaba sin trabajo y dije “vale, pues te lo hago yo”, y esa fue un poco la chispa de la que de resurgió esta vocación en mí. Estuve durante un año y pico cogiendo materiales y bajando a Valencia a trabajarlos, porque entonces utilizaba el taller de la familia, hasta que me pude establecer aquí, de eso hace ya 23 años.

A pesar de tus orígenes valencianos, actualmente tu vinculación con Aragón es muy fuerte, lo podemos apreciar en muchos de tus diseños más populares. ¿Qué nos podrías contar a cerca de esto?

Desde siempre mi familia ha sido muy valencianista, es decir, mi familia tiene mucho apego y mucho interés por la historia, y siempre hemos sentido como muy “nuestro” lo que es Aragón, lo que fue la antigua corona de Aragón y el Reino de Valencia, de donde nos preciamos ser. Siempre que subíamos al Pirineo hacíamos una parada en el Pilar, porque era casi que obligatorio, entonces siempre hemos tenido mucho apego por Aragón. 

Además, de joven fui conociendo a gente de aquí, conocí a mi mujer y empecé a venir a fiestas del Pilar, entonces Zaragoza era como el paraíso, porque siempre que venías aquí estabas de fiesta y tal. Había mucho cariño, mucha relación con los amigos y en ese sentido no fue difícil, me dije “termino de estudiar en Valencia y me voy para allí”, eso no fue complicado.

Háblanos sobre cómo surge tu relación con Héroes del Silencio.

Pues la historia es que preparé unos anillos tipo sello, como los que se usaban antes para sellar con lacre las cartas por una historia, bueno, más bien una inspiración. Necesitaba salir del trabajo del día a día, me vino una inspiración, hice el primer anillo y luego me di cuenta y dije, “¡que guay!”. Fue a raíz de ver el documental de Héroes del Silencio, y cuando estaba en pleno proceso diciendo “¡qué chulo va a quedar esto!”, pensé en lo mucho que me gustaría que lo tuviera cada uno de ellos.

Hicimos llegar los anillos a todos los integrantes del grupo, y justo coincidió que en ese momento Pedro tenía muy avanzado el tema de la de la colección Siempre Héroes, que es como él ha afirmado siempre o casi siempre, desde que tiene recuerdos de empezar a firmar autógrafos. Siempre hacía una especie de dibujito de un bombo, una parte de la batería, y ponía “Siempre Héroes, Pedro Andreu”, de ahí surgió todo esto. 

Después hablé con Adrián Garcés, que llevaba esos asuntos en ese momento, y dijo, “Oye, que estamos interesados en lanzar una parte de merchandising, así que si quieres nos juntamos aquí un día.

Aunque este proyecto no tenía un propósito de comercializarse a gran escala, porque eso también lo estábamos hablando, el cómo se iba a vender. Se vende físicamente aquí (en la joyería de Fernando), y de momento solo en físico, pero el objetivo era sacarlo, no era hacer negocio con ello, si no que el mundo lo viera más como arte. Se trata de un proyecto personal de Pedro y un proyecto personal también mío, para tenerlo físicamente, que la gente venga y diga “¡que guay que está!”. 

Obviamente la idea era hacer un producto que esté bien hecho, y de momento este objetivo se está cumpliendo, el producto se va vendiendo, va teniendo su goteo, y de momento aquí está.

¿Qué más se va a hacer?

De momento esto. Lo que hay en la cabeza de Pedro es la parte que a él le gusta mucho que respetemos, y por eso hay buen feeling, porque yo le digo siempre, “yo pregunto”, y Pedro dice “sí, y yo respondo lo que creo que tengo que responder”. 

Centrándonos ya en el proyecto Siempre Héroes, respecto al anillo que regalaste a los integrantes de la banda, ¿se trata de un diseño exclusivo solo para ellos o es parte también de la colección?

Totalmente exclusivo, cuatro hay y están entregados, no se van a hacer más. De hecho he conocido a gente de fuera que ha venido aquí a pedirme por favor que se lo hiciera, y les he tenido que decir que no, 4 hay y son exclusivos, en ese sentido es como el trabajo que hago para cualquier otro cliente, y si quieren exclusividad obviamente reciben exclusividad.

No obstante, yo tengo un anillo que es como para unirlos todos, en este tipo de proyectos siempre me gusta quedarme con una pieza, por la curiosidad y sobre todo porque hay que enseñarlo.

¿Cómo fue para ti la experiencia de trabajar con una leyenda del rock español como Pedro Andreu?

El día que empezamos a trabajar en el proyecto le dije a Pedro, “me vas a perdonar dos cosas, la primera, que puede que tenga algún momento de fan”, a lo que él se reía, “y la segunda, decirte que no las veces que sean necesarias”. Pedro es una persona súper creativa, y no es la primera vez que trabajo con personas creativas ni mucho menos, pero las personas que somos así, soltamos una idea y es como cuando tiras una piedra a un estanque que está en calma, la onda empieza a expandirse y no sabes dónde va a parar. Entonces tienes que decir, vale, vamos a acotar. 

Cuando empezamos a lanzar algunas ideas para la colección, pensamos en hacer un PIN, una pulsera un collar, y mil cosas más, entonces ahí ya vimos que se nos empezaba a ir la mano, así que decidimos acotar. Además, todo esto ocurrió hace 2 años, en una época en la que Pedro viajaba muchísimo a Panamá y a México para hacer los conciertos con las bandas tributo desde allá, y estaba muy activo. Entonces por Mail o por WhatsApp me mandaba una idea, y yo le sugería que modificase algunas cosas, pero él me mandaba 10 modificaciones, y yo le decía “¿para qué tantas?”.

Al principio chocante, impone hasta que te pones en modo profesional, pero luego es una persona muy fácil de tratar, por lo que trabajar con él ha sido todo un lujo. 

¿Qué significa para ti ser el arquitecto de una colección que supone toda una simbología para la música rock en España?

Responsabilidad, lo voy a poner al nivel de la responsabilidad profesional. No es lo mismo, pero cuando hice la medalla de la de la Virgen del Pilar, no es que fuera el primero que hizo una medalla moderna de la Virgen, pero en el año 2008, yo no encontraba prácticamente medallas, colgantes, pulseras o anillos donde estuviera la imagen de la Virgen del Pilar plasmada de una manera moderna, era todo como muy clásico. Lo cierto es que me daba cierto apuro tocar ese icono para traerlo a una visión moderna.

En el caso de Siempre héroes aquí no hay que tocar mucho porque ya está todo un poco definido, de hecho, Pedro es el que diseña su propia tipografía, porque está todo basado en los dibujos de Pedro. Es la responsabilidad de decir “esto lo tienes que hacer bien, Fer”, porque este proyecto representa la imagen de Pedro Andreu, y todo lo que eso conlleva en cuanto a batería de Héroes del Silencio. Ahí ya entra tu profesión y tu profesionalidad, es decir, tú sabes hacerlo bien y lo vas a hacer perfectamente, y lo cierto es que estoy muy contento con cómo lo hemos hecho, y Pedro está muy contento con todo lo que se ha hecho. 

¿Podríamos haber hecho más cosas?, sí, podemos hacer infinitas cosas, pero tienes que ceñirte a algo que quepa en el stand, que sea controlado, y que sirva como botón de muestra para que en un futuro, si es posible, que esto vaya a más, pero de momento dejarlo aquí. Ha sido más una cuestión del concepto que del propio diseño de la de las piezas, una responsabilidad y un gusto poder hacerlo, porque para mí ha sido un sueño.

¿Qué tiene de especial esta colección?, háblanos un poco sobre los materiales que habéis utilizado.

El especial que tiene es que a pesar de ser una colección de merchandising, hemos tratado de que no fuera una colección de merchandising al uso. En la primera reunión estábamos todos de acuerdo en que lo que se había hecho en cuanto a merchandising de Héroes del Silencio hasta entonces, era tosco, sobre todo por los materiales que se utilizaban, aunque seguro que alguien alrededor del mundo habrá hecho alguna pieza chula de plata, pero el merchandising que había hasta entonces no reflejaba la calidad que se podía esperar.

Y dije, “lo primero que vamos a hacer es darle a esto una calidad de materiales que vaya acorde con la calidad de la banda”. Propuse desde un principio materiales naturales y nobles, trabajar con plata, con cuero natural y con piedra natural, que es lava volcánica, para que también tuviera ese enlace con América. Y bueno, esa fue la idea original, hemos trabajado también con caucho, que es un material como muy rockero, añadimos las pátinas de las piezas en oscuro, y añadimos cierres de acero inoxidable.

Todo recuerda un poco al mundo del rock, queríamos que tuviera esos guiños, y que lo pudiera llevar tanto alguien que vista una chaqueta para ir arreglado, como alguien que lleve su chupa de cuero.

¿Qué repercusión crees que puede tener la colección “Siempre Héroes” a nivel internacional?

Creo que sería presuntuoso pensar que esto puede tener una repercusión a nivel internacional. Los fans de Pedro y de Héroes están más por la por la labor de una especie de fuente de esperanza, es decir, están esperando que surja ahí algo, y está asumido que esto puede remover en el entorno de los fans, y la gente puede decir, “Ah, pues siguen haciendo cosas y tal”.

Lo cierto es que sí, se siguen haciendo cosas, pero más allá de eso no, es decir, que esto tuviera una repercusión internacional tampoco era el objetivo, sino simplemente hacerlo, proponerlo e iniciar un proyecto que te ilusiona, esforzarte por dar los mejores resultados, y disfrutar el camino, y es lo que estamos haciendo.

 

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Además del proyecto “Siempre Héroes”, ¿en qué otros proyectos has trabajado durante 2022?

Durante 2022 he estado básicamente haciendo proyectos para particulares, que es mi día a día. La gente viene, se sienta aquí, me llama antes, o también me contactan últimamente mucho por Instagram, porque ven cosas que has hecho y te dicen “oye, yo quiero hacer esto”, y te cuentan el proyecto. Sobre todo viene gente que quiere unas alianzas de boda especiales.

Creo que el “nuevo lujo” es que te personalicen algo, que puedas decir “me han hecho un diseño exclusivo para mí y sé que ese diseño va a ser solo mío”, aunque también es cierto que la gente viene con mucha foto de Instagram o de Internet en general, pero luego tienen una idea sobre cómo lo quieren personalizar y tal, por lo tanto el cliente colabora en el proyecto de una forma muy activa. Incluso hay veces que los clientes te cuenta parte de su vida para que tú eso lo integres en una pieza, de hecho en Instagram siempre he jugado mucho con eso, subo fotos de la pieza, pongo las iniciales y tal.

Ahí están por una parte este tipo de proyectos, que molan mucho porque es como muy de tú a tú, pero otro proyecto en el que he estado trabajando en este 2022, así como más llamativo o más grande, es un proyecto de regalos de empresa para Inycom. 

También es verdad que trabajar para empresa es otro nivel diferente. A lo largo de mi vida, sobre todo desde 2010, he hecho proyectos con lo que era antiguamente Obra Social Ibercaja, para Patio de la Infanta, para el Museo Ibercaja Goya, para el proyecto Viñas del Vero, luego también tengo una colección exclusiva en el Alma Mater Museum, así que he participado en varios proyectos, sí.

Otro proyecto muy importante que has llevado a cabo son los medallones de la Virgen del Pilar, ¿qué nos puedes contar acerca de ese proyecto?

En torno al año 2008, mi mujer y muchos amigos llevaban bastante tiempo sugiriéndome que hiciese algo de la Virgen, pero a mí me daba mucho respeto tocar un icono como ese. Y entonces se me quedó el runrún, además yo siempre decía que cuando hiciera algo, sería algo distinto, porque hacer algo que ya está muy visto, para mí es como no hacer nada. Entonces, como me gusta mucho mezclar lo antiguo, lo muy antiguo, y lo muy moderno, centré mi atención en la Plaza del Pilar, uno de mis lugares favoritos de Zaragoza. La contraposición de la reforma que se hizo tan moderna, tan diáfana, luego el propio Pilar, la portada de Pablo Serrano… 

Y fue a partir de ahí que empecé a hacer los primeros esbozos y sobre todo a trabajar, plasmándolo en los primeros prototipos y tal, porque yo dibujo muy poco y trabajo mucho el material como como si estuviera esculpiendo. 

En este caso, estuvo rodando la medalla por mi tablís, que es la mesa de trabajo de los joyeros, como 6 meses. Al final, un día paso mi mujer por el estudio y me dice, “¡anda, qué chula!”, y digo, “pues no está terminada”, y dice “cómo que no, ya está terminada”. Se la puso y primero vino el boca a boca, luego tocó registrarla, empezar a venderla y un éxito, de hecho, tal éxito que enseguida surgieron por ahí personas que querían copiarla completamente. Surgieron versiones y bueno, pues lo demás es historia, como dice un amigo que es del sector, “tú abriste la brecha, o sea, creaste tendencia. Si te copian es por algo”.

Preguntas fuera de cámara:

¿Cuál es tu rincón favorito de Aragón? 

Alquezar. 

¿Y un restaurante que no nos podemos perder?

Sophia Bistro.

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