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3 septiembre 2022

La primera catedral de la península ibérica está en Jaca

Casi 1.000 años de historia han dotado a la catedral de Jaca de una majestuosidad y originalidad únicas. Muy ligada a la creación de la ciudad, la primera catedral de la península ibérica abarca desde las primeras manifestaciones románicas hasta las expresiones artísticas de finales del siglo XVII.

La primera catedral de la península ibérica está en Aragón, concretamente en Jaca. Considerada uno de los templos más importantes del primer románico español, la catedral de Jaca está estrechamente vinculada a la creación de la ciudad, así como a la historia del Reino de Aragón. Su reconocida antigüedad y su síntesis de elementos propios y ajenos la convierten en una parada imprescindible en el Camino de Santiago.

El monarca de Aragón Sancho Ramírez dotó de fueros a la ciudad de Jaca, convirtiéndose en sede diocesana. Y si hay obispo, ha de haber catedral.  Así fue cómo se ordenó levantar un templo en advocación a San Pedro sobre el monasterio homónimo ya existente a partir de 1077. Disfrutando de un enclave privilegiado, Jaca fue capital primitiva de un incipiente reino entre 1077 y 1096, lo que permitió desarrollarse como pujante centro comercial en la ruta del Camino de Santiago, aquella que conducía a los peregrinos desde Roma hasta Santiago de Compostela. Otra ruta que pasa por Aragón y no te puedes perder es la ruta Mariana, un itinerario cultural, religioso y natural. 

Configuración románica 

La catedral conserva hoy en día su estructura básica y configuración románica: una planta basilical de tres naves, divididas en el interior por pilares cilíndricos y cruciformes, tres ábsides en su cabecera y un amplio pórtico de dos tramos. En el ábside meridional se localizan los elementos que resumen el lenguaje arquitectónico característico del románico jaqués, difundido después por toda la ruta jacobea: el ajedrezado y las bolas, que están presentes en los apoyos interiores. 

catedral jaca
Interior catedral de Jaca. (Foto: jaca.com)

La visita al actual edificio, fruto de sucesivas reformas, ampliaciones y destrucciones representa un viaje por la historia y la evolución del arte, desde las primeras manifestaciones del románico hasta las expresiones artísticas de finales del XVIII. Todos los elementos están concentrados en armoniosa convivencia como si fuera la catedral de Jaca se tratara de un libro abierto. 

Influencia en otros templos religiosos

Su estilo tan simbólico y especial se difundió por los demás reinos de la Península Ibérica, en gran parte gracias al camino de Santiago. Uno de los elementos característicos del templo es indudablemente el ajedrezado jaqués, basado en la alineación de pequeños cilindros con relieve que asemejan su imagen a un tablero de ajedrez. Desde Jaca se extendería su uso a otros templos como pueden ser la Catedral de Zaragoza, San Martín de Frómista, San Isidoro de León o Santo Tomé de Zamora, entre otros. 

Otro de los elementos a destacar de esta catedral es el Crismón de su puerta principal. Ubicado entre dos leones, es de gran importancia tanto por su validez arquitectónica como por lo que representa. En los templos medievales, las entradas a las iglesias eran algo más que un lugar de paso, pues marcaban la separación entre el mundo terrenal y la Casa de Dios. Representado por primera vez en Jaca, este motivo ornamental se extendería después a todas las iglesias aragonesas.

catedral jaca
Crismón de la puerta principal de la catedral de Jaca. (Foto: jaca.com)

Más historia: la ciudadela de Jaca 

Una de las fortalezas de la Edad Moderna más grandiosas y singulares de España, esta construcción de planta pentagonal del siglo XVI es la única de su genero que se conserva en toda Europa. Allá por el año 1592, Felipe II ordenó levantar la fortaleza como estrategia de defensa ante la invasión del Valle de Tena por parte de las tropas del Sur de Francia.

ciudadela catedral de jaca
Vista aérea ciudadela de Jaca. (Foto: huescalamagia.com)

Completamente rodeada por un foso, aún conserva a la perfección todas sus partes características desde los baluartes, los polvorines o los túneles hasta su preciosa entrada a la que se accede a través de un puente levadizo manejado desde su interior. En una perfecta combinación de historia y diversión, la ciudadela de Jaca alberga el Castillo De San Pedro y el Museo de Miniaturas Militares. Este último constituye un repaso a la historia de los ejércitos del mundo desde la Antigüedad hasta el siglo XX, todo ello a través de 32.000 miniaturas.

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