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21 abril 2024

Embajador Takahiro Nakamae: “Japón y España tienen la responsabilidad de avanzar juntos”

Este 2023 Japón preside el G7, mientras España ostenta la presidencia del Consejo de la Unión Europea en el segundo semestre. Por eso, el embajador del Japón en España, Takahiro Nakamae, incide en que es el momento de “avanzar juntos para sintonizar la agenda global”. En una entrevista a Go Aragón a su paso por Zaragoza, el diplomático analiza las oportunidades de cooperación entre ambos países y también entre Japón y nuestra comunidad, con muchas vías por explorar todavía.

En diciembre de 2022 llegó a Madrid para asumir el cargo de embajador del Japón en España. ¿Cómo valora estos meses al frente de la institución?

Efectivamente, han pasado diez meses desde mi llegada y ha sido un tiempo muy fructífero. Las relaciones bilaterales se están desarrollando no solo en los ámbitos tradicionales, como el turismo o la cultura, sino también en la economía, con nuevas áreas, como las energías renovables. Y también en una nueva área de nuestra cooperación, la política de defensa.

¿Cuáles son las principales metas de la Embajada?

Primero, consolidar las relaciones que ya tenemos, pues este año cumplimos 155 años de relaciones diplomáticas. España es uno de los países más tradicionales en relación diplomática con Japón.

También queremos explorar varias áreas nuevas para el fortalecimiento de vínculos. En este mundo donde los asuntos de una región tienen mucho que ver con los de la otra, más concretamente entre Europa e Indo-Pacífico hay muchas cosas que se deben considerar de modo conjunto. En este sentido, este año a Japón le toca la presidencia del G7, mientras que este semestre España preside el Consejo de la Unión Europea. Tenemos la responsabilidad de avanzar juntos para sintonizar la agenda global. En la diplomacia tenemos mucho trabajo para hacer conjuntamente.

Más allá, necesitamos que España tenga mayor interés en el Indo-Pacífico y que como socios estratégicos tengamos una colaboración de nivel global a través para compartir los intereses de ambos lados y seguir colaborando en varios asuntos concretos.

España es uno de los países más tradicionales en relación diplomática con Japón.

El embajador Takahiro Nakamae en la entrevista en Zaragoza con Go Aragón.
El embajador Takahiro Nakamae en la entrevista en Zaragoza con Go Aragón. FOTO: Inés Escario.

Habla de una longeva relación entre Japón y España, ¿cómo es en estos momentos?

Además de lo tradicional, los dos países están experimentando nuevos aspectos de nuestras relaciones. En cuanto a las relaciones económicas por ejemplo, ambos mercados son bastante maduros.

Junto con la agenda global que compartimos que acabo de mencionar, Japón y España están frente a un potencial de desarrollar la agenda de nivel global conjuntamente, algo que no habíamos experimentado anteriormente.

Usted defiende que Japón y España “no son simples amigos que sienten atracción mutua, sino que son importantes socios que comparten valores fundamentales”. ¿Cuáles son estos valores que nos acercan?

Los valores fundamentales no son valores que pertenezcan a cierto grupo de países, sino que compartimos con toda la comunidad internacional, con toda la humanidad. Son, más concretamente, respeto a los derechos humanos y a la integridad de cada uno de los ciudadanos. Respeto a la ley y a la democracia. Aunque estos valores se desarrollaron en mayor parte en la Europa occidental, creemos que a lo largo de nuestra historia son los valores que ahora se comparten.

España y Japón son países que valoran especialmente estos principios.

Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2022 había una población japonesa en España de más de 6.000 personas, con unas 60 residiendo en Aragón. ¿Se siente a gusto la población de origen japonés en el país?

Por lo que escucho de los japoneses que residen aquí, aunque son pocos, todos están muy contentos. Además, hay bastante número de estudiantes que estudian en Zaragoza, incluyendo a nuestros colegas de la carrera diplomática, mis amigos que han tenido la experiencia de pasar un año o dos en Zaragoza estudiando españolSin excepción, todos aman esta ciudad y acarician la experiencia de haber pasado su tiempo de juventud aquí. Así que en ese sentido, no tengo ninguna duda.

Recientemente participó en la inauguración del Congreso del Grupo Japón, en Zaragoza, que este año lleva el nombre de ‘Japón, país influyente’. ¿Cómo se plasma la influencia de Japón en España? 

Buena pregunta. Cuando hablamos de influencia se trata de varios aspectos: cultura, gastronomía, turismo, economía, política…

El Japón de hace 30 o 40 años atrás, que se estaba expandiendo como un país exportador de bienes, ha atravesado desde entonces tres décadas de estancamiento económico.

No creo que el Japón de hoy sea un país en este sentido económicamente más poderoso que el Japón de hace 30-40 años, pero lo que es cierto es que Japón es más consciente de la responsabilidad que tiene nuestro país en la comunidad internacional. En vez de la influencia económica en el sentido cuantitativo, de volumen, creo que Japón está orientándose cada vez más a la calidad y a los puntos más esenciales. Además, aporta ideas para contribuir al bienestar de la comunidad internacional. En ese sentido, no se limita solo a la cultura y economía, sino también a la política.

Por eso, la conclusión de mi disertación en el congreso era que, cuando hablamos de influencia, yo diría más bien que la responsabilidad de Japón ha aumentado. Hay que dedicar mucho esfuerzo para cumplir esa responsabilidad.

Japón es más consciente de la responsabilidad que tiene nuestro país en la comunidad internacional.

Y ahora, en el sentido contrario, ¿en qué ámbitos influye más lo español en Japón?

Lo tradicional como la música, el baile, el turismo… Pero ahora España está cada vez más presente en otras áreas, como en la de energía renovable donde la industria española tiene una ventaja muy fuerte a la que algunos empresarios japoneses están poniendo mucho interés.

Algunas empresas ya tienen instalaciones muy importantes en Japón, donde proveen sus productos y servicios. Es decir, las empresas españolas se están volviendo mucho más globales, son jugadores globales. Entonces, en este contexto creo que Japón está redescubriendo España, aunque todavía hace falta más. En este sentido, creo que nosotros también tenemos una misión para propiciar el mayor entendimiento y el mayor vínculo cultural.

Desde noviembre de 2022 Takahiro Nakamae es embajador del Japón en España. FOTO: Inés Escario.
Desde noviembre de 2022 Takahiro Nakamae es embajador del Japón en España. FOTO: Inés Escario.

En 2019 entró en vigor el Acuerdo de Asociación Económica entre la Unión Europea y Japón. ¿Cómo han evolucionado las relaciones comerciales entre Japón y España?

El año pasado la exportación de España a Japón fue de 3.200 millones de euros. Al mismo tiempo, España importó de Japón 3.900 millones de euros. Es un comercio bilateral más o menos equilibrado. La exportación de España a Japón ha incrementado durante estos diez años de los 2.000 millones a 3.000 millones aproximadamente. Una parte muy importante de este incremento es la carne de cerdo.

Quiero destacar que el mercado japonés es bastante maduro, al igual que el español, con una economía muy desarrollada. Así que en términos de comercio bilateral, desde el punto de vista cuantitativo, no hay mucha expectativa de una expansión.

En lo que nosotros estamos poniendo más atención es en la colaboración entre las empresas japonesas y españolas, produciendo conjuntamente productos para exportar al mercado global. Estamos observando ya algunos ejemplos en el área de infraestructuras, transporte y energía renovable.

Sobre todo, de aquí en adelante las energías renovables o el hidrógeno verde son las áreas donde se prevé mucha potencialidad de colaboración entre los dos países y donde la industria española tiene ventajas muy importantes a nivel global.

Las energías renovables o el hidrógeno verde son las áreas donde se prevé mucha potencialidad de colaboración entre los dos países.

Recientemente, Go Aragón organizó una jornada sobre Japón dirigida a empresarios, ¿cómo valora este tipo de acciones?

Es una muy buena noticia para las relaciones empresariales entre Japón y España. Estamos muy agradecidos por esta iniciativa. Nuestra esperanza es que se desarrolle sobre esta base todavía más el intercambio de información, vínculos y networking entre las empresas aragonesas y japonesas. Para ello, nuestra embajada o la oficina de promoción de comercio y las asociaciones empresariales japonesas en España están dispuestas a colaborar.

La empresa aragonesa ARPA colabora con la japonesa Toyota en un proyecto de hidrógeno verde. Pero las relaciones entre empresas japonesas y aragonesas no son muy habituales. ¿Qué consejos da a nuestras empresas para acercarse al mercado? 

El mayor desafío es que los empresarios japoneses y los empresarios aragoneses no se conocen todavía. Para ello, hace falta mucho esfuerzo y el evento que organizaron ustedes el mes pasado es un proyecto muy apreciado en este sentido, porque lo que falta es fomentar el interés.

Para llegar al otro, esperando, no se puede. Otras Comunidades Autónomas están organizando misiones japonesas para invitarlas a conocer la industria de su propia región y este tipo de encuentros son muy necesarios.

Zaragoza, a pesar de que es una ciudad tan histórica y con tanto vínculo cultural con Japón, es poco conocida. Hay que hacer conocer las ventajas que tiene la industria aragonesa, porque hay mucha competencia a nivel global y a nivel nacional. Yo creo que es importante que las empresas aragonesas también participen en estas campañas.

Hay que dar a conocer las ventajas que tiene la industria aragonesa, porque hay mucha competencia a nivel global y a nivel nacional.

Hablemos ahora del hermanamiento de amistad entre el Camino Kan-non y el Camino de Santiago. Como curiosidad, por Aragón también pasa el Camino de Santiago Francés. ¿En qué consiste esta alianza?

El Camino de Kan-non es el camino de peregrinaje más antiguo en Japón y es una gran noticia en términos de intercambio cultural entre los dos países.

Esta cultura de peregrinaje no es solo viajar a un santuario o un lugar religioso, sino que es todo el proceso de días y semanas… Tengo un amigo que lleva varios años tratando de cumplir este peregrinaje del Camino de Santiago, poco a poco. Esta experiencia por sí misma, al llegar al destino religioso, es un valor espiritual que se siente en el Camino de Santiago y que se comparte entre los japoneses también.

Recientemente, como ha mencionado, se estableció este convenio, pero también este año se cumple el 25 aniversario del hermanamiento entre el Camino de Santiago y el Camino de Cumano. Aunque sea una religión diferente, se nota la similitud de la espiritualidad a través de esta tradición de peregrinaje. Es algo muy valioso ver esta similitud, así que nuestro deseo es que a través de este hermanamiento se fomente aún más el intercambio cultural y religioso, así como la industria turística. Con ello, se puede esperar la mayor comprensión mutua.

Esta experiencia por sí misma, al llegar al destino religioso, es un valor espiritual que se siente en el Camino de Santiago y que se comparte entre los japoneses también.

Hablando de turismo, ¿cuáles son los principales atractivos a los que acuden los turistas españoles en Japón?

Tradicionalmente, yo creo que los turistas españoles igual que de otras nacionalidades se concentraban en los puntos más famosos: Tokio, Kyoto, Monte Fuji, Hiroshima…

Pero ahora son cada vez más conscientes de los atractivos de otros lugares que tenían menos presencia turística internacionalmente. En Japón se están redescubriendo estos encantos turísticos. 

Cuando se trata del sector turístico, España es mucho más avanzada, pues acoge a más de setenta millones de turistas al año y Japón hace doce años recibía apenas ocho millones al año.

Pero algunos turistas descubrieron los encantos de no solo los lugares de mayor popularidad, sino de una aldea en el interior, de una ciudad pequeña, del paisaje, de la naturaleza… Y piensan que merece la pena todo el camino para llegar a Japón para experimentar esto.

El embajador japonés Takahiro Nakamae, después de la entrevista con Go Aragón. FOTO: Inés Escario.
El embajador japonés Takahiro Nakamae, después de la entrevista con Go Aragón. FOTO: Inés Escario.

Y en España, ¿qué es lo que más valora el turista japonés?

Antes de la pandemia había unos 600.000 turistas japoneses que visitaban España anualmente. Con la pandemia se ha reducido y tenemos que trabajar en su recuperación.

Los lugares más tradicionales son Madrid, Barcelona y Andalucía, aunque los japoneses también están descubriendo nuevos aspectos en el país. Por ejemplo, el País Vasco se está poniendo bastante de moda, también por su gastronomía.

Yo soy viajero y me gusta conducir con el coche para descubrir el interior; porque España es un país realmente encantador, con una gran diversidad de paisajes y culturas. En este sentido, es todavía poco conocida. Por ejemplo, Santiago de Compostela, que es muy conocido, para muchos turistas resulta un poco costoso llegar hasta allí. También hay ciudades como Zaragoza o Salamanca, con joyas históricas, pero falta mucho para que se desarrolle entre los turistas japoneses.

La Sociedad Deportiva Huesca ha impulsado una academia de fútbol en Japón, de la mano de Shinji Okazaki, con la que vienen jóvenes futbolistas cada año, ¿cómo valora esta alianza deportiva?

Por supuesto, en fútbol España es mucho más avanzado, y en Japón intentamos seguir lo que están haciendo aquí y seguimos aprendiendo de España. Valoro mucho este tipo de iniciativa para formar, educar y entrenar a los jóvenes. Es muy buena iniciativa y ciertamente en Japón se tiene mucho aprecio a los españoles en cuanto a fútbol, así que este tipo de proyecto también tiene un valor de branding y no tengo duda de que va a tener mucho éxito.

Usted ya conocía bien España, pues estuvo viviendo en Valladolid y Madrid entre 1986 y 1988, cuando comenzaba su andadura como diplomático. ¿Ha visto muy cambiado el país?

Sí, por supuesto (ríe). Primero, ha cambiado el perfil económico y social, con todas las nuevas infraestructuras, el tren rápido, las autopistas o el turismo. Las ciudades han cambiado mucho, las calles que antes a mí se me prohibía pasear por cuestión de seguridad ya están llenas de turistas internacionales, con cafés y tiendas muy sofisticadas.

Honestamente, echo un poco de menos los bares y mesones de tipo tradicional, pero España se pone cada vez más acogedora a los turistas internacionales.

El papel que desempeña España en la comunidad internacional también ha cambiado mucho. En el 86 apenas ingresaba a la Comunidad Europea y ahora es un país líder en la Unión. La economía ha crecido notablemente y sus tecnologías en áreas como la energía renovable o hidrógeno verde reflejan aspectos muy notables del cambio en España.

Por supuesto, hay varios aspectos que los españoles preservan, como la hospitalidad, la amabilidad de la gente… Son valores muy apreciados.

Personalmente, ¿qué es lo que más le gusta de España?

¡Es una pregunta muy difícil! (Ríe) Lo que ahora me encanta es conocer la historia del país visitando monumentos y lugares históricos con castillos, monasterios y leyendo sobre la historia.

España es un país sorprendente, viajando con el coche en un pueblo desconocido, de repente, aparece un castillo majestuoso que no está en la guía turística. Meterme en este ambiente me encanta y suelo viajar sin guía turística.

Japón y España están muy lejos, pero, ¿somos muy diferentes? ¿O existen similitudes entre japoneses y españoles?

Eso es algo que les quiero preguntar también a ustedes (ríe). Aunque no sea una respuesta directa, yo creo que no es necesario preocuparse de la diferencia: somos diferentes. Somos diferentes por nuestro contexto histórico, pero España y Japón han establecido durante más de 400 años un intercambio cultural, entonces, España para nosotros es un pueblo con el que tenemos un gran sentimiento de simpatía.

Una cosa que tenemos en común es el sentimiento histórico, compartimos una sensación de historia como nuestro propio legado. Sobre su base podríamos interactuar intelectualmente o culturalmente y, en este sentido, hay mucho espacio para explorar.

Se dice que Japón es un país de historia milenaria, pero España también lo es. Esta experiencia, de alguna manera, la compartimos.

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